“Amantes liberados”, parte 1 del capítulo 2, “Mentiras para alejarme de ti”

¡Aleluya! Juro que ha habido momentos de desesperación en que creía que no acababa esta primera parte del capi 2. La idea, como dice el título, es explorar las reacciones de Qhuinn y Blay después del beso del capi anterior, que rompió el “status quo” de tres meses sin mirarse. Ninguno de ellos gestiona muy bien lo que eso ha despertado y la presión es alta, mucho (espero, al menos lo he pretendido). Además, hay mucha trama y subtrama y muchos personajes interviniendo, cada uno con su voz. Por eso he escrito más despacio de lo habitual.

Este capi 2 tendrá 2 ó 3 partes. En alguna de ellas, la megatensión entre Qhuinn y Blay acabará estallando a lo bestia. Puede (sólo puede) que pase algo de lo que todas esperamos, pero no será bonito. También en partes posteriores se verán las reflexiones de Layla tras un breve encuentro con Qhuinn, y también explicaré el por qué del ánimo decaído de Blay que Qhuinn malinterpreta totalmente. Oh, y el “copyright” por “Mierfantástico” va directo para Jennyvamp 😛

En cuanto a las imágenes *señala hacia arriba*, los montajes que veréis los han hecho l@s chic@s de la versión Daganegralatina del juego de rol en Facebook, que me han dejado usarlas, por eso veréis su firma de ahora en adelante (afortunadamente para mí porque, como todo el mundo habrá notado, soy un pepino con el Photoshop)^^ ¡Gracias!

La canción de Linkin Park que da título a este capi es Lying from you”, que he traducido libremente (el título es el link, cuando esté más descansada pongo la letra). Aing, esta parte me ha dejado tan brutalmente agotada que me voy a tomar varios días sabáticos sin escribir ni una línea. Luego me pondré con el primer bonus chapter de “AR” (VXButch) porque NECESITO descansar un poco de este par de emos ¡¡¡Ya me diréis qué opinais, por favor!!

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CAPITULO 2. MENTIRAS PARA ALEJARME DE TI. PARTE 1

Nunca había entendido la mierda de los cubos Rubik. La cosa de alinear todas las pegatinas de un mismo color que antes estaban caóticamente mezcladas. Bueno, ahora entendía cómo se sentiría un jodido cubo de ésos. Con todas las pegatinas que lo componían desordenadas.

Descompuesto.

-¿Estás bien, hijo?

Qhuinn ni siquiera miró hacia Wrath. Tenía los brazos cruzados con fuerza sobre el pecho, la punta del pie golpeando el suelo del despacho, como si quisiera mantener sus piezas juntas y salirse de su piel al mismo tiempo. Mientras, Vishous trajinaba con el ordenador del rey, cargando la llamada telefónica que habían recibido para que todos pudieran escucharla. Qhuinn se había vestido en exactamente tres minutos en cuanto V le había soltado la noticia.

Notaba la presencia tormentosa de Blaylock detrás de él y se pasó inconscientemente la lengua por el interior del labio, probando el sabor de su propia sangre. No sabía qué mierda tenía que intentar digerir primero: que quedara alguien de su familia con vida o que Blay le hubiera partido la cara. Después de besarse. Mejor dicho, después de besarle.

-Estoy bien.- ya, claro.

La puerta se abrió y John entró con paso cauteloso, seguido de la reina, para ponerse a su lado al momento.

“Beth me lo ha contado ¿Sabemos algo?”

-Ahora mismo.- V le dio al “play”.

Un escalofrío helado y ardiente al mismo tiempo subió por la columna vertebral de Qhuinn en cuanto la voz quebrada de su hermano brotó por los altavoces del portátil.

-¿H-hola? Esto es… soy Eckle…. hijo de Lohstrong, al habla ¿Es…?  Espero que esté hablando con… la Hermandad. Yo… -inhalación temblorosa- Yo no sé que… Acabo de despertar. En el sótano de casa. Mi… mi familia fue atacada por restrictores.- otro sonido ahogado, como si luchara por controlar la voz-. Los m-mataron… a todos. Mis padres, mi hermana.- sollozo reprimido-. No sé cuánto tiempo ha… pasado, los cuerpos… oh, Virgen, los cuerpos no están. No hay luz. Ni agua… en casa. Llamo desde una cabina y… -Eckle sorbiendo por la nariz-. Por favor, no sé qué ha pasado. Si hay alguien… ahí. Ésta es la di-dirección…

Las venas de Qhuinn parecieron salir de su cuerpo por los pies, enraizándolo en el suelo ¿En el sótano de su casa? Habían rastreado cada puto rincón de la mansión de sus padres en busca del cuerpo de Eckle sin encontrar nada.

-No había nadie en esa casa.- Butch fue quien lo dijo en voz alta, con la cadera apoyada contra el enorme escritorio del rey-. No habríamos pasado por alto a ese chico.

La palmada que dio John para atraer su atención les sobresaltó a todos. Las cejas oscuras de su amigo estaban fruncidas y los ojos azules habían perdido toda suavidad.

“Yo pasé por alto a Xhex… en aquella mansión”, señaló con las manos. Muy rápido, como si estuviera confesando una culpa. “Estaba al lado de mí y no la vi”.

Lash.

El nombre flotó en la atmósfera del despacho como una promesa de tormenta. Qhuinn giró sobre sus talones, dispuesto a salir de allí, cuando V le bloqueó el paso poniéndose en medio. Otra vez.

-¿A dónde vas tan rápido, chico?

-A casa.- casi se mordió la lengua ante el lapsus-. A casa de mi hermano.

-Quieto ahí, Qhuinn, no vas a ir tú solo.- Wrath se incorporó, una torre negra enorme tras el escritorio. George, su perro guía, se puso de pie meneando el rabo al momento-. La cosa es lo bastante rara como para que vayas con la compañía adecuada ¿V, Butch?- Wrath no se giró hacia los Hermanos; desde que había perdido la vista, hablaba con la cara hacia el frente-. Acompañadle. Los dos tenéis una… vinculación con el Omega. Quiero que examinéis al tal Eckle.

-¿Qué quiere decir?- Qhuinn se giró hacia el rey con los puños apretados.

-Quiero decir que no vamos a ser imbéciles. Tu hermano dice despertarse después de tres jodidos meses desaparecido en el sótano de una casa donde los restrictores, comandados por el hijo de puta de tu primo, masacraron al resto de su familia. En un sótano que nosotros vimos vacío.- a pesar del tono cortante, la mano de Wrath acariciaba con cuidado la cabeza rubia del perro-. No sé qué está pasando, pero lo que sea está relacionado con restrictores y con Lash. Me huele a algún truco suyo. Y, si alguien en esta casa puede percibir rastros del Omega, son estos dos muchachos.- cabeceó en la dirección de V y Butch-. Ellos están al cargo, ¿me sigues? Si Eckle es sólo una víctima, llevadle a Havers para que le atienda. Si algo en él hace sospechar a V y a Butch… ellos tienen la última palabra, no pienso correr riesgos ¿He hablado claro?

Si hay algo del enemigo en Eckle, acabará bajo tierra antes de que pueda abrir la boca.

Qhuinn apretó los labios. En otro momento habría dicho que su familia era cosa suya. Pero, claro, en realidad no era su familia. Porque su padre le había expulsado y, oh, espera, Eckle había dirigido un castigo de honor que casi le había enviado al otro barrio. La bota de su hermano le había roto el hígado de una patada. Así que ahora decidía la Hermandad, no él. Él nunca decidía nada de su jodida vida.

-Sólo queda hora y media para el alba, chicos.- Beth desvió la mirada hacia el reloj de pared.

-Pues larguémonos ya.- Qhuinn se dio media vuelta, con la sensación de que estaba metido en alguna especie de torbellino que le arrastraba al fondo del mar.

“Voy contigo”. John echó a andar tras él.

-Quédate con Xhex, no te preocupes. Se supone que soy yo quien tiene que ir pegado a tu culo, no al revés.

Los ojos de John parecieron dos balas.

“Eres mi jodido amigo, Qhuinn ¿Crees que no voy a estar a tu lado en esto?”

Qhuinn tomó aire y apretó el hombro de John sin decir nada. Luego, muy despacio, se giró hacia Blaylock y el torbellino en que se había transformado su mundo se detuvo, congelando la imagen del pelirrojo mirándole en el pasillo con aquella furia helada en los ojos claros.

-¿Vienes?- ladró.

Blay frunció los labios y Qhuinn supo perfectamente que diría “no”. Supo muy bien que su mejor amigo iba a dejarle en la estacada en aquello. Porque ya no quería tener nada que ver con él, porque ya no le afectaba y porque le había partido la boca por haberse atrevido a besarle cuando hacía un par de meses habría dado las gracias al cielo por eso.

Porque había perdido a Blay.

-Claro que viene.- Vishous puso una mano en la nuca del pelirrojo, girándolo hacia la puerta como si fuera una bailarina-. John y él van a estar registrando cada palmo de esa puta casa mientras Butch, tú y yo nos encargamos de Eckle ¿Verdad, chico?

-Sí.- Blay apretó tanto las mandíbulas que la palabra pareció un siseo.

Sus ojos, ahora, no se desviaban de los de Qhuinn pero lo que había en ellos le hizo desear que le rehuyera la mirada como había hecho todos aquellos meses. Qhuinn salió del despacho retumbando las botas sobre el suelo.

El grupo entero se desmaterializó en el patio, tomando forma de nuevo en las sombras más profundas del parquecillo que había delante de la casa de sus padres. Inhaló fuerte, intentando controlarse. Él no había visto los cuerpos de su familia tal como los había encontrado la Hermandad, ni siquiera había ido al entierro; la glymera no lo habría permitido. Pero sí que había recorrido los pasillos vacíos de su antigua casa y había chapoteado en la sangre de sus padres que empapaba el suelo de la habitación de matrimonio y se había untado los dedos en la de su hermana, esparcida por las paredes del cuarto rosa como si alguien hubiera usado a la hembra de bote de pintura.

El cuadro que tenía grabado en la mente desde hacía unas horas de su familia en pose perfecta en aquel salón, cuando él había bajado con su avión siendo un niño, se tiñó de salpicaduras de sangre. Apretó las mandíbulas y casi saltó del sitio cuando la mano ancha del poli aterrizó en su hombro. Los ojos avellana le observaban con el “lo entiendo” de décadas viendo escenas como aquella. Qhuinn tragó saliva, asintió sin decir palabra y cruzaron el parque hasta la acera de la casa. Allí estaba la cabina telefónica pública desde donde supuestamente había llamado Eckle.

No había luz en la casa, sólo era un cascarón sombrío y vacío lleno de malos recuerdos.

Vishous señaló a Butch y a Blay.

-Vosotros dos por detrás. Nosotros entramos por delante.

Las manos fueron a las armas por debajo de las gabardinas, quitándoles el seguro. Qhuinn golpeó la aldaba contra la puerta. Esperó. Miró a las ventanas, en derredor, con las enormes sombras de V y John a su lado.

Pasos. Pasos arrastrados, recelosos, tras la puerta.

-¿Quién…? ¿Quién es?

A Qhuinn se le cerró la garganta al oír la voz de su hermano y no pudo contestar.

-La Hermandad. Abre la jodida la puerta.- Vishous no estaba de humor, claramente.

Cerrojos descorriéndose. La puerta se abrió un palmo, lo justo para ver la cara contraída de Eckle. Los ojos, muy abiertos, se estrecharon en cuanto se fijaron en él.

-Qhuinn…

¿Era su imaginación o había veneno espirado en aquel tono? A su lado, Vishous alargó el brazo, abrió la puerta de un tirón y encañonó a Eckle, empujándolo hacia el interior de la casa con la 40 milímetros contra su frente. Su hermano gritó y Qhuinn parpadeó, con la sensación de que estaba caminando en alguna pesadilla irreal. John se precipitó en la casa, linterna en mano, mientras él les seguía con la sensación de que caminaba sobre las nubes.

Dentro estaba oscuro y olía a aire viciado de casa cerrada, a miedo y a rabia. Vishous arrastró a Eckle por la ropa hasta la primera habitación que encontró: el salón. Lo empotró contra el sofá sin ceremonia ninguna, con la Glock a milímetros de su cabeza.

-Te mueves, te perforo el cráneo.- anunció-. Te vas a quedar quietecito hasta que nos aseguremos de que no hay nadie más por aquí.

-¿Y vosotros… sois los protectores de la raza?- algo de saliva brotó de los labios de Eckle. Los ojos desorbitados estaban fijos en V bajo el pelo enmarañado, pegado al cráneo por uno de los lados con alguna pasta pegajosa.

A pesar de que Qhuinn sólo veía en blanco y negro, no necesitaba la visión en technicolor para saber que era sangre reseca.

“Voy a registrar la casa”. John le miró a él y luego a V de reojo, como si fuera una bomba de nitroglicerina, antes de desaparecer, la pistola en una mano y la linterna en la otra.

La única iluminación del salón provenía de un par de velas encendidas encima de la gran mesa de abedul. Qhuinn las reconoció como las que los doggen solían guardar de reserva por si se iba la luz. En el cajón de la cocina, justo al lado de la cubertería de cada día. Miró en derredor porque no sabía si sería capaz de mirar a su hermano. Todo exactamente igual. Inmutable. Como si sus padres no hubieran muerto y aún siguieran ahí, observándole, juzgándole. Su vista chocó con la piltrafa que era Eckle, desmadejado en el sofá, con la pistola de V apuntándole. Sus miradas coincidieron.

Eckle levantó la mano muy despacio e hizo la señal contra el mal de ojo.

Qhuinn agachó la cabeza. Por instinto. O por costumbre.

Y se odió por ello. Odió volver a ser el crío fallido. En realidad, nunca había dejado de serlo. El hecho de que Blay le hubiera dado un puñetazo justo la noche en que pretendía sacudirse la argolla del cuello lo probaba.

Hubo un rebullir de cuerpos, un sonido estrangulado y, para cuando Qhuinn volvió a levantar la vista, Vishous tenía la mano izquierda alrededor del cuello de Eckle, los colmillos extendidos y la cara a un palmo de la de su hermano. Joder…

-Repite ese estúpido gesto y será lo último que hagas, ¿me captas?- V casi levantó a Eckle del asiento por el cuello, mientras su hermano intentaba en vano zafarse de su presa-. Eres prescindible. Has estado muerto durante tres meses y puedes volver a estarlo. Del todo ¿Lo has pillado?

-Sí… -Eckle estaba morado. Probablemente, de rabia.

-Vishous…- empezó Qhuinn, para morderse la lengua al momento ¿Qué mierda se supone que iba a decir? ¿No lo mates, es mi hermano? Técnicamente no lo era.

V le soltó la garganta con un gesto brusco, le puso el seguro a su arma, se la guardó y luego se quitó el guante de la mano derecha. Los ojos de Eckle se abrieron aún más cuando vio los tatuajes que la cubrían y el resplandor blanco que emanaba. Se encogió en el sillón como si quisiera que la tapicería lo absorbiera. Qhuinn cruzó los brazos sobre el pecho, paseando como una fiera enjaulada por delante de ambos.

-Muévete y te frío.- advirtió el Hermano-. Ahora vamos a ver si queda algo de mierda en ti.

Eckle cerró los ojos, girando la cabeza hacia otro lado y arrugando la nariz. Vishous mantuvo la mano brillante a centímetros del noble, recorriendo su cuerpo sin tocarle.

-¿Hay algo?- Butch apareció por la puerta, enfundando el arma, con John pegado a sus talones.

V fulminó un momento más a Eckle con la mirada antes de retirar la mano y ponerse el guante.

-Nada que yo pueda ver.- Qhuinn suspiró de alivio. Si V no veía algo, es que no existía-. Tu turno, poli.

Oh, mierda. Resistió el impulso de morderse las uñas mientras Butch se acercaba  a Eckle, inclinándose hacia él, y parecía olisquear el aire. Joder, Qhuinn no sabía cómo reaccionaría si había algo del Omega en Eckle y los Hermanos le enviaban al otro barrio delante de sus narices.

Probablemente, tendría que importarle una mierda. Porque a Eckle le importaría justo eso que a él se le salieran las tripas. Pero a Qhuinn le importaba. Algo en aquel niño ignorado le pedía aferrarse hasta el último momento a la posibilidad de que alguien de su familia le perdonara ¿Por qué? No lo sabía ¿Por existir, por ser una lacra? Quizás aún tenía esperanzas de que su familia le aceptara, le dijera que se habían equivocado, que podía entrar en el metafórico maldito salón y tomarse un té con los demás.

-Está limpio hasta donde puedo ver.- Butch se incorporó, alejándose de Eckle.

Los ojos de su hermano, perfectamente grises los dos, se clavaron en él por encima del hombro del poli. Odio. En estado puro. Qhuinn se encogió por dentro, sin entender. Eckle le había mirado con desprecio o le había ignorado toda la vida pero, ¿odio?

-Muy bien, hijo, empieza a largar.- Butch cogió una silla y la arrastró hasta delante del sofá, con el respaldo hacia delante. Se sentó con una pierna a cada lado- ¿Qué coño pasó?

-La culpa es suya.- Eckle levantó un dedo tembloroso, señalando directamente a Qhuinn.

El estómago se le volvió del revés como un calcetín.

Vishous dio otro paso hacia Eckle, Butch levantó un brazo para frenarle, John se puso a su lado con el ceño fruncido y Blay apareció por la puerta del salón justo en ese momento, a punto para escuchar la nueva condena.

-Vamos a evitar repartir culpas antes de escuchar los hechos, ¿sí?- el tono de Butch se volvió cortante, seco-. Tenemos poco tiempo antes de que salga el sol y aún has de convencernos de que eres inocente. O largas lo que ocurrió o te quedas aquí solo.

Eckle dio una inspiración temblorosa.

-Qhuinn mató a nuestro primo. A nuestro primo.– enfatizó, todo el cuerpo temblando-. Y luego él… Lash… apareció en casa. Olía a… restrictor. Y no vino solo.- cerró los ojos-. Trajo no-muertos. Como él. Ellos…- tragó saliva tan fuerte que resonó en el salón y luego su tono salió chillón- ¡Oh, mierda, me arrastraron del dormitorio! ¡Me sacaron al pasillo para que viera lo que le hicieron a mi hermana!- se agarró el cuerpo, sacudiéndose atrás y adelante- Oí chillar a mis padres mientras… mientras les degollaban.- los ojos inyectados en sangre se fijaron en Qhuinn, clavándole a la culpa para lo que le quedaba de vida-. Y Lash estaba ahí. Dijo… dijo que todo aquello era culpa suya. Que Qhuinn le había hecho lo que era… y que nosotros habíamos fallado… dejándole vivir. Teníamos que pagarlo con nuestra sangre.- susurró, muy despacio, antes de bajar la vista a sus ropas-. Luego… no recuerdo más. Sólo que desperté en el sótano. Solo. Recorrí la casa. Aún huele a sangre seca. Mi familia está muerta y todo es por su culpa.

El silencio se hizo tan denso que las respiraciones parecían tambores.

Qhuinn seguía mirando a su hermano sin respirar. Y el dolor del pecho no tenía nada que ver con la falta de oxígeno.

“Mi familia está muerta y todo es por su culpa”.

Infló el enorme pecho como si pudiera aspirar el oxígeno de Caldwell, notando todos los ojos clavados en él justo la única vez en su puta vida en que no quería que le miraran.

Apretó los puños, agachó la cabeza y salió del comedor sin hacer ruido con las botas.

OOO

Blaylock arrastró la mirada muy despacio desde los hombros hundidos de Qhuinn mientras salía de la habitación hasta Eckle, sentado muy encogido en el sofá.

Luego se movió tan rápido que Butch no pudo detenerle hasta que tuvo a Eckle cogido por las solapas de la bata, levantándolo a pulso del sofá con los colmillos dándole punzadas después de haber caído a plomo de sus encías.

Iba a arrancarle la garganta. A sacarle los miembros de su sitio. A cortarle a lengua por meter a Qhuinn de mierda hasta el cuello.

Iba a…

-¡Blay!- el poli pasó los brazos bajo sus axilas, arrastrándolo hacia atrás- ¡Lo que menos necesita Qhuinn es que desperdicies tu vida con esta mierda! ¡Cálmate!- Butch le llevó a rastras hasta la puerta del salón, mientras él siseaba. Le soltó sin dejar de bloquear la trayectoria hacia Eckle con su cuerpo- ¿Lo has entendido, hijo? John, sácalo de aquí. Largaos a casa. Nosotros avisaremos a Fritz para que le lleve con Havers. Vamos, pirad.

-Hijo de puta…- murmuró Blaylock por lo bajo, recolocándose la gabardina mientras retraía el labio, enseñándole los colmillos a Eckle. Se sacó las manos de John de encima cuando su amigo intentó conducirle a la puerta.

Salió al aire de la noche con algo absolutamente homicida hirviendo en sus tripas. Hijo de la maldita gran perra. Blay no solía jurar, pero qué mierda. Cuando no te dejaban desgarrar, con algo había que desahogarse.

Ni siquiera había pensado. Sólo había oído toda la basura saliendo de la boca de aquel hijo de papá relamido, cargando más culpa inmerecida sobre los hombros ya repletos de Qhuinn, y había hecho “clic”.

Si Butch no le hubiera parado, le habría partido el cuello a Eckle.

La mala hostia y la frustración que llevaba encima desde que Qhuinn le había besado porque le había salido de los cojones había dado un giro de 180 grados. De querer partirle la boca a Qhuinn había pasado a querer asesinar a quien le hiciera daño.

Dios, estaba para el psicólogo.

Simplemente, había reaccionado delante de una injusticia. Porque había sido amigo de Qhuinn desde que los dos habían aprendido a mear de pie, sabía la mierda que había tragado el moreno y sabía como si fuera él mismo lo que el veneno de Eckle le habría hecho.

Por eso había saltado. Por justicia.

El digno veredicto sobre sus acciones no consiguió que sus manos dejaran de temblar cuando se sacó el paquete de Dunhill y encendió uno, aspirando como si fuera Prozac.

“¿Estás bien?” John se plantó delante de sus narices, justo ante la puerta de salida, con la primera claridad del cielo a sus espaldas.

-Genial.- soltó el aire como un dardo venenoso, entrecerrando los ojos.

“Hay que encontrar a Qhuinn. Si no nos largamos ya, seremos polvo”

Blay asintió, bajó los escalones de la entrada y caminó por el jardincillo descuidado directamente hacia la sombría parte trasera, guiado por una brújula interna. Qhuinn estaba de pie, de espaldas a ellos, apoyado contra un árbol, justo al lado de un viejo columpio oxidado en el rincón más escondido del jardín. Blay supo que lo habría encontrado sentado en el columpio si su enorme cuerpo aún cupiera. John le miró un momento, sorprendido por que hubiera sabido dónde estaba, antes de rodear a su ahstrux nostrum.

“Hey, Qhuinn. El sol está saliendo. Larguémonos, ¿vale? Hablamos en casa”.

Blaylock contempló la ancha espalda de Qhuinn, tensa y contraída, y apretó los puños. El moreno se giró hacia John y Blay vio su expresión neutra, controlada. Como si nada hubiera pasado. O como si lo que había pasado fuera lo más normal del mundo para él.

Toda la ira y la furia contra Qhuinn se disolvió como un terrón de azúcar en agua.

-¿Encontrasteis algo en la casa?- mierda, incluso su voz sonaba normal. Lo que dolía aún más.

John echó un vistazo al cielo antes de manotear a la máxima velocidad comprensible.

“No. Mierda, Qhuinn, vámonos”.

-Id tirando. Ahora os sigo.

“No pienso moverme sin ti”.

Lo cual era una orden tan buena como cualquier otra. Qhuinn no podía permitirse que John se pusiera en peligro. A pesar de todo, el moreno se giró por encima del hombro y sus ojos resbalaron, pensativos, por el cielo que clareaba antes de fijarse en los de Blay. Aquella vez, Blaylock no desvió la mirada.

-Qhuinn, por favor…

Los ojos dispares lo taladraron un momento, resguardados y vulnerables todo a la vez, y luego el moreno asintió. Blay dejó ir una respiración que no sabía que aguantaba y los tres se desmaterializaron a la seguridad de la mansión cuando el primer resplandor del sol despuntó tras el horizonte.

OOO

El sol justo empezaba a sacar los morros por detrás del skyline de Caldwell cuando Lash se coló por las rendijas de la enorme nave industrial abandonada, situada en medio de un vecindario en el mismo estado miserable.

La zona era una de las herencias de la crisis industrial de Caldwell, de cuándo las empresas humanas se habían dado cuenta de que producir en Asia o en América del Sur salía más barato que pagar los sueldos de la nación de las barras y estrellas. El flamante barrio industrial ahora era un cementerio lleno de los esqueletos oxidados de las antiguas fábricas de componentes para automóviles, bombillas y láminas de acero para la industria pesada.

Las fábricas que habían quebrado en los años 90 habían dejado en el paro a miles de familias humildes, la mayoría negras, los tradicionales ocupantes de los escalones más bajos de la cadena económica norteamericana antes de que llegaran los latinos. Había bloques de viviendas que se caían a pedazos entre las industrias, ocupados por padres negros en paro y madres que limpiaban las casas de los blancos ricos del centro.

Todo un episodio de “América en directo” cargado de lágrimas que a Lash le importaba una jodida puta mierda.

Los hijos de aquellas familias, en cambio, eran el futuro. Al menos, el suyo. Los más pobres son los que más necesitan exteriorizar su orgullo tribal y eso, combinado con la necesidad de buscar fuentes de ingresos alternativas, había traído a los Bloods al barrio. No es que Lash se hubiera paseado nunca por allí, pero todo el mundo sabía qué zonas eran de cada banda; sólo era cuestión de buscar la fábrica más concurrida para encontrar su cuartel general y eso era fácil si te podías volver invisible.

La banda de los Bloods era una de las más grandes de la ciudad y estaba en guerra directa con los latinos de los AKG, al menos hasta donde Lash sabía. La formaban los hijos negros de aquel barrio, los descartados que no encontraban trabajo y para quienes los colegios representaban otra forma de represión del sistema banco anglosajón.

Lash había visto algunos Bloods cuando era un vampiro pretrans que recorría los garitos de la calle Trade: negros enormes, siniestros, que se quemaban con cigarrillos marcas en los hombros -dos puntos sobre otro, la imitación de la pata de un perro-, con pañuelos rojos atados a la cabeza o asomando de los bolsillos, que se movían como si la puta calle fuera suya, balanceando las cadenas.

Entonces los había visto como más ganado humano prescindible. Ahora, en cambio, le parecían reutilizables.

Caminó invisible por la enorme nave industrial redecorada como si fuera el plató de rodaje de la versión streetdance de “Fama”. Decenas de chavales negros bailaban en un rincón al ritmo de algún rap de mierda a todo volumen, o encestaban balones en una cancha de baloncesto improvisada. Algunos otros contaban fajos de billetes verdes mientras bolsitas con mierda blanca cambiaban de manos y varias tías medio en pelotas se la dejaban meter a cambio de algo de aquel polvillo mágico.

Mucho humano realista, que sabía en qué mierda de mundo vivía, y poco terreno para encontrar algún creyente en lo sobrenatural que impresionar.

Bien, el lugar adecuado para no andarse con rodeos.

Lash se hizo visible justo delante de los tipos que jugaban a “Miami Vice” contando pasta y droga sobre una mesa.

-¡¡¿PERO QUÉ COJONES ES…?!!

Predecible.

-¡¡¡¡DIOS BENDITO!!!!!

Nop. No exactamente.

-¡¡DISPARADLE!!! ¡DISPARAD A ESA JODIDA COSA!

Te tengo, jefe…

-Eso escuece el orgullo, ¿sabes?- Lash sonrió, mostrando los colmillos extendidos entre su rostro sombrío a un negro inmenso que se puso de pie volcando la silla, la camiseta blanca de tirantes con un pañuelo rojo anudado resaltando sobre los pectorales oscuros y un par de dientes de oro brillando en su boca.

El tipo empuñó una pequeña semiautomática con encomiable velocidad, había que reconocérselo. Lash se quedó como estaba, de pie con los brazos cruzados, y giró un poco la cabeza, fastidiado, cuando las balas de la mitad de los congregados empezaron a silbar, atravesando su cuerpo fantasmal sin causarle más que un ligera sensación cosquilleante.

Varios minutos después, cuando los cargadores se agotaron, Lash seguía en la misma posición, una silueta humanoide de color tinta rodeada por el humo blanquecino de los cañones de las pistolas. Los últimos casquillos tintinearon al caer al suelo y se hizo el silencio con los ecos del rap de fondo.

Dios, odiaba esa música de los cojones.

Lash se giró hacia la esquina donde estaban los aprendices de Eminem y extendió el brazo derecho, la palma hacia afuera. Los gritos volvieron a rebotar en el amplio espacio cuando un rayo azulado brotó de su palma y destrozó el equipo de música.

Mucho mejor.

-Bien.- sonrió. Más-. Ahora que por fin se ha hecho el silencio y hemos acabado con la parte de “oh, coño”- caminó hasta pararse justo ante la mesa donde había estado sentado el jefe con sus compinches y apoyó las manos, echando el cuerpo hacia delante-, ¿podemos seguir?

-¿Qué… mierda… eres?- el negro enorme con los dientes de oro lo miraba con los ojos desorbitados, la mano izquierda deslizándose poco a poco hacia su espalda.

-Tenía esperanzas de saltarnos esa parte y pasar directamente a la de “cómo podemos hacer negocios” pero, si insistes…- Lash rodeó la mesa en una exhalación, se colocó detrás del tipo, le arrebató el cuchillo que intentaba sacar del cinturón de los tejanos y lo colocó contra su garganta- Digamos que, si tú crees que eres “Blade”, yo soy tu jodido dios. Ah-ah-ah.- movió uno de los dedos de la mano que aguantaba el cuchillo cuando los Bloods hicieron el gesto de saltar en defensa de su líder-. Yo no lo haría, a menos que queráis ver literalmente la sangre de vuestro jefe pintando las paredes.

-¿Qué… coño… quieres.

-Por fin. Una pregunta comercial.- Lash le soltó, conservando el cuchillo, y se sentó en la silla que había ocupado el líder de los Bloods. Varios de los miembros de la banda retrocedieron, espantados-. Digamos que os voy a dar una información y os voy a hacer una propuesta tan buena para vosotros como para mí. Por cierto, ¿te llamas?

El tipo -debía pasar de los treinta y tantos- parpadeó, como si tuviera a un Espectro del Anillo sentado en su silla hablando del tiempo. Varios tipos hicieron la señal de la cruz delante de su cara. Algunas mujeres rezaban en murmullos.

-Jay-O. Soy el líder de la cuadrilla de los Bloods de Caldwell, fantasma de mierda.

Lash torció la cabeza a un lado. Un segundo después su brazo se movió con un latigazo. Todos gritaron cuando uno de los tipos que flanqueaban al jefe cayó al suelo con un agujero humeante en el pecho.

-Sigue tratándome con esa falta de respeto, humano de mierda, y serás el líder de una pandilla de cadáveres ¿Nos vamos entendiendo?- advirtió con voz sedosa. El tal Jay-O, que por algo había pasado de los 30 años en las calles, por fin hizo caso a su instinto de supervivencia. Cerró la boca-. Vamos progresando. Bien, vamos a jugar a “verdad o mentira”. Esa panda de latinos de los muelles… sí, esos de negro y dorado… os la tienen jurada, ¿cierto?

-¿Cómo lo…?- Jay-O apretó los labios con fuerza en cuanto Lash empezó a tamborilear con los dedos sobre su muslo sombrío-. Cierto.

-Ajá. Pues deja que te explique un pequeño secreto: vienen a por vosotros. En serio, me refiero. Y esta vez os van a borrar del mapa.- empezó a juguetear con el cuchillo entre las manos-. Olvida lo que hayáis hecho hasta ahora, los tiroteos de patio de colegio y las cuchilladas traperas. No vais a poder con ellos.

-¿Y por qué no?- aquella vez saltó otro de los Bloods, alguien a quien el odio por los latinos que competían por los mismos puestos de trabajo basura que sus padres le podía más que el miedo a Lash.

La miseria tenía aquello: los pobres peleaban por quién se quedaba con las migajas sin darse cuenta de que el verdadero enemigo era quien tenía la barra de pan. Lamentable, pero útil.

-Porque esta vez no pueden morir.- comentó, haciendo malabarismos con el cuchillo.

-Explícate.- Jay-O se cruzó de brazos sobre el pecho. Ah, no había cómo hablar de negocios para que la gente se centrara.

-Quiero decir que alguien parecido a mí -movió los brazos, señalando su cuerpo fantasmal como si fuera un modelito de alta costura- los ha hecho invulnerables. Ahora ya no son humanos, son otra cosa. Las balas los tumbarán, pero no los matarán. Los cuchillos les cortarán, pero volverán a estar en las calles en pocos días ¿Habéis visto “La noche de los muertos vivientes”? Echad las cuentas.

Claro, en realidad el Omega sólo había inducido a un par de docenas de AKG, no a toda la puta banda. Y un cuchillo en el corazón les enviaba de vuelta a las venas del Gran Papá. Pero tampoco había necesidad de entrar en detalles.

-Ya, vale. Oye, no sé lo que eres, pero no soy imbécil.- el gran jefe de los Bloods empezó con el discursito de autoafirmación.

-Ahórratelo. Me importa un huevo que me creas o no.- Lash se puso en pie, moviendo el cuchillo entre los dedos mientras caminaba hacia Jay-O-. La historia funciona así. Los Nuevos y Mejorados AKG van a venir a sacaros los hígados. Y lo van a conseguir. Entonces me creeréis; al menos, los que sobreviváis. Cuando os hayáis reagrupado y lamido las heridas, volveré a visitaros, porque me escucharéis. Os haré una oferta que os permitirá plantarle cara a los AKG a corto plazo y controlar la ciudad a largo plazo, por sólo unos pequeños servicios a cambio.- arrojó el cuchillo con fuerza contra un poste de madera y la hoja vibró. Apuntó a Jay-O con un dedo como si le disparara y chasqueó la lengua-. Es una cita… -canturreó mientras se disolvía en el aire, dejando un rastro de mandíbulas desencajadas de puro shock.

Ahora es cuando sólo quedaba sentarse a ver los fuegos artificiales.

OOO

“Qhuinn, tienes que comer”, John iba pegado al culo de su guardián, caminando por el pasillo de las habitaciones.

-Le pediré a Fritz que me traiga algo.- el moreno se encogió de espaldas.

John se plantó delante de él, la mirada oscura.

“Lo que ha dicho tu hermano… no es verdad, ¿vale? Lash se habría convertido en lo que era lo hubieras matado tú o no. El Omega habría encontrado la manera ¿Me oyes?”, pasó a señalar muy despacio. “Y tú no te habrías metido en ninguna mierda si… si no me hubiera quedado paralizado como un gilipollas en aquella ducha. Si alguien tiene la culpa, soy yo, por ser un imbécil”.

Qhuinn perdió su aire de robot al punto para girarse hacia John.

-Déjate de mierdas, colega. Tenías motivos suficientes. No empieces con la culpa. No me arrepiento de nada.

“Bien, pero ten claro esto: el hijo de perra de Lash habría matado a tu familia igual porque eso es lo que quería, igual que hizo con otras, ¿recuerdas? No dejes que Eckle te meta esa mierda dentro”.

-Claro, John. Descansa.- Qhuinn torció una sonrisa antes de girarse hacia la puerta de su habitación.

John señaló hacia Blay sin que el moreno le viera.

“Habla con él. A ti te escucha”.

Ya, claro. Dejando a un lado que llevaban meses sin hablar, que había dinamita flotando entre ellos, que Qhuinn se había pasado de la raya y que Blay había sentido deseos de estrangularlo. Asintió y se mordió el labio mientras John desaparecía en su cuarto.

Solos Qhuinn y él. En el pasillo. Otra vez. Donde se habían besado.

No era el momento de aquello. Había cosas más importantes. Como evitar que el hijo de perra de Eckle consiguiera que Qhuinn se ahorcara en su dormitorio por creer que había causado la muerte de su familia. Blay no se dio cuenta de que estaba plantado al lado de su amigo como un pasmarote, en silencio.

-¿Quieres algo?- preguntó Qhuinn por encima del hombro, sin mirarle, con la mano en el pomo.

Los dejà-vu dolían. Como la puta mierda. Porque Qhuinn portándose con él como Blay se había portado con Qhuinn todo aquel tiempo era como si le arrancaran el alma. La boca se le movió sola.

-Mi madre va a organizar una cena de inauguración de la nueva casa, quiere que vengas.

Vio la boca de Qhuinn torciéndose mientras su amigo mantenía la vista en el suelo.

-Gracias por ofrecerme una familia de repuesto, pero no creo que vaya. Y habría preferido que me invitaras tú, no tu madre.- al cabo, levantó la cabeza para mirarle a los ojos, muy serio-. Siento lo de antes. No tengo ningún derecho. Como dijiste, soy un bastardo egocéntrico. Merecía ese puñetazo.

Blaylock tragó saliva, con la sensación de que Qhuinn era como una aspiradora, atrayéndole hacia él y renovando el jodido sentimiento de culpa. Porque cuando veías en primer plano cómo era la vida de Qhuinn, era imposible enfadarse con él. Y no era un egocéntrico. Sólo alguien que necesitaba desesperadamente atención. Hacía que te sintieras como una alimaña por haberle hablado mal, por haberle pegado, por haber intentado alejarte de él…

Hacía que volviera el miedo a quedar enganchado de nuevo en su tela de araña.

Hacía que volvieran las ganas de engancharse.

La amargura se apoderó de su lengua.

-Ése es el problema, Qhuinn. Que siempre lo lamentas.- murmuró.

El moreno lo miró un momento y Blay oyó la piel de sus nudillos crujiendo cuando apretó los puños. Luego Qhuinn abrió la puerta de su habitación y desapareció en su interior sin decir palabra.

OOO

-¿Estáis listos?- Carlos, alias el Rey Sol, contempló el reflejo oleoso del sol sobre el río Hudson desde la primera planta del edificio que ocupaban en el distrito de los  almacenes fluviales.

-Todavía hay algunos que no coordinan.- Felipe, su segundo al mando y nuevo flamante restrictor, ladró una risa-. Mierda, aún no me acostumbro a no tener que mear.

Era lo malo de Felipe: que se creía gracioso. Veríamos la gracia que le haría cuando se diera cuenta de que iba a ser un picha floja para el resto de la eternidad. Eso era lo único que le jodía a Carlos de su nueva condición.

-Vale, pues esperaremos a la tarde para dar el golpe. Todos estarán en forma para entonces ¿El resto ha hecho los preparativos?- espió a los AKG que pululaban por el edificio a aquellas horas de la mañana, recién despuntado el día. Chavales que no tenían nada que hacer, ni estudiar ni trabajar, y que prácticamente vivían en los edificios que la banda ocupaba.

-Hechos.- el salvadoreño torció una sonrisa-. Tenemos todos los bidones de gasolina preparados y los estamos cargando en las furgonetas. La hoguera se va a ver desde toda la ciudad.

-Bien, queremos que reciban el mensaje alto y claro.- el Rey Sol desplegó un mapa de Caldwell sobre la mesa-. Repasemos el plan…

OOO

La habitación a oscuras, con las persianas metálicas bajadas, era como una burbuja de negrura congelada, un espacio atemporal, la metáfora perfecta de él mismo. Qhuinn se quedó plantado en medio, con la sensación de que la oscuridad lo envolvía como una segunda piel, acompañándolo siempre en la continua “pausa” en que estaba su vida.

Ni tenía la fuerza para dar pasos adelante, escogiendo algún puto camino, el que fuera, ni podía rebobinar al momento de su nacimiento para cambiar su código genético y vivir una vida normal, de picnics en el campo.

Tiró la gabardina encima de un sillón, sin molestarse en comprobar si aterrizaba allí o en el suelo. Sólo tuvo cuidado con sus armas, dejándolas suavemente encima de la cómoda. El resto de su ropa cayó a los pies del sillón. Permaneció totalmente desnudo un largo momento, sin poder decidir ni siquiera si caminar hacia la ducha o hacia la cama, con sus neuronas guardando un silencio sepulcral, incapaces de procesar nada de lo que había ocurrido en las últimas horas.

Vaya, ahora comprendía la expresión de “la vida me ha pasado por encima”. Más bien, él se sentía como un trozo de asfalto a medio fraguar al que hubieran atropellado varios camiones, llevándose trozos de sí mismo pegados en las ruedas.

Alargó la mano por acto reflejo, tirando de un cajón de la cómoda. Sin saber de dónde venía la necesidad de fustigarse de aquella manera, abrió el sobre lacrado que guardaba bajo los calcetines. El gran árbol genealógico de su familia, dignos sucesores del glorioso ancestro común que desembocaban en las tres últimas ramas.

Su nombre tachado para siempre.

Repasó con un dedo las cruces negras que borraban su nombre no sólo de las filas de la glymera sino de su propia sangre. En realidad -era cierto-, él lo había iniciado todo, ¿verdad? Eckle tenía razón. Él le había rajado la garganta a Lash. Él se había ganado la expulsión de la familia según las leyes de su especie. Él había provocado la ira de aquel monstruo contra sus padres y hermanos.

No es que se arrepintiera de haberlo degollado… pero nunca había pensado en las consecuencias para los demás. Podía asumir su expulsión, podía asumir que su hermano hubiera intentado matarle de una paliza. Podía asumir cualquier cosa que le hicieran a él. Pero no sangre inocente en sus manos.

Cogió una botella intacta de Herradura sin soltar el pergamino, desenroscándola con una mano, y dio un trago tan largo que casi notó el humo brotando de su garganta abrasada. Luego dejó la hoja sobre la cómoda y se dejó caer sobre la cama, haciendo rodar varias botellas vacías hasta el suelo.

¿Cuál exactamente era su propósito en el mundo?

No tenía familia y el único que le quedaba le odiaba con toda justicia. Su trabajo era sólo una tapadera para mantenerle con vida porque John no le necesitaba una maldita mierda. Era incapaz de emparejarse con una hembra que estaba loca por él.

Era incapaz de sacarse a Blay de la cabeza.

El siguiente trago le dejó con la botella medio vacía entre las manos. Dios, era un montón de mierda ¿Por qué coño le había besado? ¿Por salirse con la suya, por obligar a Blay a admitir que él le seguía gustando?

¿Por conseguir como fuera una prueba de que Blay no le había abandonado?

Lo que había conseguido era justo lo que merecía: que su mejor amigo le partiera la cara. Buena elección, porque Qhuinn era tan imbécil que sólo entendía el “no quiero saber nada de ti” con un puño de por medio. No comprendía la última frase de Blay, aquel “ése es el problema, que siempre lo lamentas” ¿Qué tendría que haberle dicho a Blaylock? “No, no lo lamento una jodida mierda porque mientras te besaba ha sido la primera vez en meses que me he sentido completo”.

Sí, eso se habría acercado más a la verdad. Una verdad que a Blay no le interesaba un carajo.

Echó la cabeza hacia atrás, acabando con la botella, y se removió entre las sábanas cuando su cerebro apartó los pensamientos inasumibles sobre su familia siendo degollada para centrarse en algo más manejable. Algo como las manos de Blay, tibias, en su pecho; como aquellos labios suaves contra los suyos.

Su piel empezó a arder y el calor tórrido de la mañana no tenía nada que ver.

La oscuridad completa de la habitación le protegía, le daba la sensación de que aquello era algo únicamente entre él y la capa más escondida de sus deseos, algo que podía quedarse en secreto entre las cuatro paredes de su cuarto. Su mano empezó a bajar por sus abdominales, tal como habían hecho las de Blay cuando habían resbalado. La sensación era tan vívida como si su amigo estuviera ahí con él.

Dios, su boca… Caliente y mojada e inocente. Blaylock siempre tenía aquel aire de paladín de blanca armadura que le atraía como un jodido imán ¿Cómo sería desnudo debajo de él? La mano de Qhuinn llegó a su ingle y no se sorprendió cuando se notó duro ¿Blay se dejaría tocar, besar, lamer? Qhuinn se arqueó con languidez al acariciarse en un solo movimiento largo.

Gimió con voz ronca, abriendo las piernas en la oscuridad. Su mano izquierda resbaló más abajo de su polla, presionándose, mientras la derecha iniciaba un baile furioso a ritmo de su película en 3-D.

Recordó el jadeo de Blay cuando sus lenguas se habían tocado y avanzó la cinta hacia delante, hacia el momento en que le tuviera debajo de él, de espaldas, y pudiera hacer lo que le pedía el cuerpo y metérsela con fuerza…

-Joder…

Qhuinn golpeó la almohada con la cabeza cuando el orgasmo le estalló en la mano sin previo aviso, con la fuerza de una coz, haciéndole temblar y maldecir con las piernas abiertas, las rodillas dobladas.

No paró. Su selección de Blockbuster seguía repitiéndose en su particular pantalla de Home Cinema.

Qhuinn le haría el amor a Blay como a un guerrero. Fuerte. Sin pausa. Oyó los sonidos que harían, los jadeos y las maldiciones. Vio la sonrisa de deseo de Blay  y supo que se sentiría como si alguien, por fin, hubiera pegado con cola extrafuerte los pedacitos en los que estaba roto.

Luego quizás Blay querría tocarle a él. Rodó sobre la cama con los ojos cerrados, su mano pringosa viajando arriba y abajo por su polla, apretando la punta grande e hinchada.

Había fuego en Blay. Lo había visto en el pasillo ¿Cómo sería en la cama? ¿Con él? ¿Querría tocarle, meterle en la boca, chuparle? Qhuinn juró cuando las venas de su polla latieron en su mano con sólo pensarlo. Vio a Blay empujándole contra la pared, tomándole entero en su boca, vio sus mejillas moviéndose al compás de sus caderas, cogiendo lo que necesitaba de él y eso estaba bien porque Qhuinn le daría todo lo que quisiera…

Empezó a chorrear otra vez, empapado en sudor, con la piel convertida en una funda de calor sobre su cuerpo.

Qhuinn dejaría que Blay le chupara, le tocara y le besara como no solía dejar que nadie hiciera nunca. Y cuando su amigo estuviera saciado, sudoroso y sonriente, lo limpiaría y se acostarían juntos, piel pecosa contra dorada, con la cabeza de Qhuinn escuchando su corazón para luego decirle… decirle…

-Dios…

Qhuinn se corrió con tanta fuerza, como si la jodida verdad que tenía grabada cada célula de su cuerpo estuviera saliendo en estampida por su polla, que dolió. Dolió en sus pelotas, en sus tripas que se retorcieron, en su corazón y en su cabeza.

Dolió tanto que, cuando el bombeo acabó, se quedó tumbado de lado, encogido y desnudo, con los ojos cerrados y los labios entreabiertos, jadeando. Las manos apretadas en puños contra las sábanas.

El perfume de marcaje ahogando el olor a tequila de la habitación.

Ahí estaba su pequeño y sucio secreto, gritado en silencio en la oscuridad.

¿Cuántas veces se había corrido así pensando en Layla, o en cualquier otra?

Nunca.

Podía follarse a media ciudad de Caldwell.

Podía emplearse a fondo para complacer a la Elegida.

O podía emborracharse todas las noches para intentar ahogar su altavoz interno.

Daba igual. La única persona a la que de verdad deseaba, que hacía que la piel le hirviera sólo pensando en un jodido beso, por quien daría cualquier cosa por tener en su cama, era quien dormía justo al otro lado de la pared.

Deseaba a Blay. Tanto que el puto cuerpo le dolía. Le había besado justo por eso y, si su amigo no le hubiera dado bien fuerte, le habría seguido besando, lo habría metido en su habitación y le habría hecho exactamente lo mismo con lo que había estado fantaseando mientras se corría.

Había reprimido esa verdad durante demasiado tiempo, diciéndose que sólo era una vaga curiosidad por saber cómo sería el sexo el Blay. Y una mierda. Le deseaba. Ahora. Ya.

Oh, espera. Un pequeño detalle: Blaylock ya no sentía lo mismo.

Blay no había respondido a su beso. Se había quedado como una jodida estatua y, si había abierto la boca, era porque necesitaba respirar. En cuanto había podido se había separado y luego, ¡paf!, puñetazo directo a sus cimientos emocionales. Qhuinn había llegado tres meses tarde a la cita.

Había dolido porque era la primera vez en toda su maldita vida que alguien que deseaba le rechazaba. Por eso. No porque lo sentía por Blay fuera… algo más. Algo infinitamente más profundo, más peligroso, más complicado y con más potencial para destrozarles a ambos.

No, era deseo. Salvaje, posesivo y puro deseo. Sólo… sexo, ¿verdad?

Un temblor silencioso le recorrió, como las ondas en un estanque tranquilo que traicionan la existencia de corrientes profundas.

Sólo deseaba a Blay por sexo. Punto. Hacía aparecer su olor de marcaje porque Blay había tenido los huevos de irse a la cama con otro y, como el cabrón egoísta que era Qhuinn, ahora su cuerpo le pedía arrastrar a Blay de vuelta a la suya.

Sólo era deseo sexual por su mejor amigo.

Y Qhuinn sabía muy bien cómo lidiar con su polla.

OOO

Los gritos del enemigo vencido podían ser mucho mejores que la jodida canción del verano.

Carlos cambió el cargador de su arma con una sonrisa de psicópata a pesar de tener el brazo izquierdo y el abdomen chorreando sangre negruzca mientras contemplaba la hoguera en la que se había convertido el puto cuartel general de los Bloods.

Atacarles a plena luz del día era toda una declaración de “podemos con vosotros sin necesidad de escondernos en las sombras” y también un movimiento prudente. Las bandas solían reunirse por la noche, durante el día sólo los jefes y sus hombres de confianza estaban en las bases; los demás miembros de menor estofa se dedicaban a trabajar como barrenderos o en los McDonald’s. Así que un asalto de día tenía más posibilidades de pillar al jefe desprevenido y reducía riesgos para los atacantes. Sobre todo si llevabas cócteles molotov y bidones de gasolina suficientes como para convertir una fábrica en un puto volcán.

Otro negro de los cojones tuvo los huevos de intentar huir de la pira saltando por una de las ventanas de la fábrica, como si fuera Vin Diesel en “XXX”. Carlos lo cosió a tiros antes de que tocara el suelo.

Peeeeeeero… la venganza era una perra.

Vomitó sangre oleosa cuando alguien le acribilló a tiros por la espalda y tuvo que rodar y arrastrarse por el suelo para buscar la cobertura de un coche oxidado. Asomó la cabeza por la parte delantera para ver a dos Bloods con semiautomáticas corriendo hacia él. Detrás venía todo un grupo de unos diez.

Tic-tac. Tocaban a retirada. Después de todo, si no les apuñalaban no podían morir. Pero el Rey Sol no tenía ninguna intención de existir eternamente como un trozo de carne fría con agujeros de bala en alguna morgue. Y ya habían hecho bastante faena por aquella tarde.

Las sirenas de los chicos de la poli y de los Bomberos acabaron de señalar el momento de salir de allí cagando leches.

Carlos corrió como un gamo tras los coches mientras la lluvia de balas les arrancaba esquirlas de metal, hacia las furgonetas que sus chicos mantenían con las puertas traseras abiertas.

-¡RETIRADA!¡¡VAMOS, VAMOS, VAMOS, TODOS A LOS FURGONETAS! ¡VIENE LA PASMA!

Una bala pasó zumbando a centímetros de su sien. Maaaaal sitio para un disparo.

Saltó hacia la parte posterior abierta de la furgoneta, cogiendo la mano que le tendía Felipe, y el puto trasto arrancó derrapando ruedas mientras los demás AKG-restrictores saltaban dentro como podían. El conductor embistió a dos Bloods mientras huían y Carlos tuvo que agarrarse para no salir rodando.

-¿Estaba el jefe?- gritó en dirección a Felipe. Al salvadoreño le habían volado media cara de un tiro, pero el hijoputa seguía en pie.

-¡No! Mierda, Carlos, había menos negros ahí dentro de lo normal.- el tipo se arrancó una tira de la camiseta para vendarse la cara mientras la furgoneta echaba humo, saltándose semáforos en rojo.

-¡Recuento! ¿Cuántos hemos enviado a la mierda?- el Rey Sol fulminó a su equipo de asalto de una mala mirada.

Al final, sumaron una docena de bajas –por confirmar, algunos negros aún se movían cuando se habían ido- de los Bloods contra cero bajas de los AKG. Lo suficiente como para que las calles se convirtieran en una puta guerra abierta todos contra todos en cuanto cayera el sol. Pero no había sido suficiente para desarticular a los Bloods; no hasta que no abatieran a su jefe.

Las sirenas de los coches de la poli y de los buenos Bomberos de Caldie fueron quedando atrás a medida que se alejaban del distrito industrial hacia su propio barrio. Que iba a dejar de ser un sitio tranquilo en cuanto la pasma empezara a intentar hacer ver que controlaba las calles.

Carlos se llevó una mano al abdomen, cagándose en sus muertos por haber echado a perder la jodida camiseta nueva con toda aquella sangre de mierda. Aquella noche los polis sacarían a todos sus chicos a la calle y harían el imbécil registrando edificios. Tenían que dispersar a la banda. Se giró hacia Felipe.

-En cuanto lleguemos, avisa a los Incas de cada bloque.- lo bueno de los AKG era que cada manzana de edificios de su barrio tenía un líder intermedio que hacía de correa de transmisión de las órdenes desde el Corona suprema, él, a las bases de la banda-. Esta noche tenemos que dispersarnos por la ciudad, nada de grandes reuniones en un mismo edificio.

-Los polis nos van a tocar los huevos, está claro.- Felipe se asomó por una de las ventanas de la furgoneta-. Joder, se ve el incendio desde aquí.

Sip, y no sólo lo verían los polis. También los jodidos vampiros en cuanto se pusiera el sol. Y ahora que iba a empezar una guerra de bandas a gran escala, lo que menos necesitaban era a un grupo de vampiros cabreados con sus jodidas dagas negras.

No fuera a ser que les enviaran al infierno antes de disfrutar del triunfo.

OOO

Blaylock dio vueltas en la cama, agitado y sudoroso. Apartó las sábanas y miró de reojo el reloj digital sobre la mesita de noche: las cuatro de la tarde. En todas las horas que llevaba acostado, apenas había dormido. Y el motivo de su insomnio le cabreaba como un demonio. Apretó los ojos, intentando obligarse a dormir poniendo la mente en blanco.

Labios, lengua, calor, aquel piercing Gruñó cuando el calor del jodido julio se le metió bajo la piel a pesar del aire acondicionado.

No iba a hacerlo. No iba a pensar en aquel beso. No iba a darle a Qhuinn la satisfacción de obligarle a admitir que le había afectado. No iba a salirse con la suya.

El olor a cuero, a piel… aquella piel dorada, más tostada en los pezones, con los aros plateados. Aquel gruñido posesivo cuando la lengua de Qhuinn se había hundido en su boca…

Blay jadeó, tumbándose boca abajo en la cama.

-Mierda.- su erección quedó aplastada entre su vientre y el colchón, latiendo.

Había hecho un fantástico trabajo de represión de aquellas imágenes durante varias horas. No había pensado en aquel maldito beso mientras se duchaba, ni cuando le había estado dando vueltas a la aparición estelar de Eckle como invitado del show. Había conseguido separar perfectamente su preocupación por Qhuinn como amigo de su… digamos, actuación más allá de la línea roja.

Hasta que había cerrado los ojos y su subconsciente había gritado “¡yaba-daba-dú, ésta es la mía!”.

Volvió a revolverse, tumbándose boca arriba sin abrir los ojos. Hacerlo significaría ver cómo estaba lo que había entre sus piernas, significaría tener que afrontar que su terapia no había servido de nada, que seguía deseando a Qhuinn, que daría lo que fuera por tocar aquella…

Gimió cuando el pantalón corto rozó la punta de su polla caliente.

No iba a volver a aquello. No iba a dar un paso atrás. No iba a volver abrir la caja que había cerrado.

Blay se tumbó de lado y cogió las sábanas en un puño cuando su erección rozó su muslo. Se notó húmedo, febril.

Maldito Qhuinn…

Maldita bomba de relojería completamente sexual que le atraía como la polilla a la llama, sólo para quemarle.

Había conseguido no responder al beso. Bien, un punto para él. Pero sólo porque le había pillado por sorpresa y el cabreo se había impuesto momentáneamente a todo lo demás ¿Si hubieran seguido matándose a hostias en el pasillo, cuerpo a cuerpo? Dios sabía qué habría podido pasar.

Y hacía sólo unas horas, cuando había intentado acercarse al Qhuinn-amigo, si el Qhuinn-sexo le hubiera dicho que le había besado porque lo deseaba, si no hubiera salido otra vez con el “lo siento”…

Si Qhuinn no lamentara cada vez que se había aproximado a él, si el moreno hubiera ido a por él sin culpas, sin arrepentirse, de corazón… Blay habría acabado en su habitación.

“Si”, “si”, “si”… Otra vez con el condicional.

Volvió a tumbarse boca arriba y el pantalón de algodón le arrancó un jadeo. Su mano derecha bajó por su vientre desnudo. Tenía la piel hirviendo. Siguió bajando. Sólo para comprobar lo mala que era la cosa. Llegó a la cinturilla de los pantalones, bajó algo más… En cuanto se tocó por encima de la tela, sus caderas se levantaron solas del colchón y abrió la boca, arqueándose.

Duro como una jodida piedra. Tanto que la maldita tela dolía.

Cabreado como la mierda.

Soltó un juramento, se bajó los pantalones lo justo y se agarró con fuerza, dispuesto a someter a su polla a un consejo de guerra por insubordinación. En cuanto su palma se cerró alrededor y subió hacia arriba, Blay gimió en voz alta. A pesar de tener los ojos cerrados, dejó caer el brazo izquierdo sobre su cara, tapándose, aislándose de la realidad que sostenía con su otra mano.

Una gota resbaló desde su hendidura y su mano esparció la humedad por su polla al subir y bajar. Sus caderas se elevaron y bajaron solas, se retorció entre las sábanas mientras su mano se castigaba por desear lo que no debería, por ser débil, patético y por desear que aquel beso hubiera sido por algo más que Qhuinn saliéndose con la suya.

Blay aspiró el aire de golpe, separándose de la cama, cuando el semen brotó de golpe de él, como la verdad encerrada en una caja de mentiras. Gimió, jadeó y rebulló entre las sábanas con los colmillos extendidos mientras su semilla tibia bañaba su mano y su vientre.

No paró.

No podía.

El sello se rompió de golpe y volvió a sentir la lengua de Qhuinn en su boca, sus manos y su cuerpo caliente contra el suyo y la jodida tapa de autocontrol saltó y su cerebro volvió a ponerle en primer plano lo que quería. Su polla seguía dura. Su mano subió y bajó, apretándose.

El cuerpo de Qhuinn se mezcló con el suyo ante su ojo interior, los dos en movimiento. Brutal, animal. Qhuinn embistiéndole, jadeando en su oído.

El sonido resbaloso del sexo se mezcló con sus jadeos en el aire tórrido de la habitación y Blay apartó el brazo izquierdo de su cara para dar un puñetazo sobre el colchón cuando rompió a sudar como si tuviera una caldera en el vientre, sus pelotas se encogieron y tuvo que morderse el labio cuando el orgasmo empezó a trepar otra vez por su polla y…

-Dios…

El pringue volvió a salpicarle mientras se retorcía en la cama y en aquel jodido momento de debilidad se imaginó las manos de Qhuinn en su cuerpo, su boca contra la suya, su polla dentro de él, rompiéndole por la mitad como el muy hijo de perra le rompía la seguridad en sí mismo con cada paso que daba.

Blay tuvo que tumbarse de lado para el tercer round, encogido sobre sí mismo mientras su polla seguía gritándole verdades que no quería afrontar. Blay vio a ambos abrazados en la cama, sudorosos, sin barreras, sin peros, a punto de decirse…

Aferró una almohada mientras seguía sacándose fuego arriba y abajo, apretando la cara contra ella, intentando ahogar la vergüenza y la rabia mientras todos los tendones se marcaban en su cuerpo.

Podía partirle la cara a Qhuinn todas las veces que quisiera.

Podía repetirse hasta la saciedad que Qhuinn no era quien necesitaba.

Podía mentirle y decirle que no le afectaba.

Pero aquella cosa que se arrastraba bajo su piel, que le tenía a punto de saltar las 24 horas del día… aquel deseo que no se apagaba nunca sólo podía calmarlo…

Qhuinn…

Gritó su nombre mentalmente mientras volvía a correrse con un latido doloroso, el esfuerzo de su cuerpo por sacar fuera lo que él había enterrado, encogido en posición fetal, apretando la cara contra la almohada. Gritó su nombre para sus adentros para compensar los tres meses que se había prohibido incluso pensarlo. Y lo gritó tan alto en silencio que pensó que habría traspasado la pared y que rebotaría en los oídos de quien dormía justo contra su cama.

Ahogó los jadeos con la cara contra la almohada, avergonzado ¿Cuántas veces se había corrido así pensando en Saxton, con todas las cosas que habían hecho? Ninguna ¿Con Qhuinn? Sólo hacía falta un beso robado para que Blay sólo pudiera pensar en ellos dos desnudos en una cama.

Con los ojos cerrados, notando como la humedad se enfriaba en su entrepierna, Blay admitió que sólo había conseguido desprenderse de unas cuantas de las hebras pegajosas de su obsesión de años por Qhuinn: las que se referían al corazón. Después de esos tres meses, había aceptado que Qhuinn nunca le querría y, qué demonios, ya no esperaba que lo hiciera. Sería un amor destructivo, que no le convenía.

Blay ya no amaba a Qhuinn. Le preocupaba como amigo, como hermano. No. Le. Amaba. Aquel era el único consuelo que le quedaba.

Pero su cuerpo seguía deseándolo. Quizás porque seguía teniendo la espina clavada de que Qhuinn le había negado algo que tendría que haber sido suyo por derecho. Quizás porque ahora Blay reaccionaba ante él como todo el jodido mundo, poniéndose cachondo.

Por lo que fuera. Lo que quedaba de su obsesión por Qhuinn era sólo… sexo.

OOO

José de la Cruz había visto muchas cosas en su vida. Más de treinta años en el cuerpo de policía, veinte de los cuales en la gran Nueva York, daban a un hombre experiencia suficiente como para olisquear la furia de la tormenta antes de que se desate.

Y lo que iba a desatarse en Caldwell en cuanto se pusiera el sol iba a estar a la altura de lo que se había vivido en Nueva York, en Los Ángeles o en Chicago en los años 90. El infierno de la guerra entre bandas.

-Mierda.

Escupió el regaliz en el suelo pensando que lo que tenía delante bien valía un pitillo a escondidas de su mujer. Mientras se lo encendía, repasó el escenario. Cuatro dotaciones de los Bomberos todavía intentaban controlar el incendio de la aquella fábrica abandonada en el centro del barrio industrial de Caldwell, donde todo el jodido CPC sabía que se reunían los Bloods. Por si la bandera roja –actualmente, negro carbonilla- que pendía hecha jirones de una esquina no fuera reivindicación suficiente.

La banda era ilegal, como todas, pero era difícil cargarle a alguien el muerto de asociación delictiva. Después de todo, no había leyes en los EE.UU. que prohibieran llevar un pañuelo rojo en un bolsillo, ¿verdad?

Dos chicos de los Bomberos salieron corriendo por la puerta de la fábrica, arrastrando un cuerpo con ellos, justo cuando parte del techo se fue a comer mierda, hundiéndose en una nube de ceniza que avivó otro chorro de llamas hacia el cielo de la tarde. Todavía quedaban tres ambulancias dentro de la zona acordonada, atendiendo a los heridos que no necesitaban que les trasladaran al Hospital de Saint Francis perdiendo el culo, ya fuera con quemaduras en todo el cuerpo o cosidos a balazos.

Miró el suelo mientras espiraba el humo. Casquillos suficientes como para dar migrañas a los chicos de balística durante una semana. Un equipo de la Científica esperaba en un rincón de la escena, con los guantes de látex puestos y sus maletines llenos de polvitos, a que los Bomberos y las ambulancias piraran de allí para poder trabajar.

Puro formalismo, claro, porque para un detective de Homicidios que se había curtido durante años en la Unidad de Bandas de la Policía de Nueva York, la cosa estaba clarísima y apestaba: ataque en toda regla de los latinos a la sede de los Bloods. Iban a encontrar casquillos de las armas que solían usar ambas bandas, insignias de unos y otros, gasolina y otros aceleradores de mezclas explosivas… y mucho silencio y “yo no vi nada”. Lo tradicional.

No por primera vez, echó de menos a Butch O’Neal. Aquel irlandés medio loco habría acorralado a cualquier Blood herido que hubiera por allí y le habría sacado la mierda a golpes hasta obtener una redacción bien escrita y detallada de qué coño había pasado. Pero él no era Butch. Le quedaban cinco años para poder prejubilarse y no quería que pasara como en las jodidas pelis, donde expulsan al poli del cuerpo o, peor, lo envían al otro barrio justo cuando va a buscar la carta de jubilación. Así que tendría que hacer las cosas siguiendo los estúpidos cauces reglamentarios. Si sólo…

El sexto sentido de poli hizo que se detuviera al lado de unos coches oxidados que, a juzgar por los agujeros de balas, alguien había utilizado como cobertura en el tiroteo. Había algún residuo negro en forma de salpicaduras… José frunció el ceño, tiró el cigarro lejos y se agachó. Parecía petróleo. Sólo que olía a rata muerta ¿Algún tipo de aceite que hubieran usado los atacantes como agente incendiario? Quizás, pero… Se levantó y se alejó unos pasos, contemplando las manchas en el coche. Cuando alguien disparaba a una persona cerca de una pared o de un obstáculo, la sangre que manaba de la herida en un estallido salpicaba ese obstáculo siguiendo un patrón muy claro. Y aquella cosa negra tenía el mismo dibujo que una salpicadura de… ¿sangre?

¿Quién mierda sangraba aceite para coches que apestaba a vertedero?

De la Cruz se giró hacia donde esperaban los chicos de la Científica y llamó al inspector con la mano. El tipo siempre le recordaba a Grissom: el clásico tipejo frío que podía abrir a alguien por la mitad mientras cenaba un muslo de pavo con “coulis” de arándanos.

-¿Detective? ¿Tenemos para mucho antes de poder empezar a procesar? A este paso, nos van a borrar la escena.

-Ni idea, pero quiero que cojáis muestras de esa cosa.- señaló hacia la porquería negra. Ahora que se fijaba, había más salpicaduras en el suelo. Del tipo que deja alguien herido cuando sale huyendo-. No sé qué mierda es, pero me huele mal. Literalmente. En cuanto tengáis algo, decídmelo.

-Sí, señor.- el tipo sonrió como un crío y le ignoró miserablemente en cuanto tuvo su maletín abierto en el suelo.

-De la Cruz…

José se giró a tiempo de ver aparecer al subinspector en persona. Alargó la mano, encajando la del hombre.

-Bienvenido a la fiesta, jefe.

Los ojos claros del tipo repasaron la escena y llegaron al mismo diagnóstico que él: un enorme montón de mierda.

-¿Cuántos muertos?- aquella era la pregunta clave. Las venganzas entre bandas se cobraban siguiendo una lista de tarifas en función de los asesinados.

-Diez fijo. A otro se lo han llevado cagando leches en ambulancia, no saben si saldrá de ésta. Más de media docena de heridos. Y a ése- señaló al que habían evacuado los bomberos, a quien estaban acomodando en una camilla- lo acaban de sacar de dentro.

-Vamos a hablar con él.- el subinspector cuadró la mandíbula, calculando lo jodidas que podían empezar a ponerse las cosas con aquellas cifras.

-No dirá nada.

-Tampoco perdemos nada por intentarlo.

El herido tenía un aspecto de mierda mientras los enfermeros le ponían una manta por encima y le aseguraban con un grueso cinturón a la camilla, preparándole para el traslado al hospital. A juzgar por cómo tenía la cara, el resto del cuerpo debía presentar quemaduras de mal pronóstico. La enfermera que sostenía el suero que le habían inyectado les dedicó una mala mirada.

-Está grave, nos lo tenemos que llevar ahora mismo.

-Sólo será un momento.- De la Cruz le sonrió antes de acercarse al chico. Los ojos desorbitados, dos enormes círculos blancos destacando en el negro quemado del rostro, no se giraron hacia él, permanecían fijos en el cielo. Las mandíbulas castañeteaban-. Hijo, ¿puedes oírme? –el chico, de no más de 18 años, giró los ojos hacia él, despacio- ¿Fueron los latinos?- los ojos volvieron a desviarse hacia el cielo. El jodido código de silencio de nuevo: los asuntos de bandas los solucionan las bandas-. Escucha, esta mierda nos salpica a todos. Si queréis que os ayudemos, tenéis que ayudarnos a nosotros. Ninguno queremos sangre en las calles.

-El f-fantasma n-nos lo dijo. Él… el lo sabía.- murmuró.

De la Cruz cambió una mirada con el subinspector ¿El chico deliraba o era un nuevo código para referirse a algún jefe de la banda?

-¿Qué fantasma?- el otro poli se acercó también a la cara del herido.

-D-dijo que v-vendrían… p-por nosotros. El f-fantasma… el d-demonio de h-humo, él… él…

El cuerpo del chico empezó a sacudirse bajo las mantas y los enfermeros les apartaron de un manotazo, subiendo la camilla a la ambulancia y cerrándoles las puertas en las narices. De la Cruz y el subinspector siguieron un momento el vehículo mientras se alejaba.

-¿Qué piensas?- el hombre se llevó la mano a la emisora que llevaba prendida en el hombro.

-Que deliraba.- De la Cruz se sacó el móvil del interior de la chaqueta, suspirando por algo de aire fresco. Entre el calor y el incendio aquello era como una sauna.

Escuchó al subinspector comunicarse con la central, anulando de forma sumaria todos los permisos que hubieran sido concedidos a los agentes. Reunión de los mandos, desde los superiores a los intermedios, en la central en una hora. Antidisturbios preparados. Aquella noche, todos los agentes de la policía de Caldwell estarían en las calles hasta Dios sabía cuándo.

De la Cruz marcó un número de teléfono en el móvil y esperó a que le contestaran.

-¿Llamando a algún contacto?- curioseó el subinspector.

-Mucho peor. Cancelando una cena con mi mujer.

Cuando empieza una guerra, siempre es en varios frentes.

OOO

Jay-O, flamante líder de los Bloods, se desplomó en el colchón que habían dispuesto en un rincón del taller clandestino del padre de uno de sus acólitos, sosteniéndose las costillas con una mano empapada de sangre.

A su alrededor, sus veinte hombres más fieles se dejaban caer entre la maquinaria, gruñendo doloridos. Dio las gracias a Dios por haber ordenado a la cuadrilla que se disgregara para presentar un blanco menos fácil si la previsión de aquel engendro venido del Más Allá se cumplía –después de que todos los miembros presentes durante la reunión hubiera jurado por lo más sagrado que también habían visto aquella cosa, que no era una ilusión.

Si no lo hubiera hecho –y si la fábrica no hubiera tenido una salida trasera-, ahora estarían todos muertos.

Porque él mismo le había vaciado medio cargador a uno de los latinos que les habían atacado y el hijoputa había seguido en pie, riendo como un cabrón poseído mientras chorreaba mierda negra.

-¿Qué coño vamos a hacer?- uno de sus chicos, un chaval que no llegaba a los 17 y que había vivido más que la mayoría de personas, resolló sentado en un rincón. Resbalaba sangre por su brazo.

Jay-O abrió la boca para responder cuando el taller se llenó de un olor extraño, a carne podrida. Levantó el arma al momento sin soltarse las costillas, pero no había nadie a la vista.

-Odio decir “os lo dijeeeeeee”…- canturreó una voz de ecos fantasmales.

-Tú.- apretó los dientes, notando el sabor metálico de la sangre en su boca.

El aire estancado del taller onduló para teñirse de negro y coagularse en forma de una familiar silueta humanoide que sonreía como un demonio del Abismo, luciendo unos colmillos muy blancos y muy materiales. Los demás Bloods juraron, hicieron la señal de la cruz delante de la cara y vacilaron a la hora de empuñar sus armas.

¿Para qué, si ya lo habían cosido a tiros y sólo habían conseguido desperdiciar balas?

-¿Qué mierda quieres?

La cosa se acercó caminando despacio y contemplando las máquinas y a sus hombres tirados en el suelo como si estuviera en un museo de curiosidades. El cabrón. Se detuvo a un metro de él, estudiándolo desde la ventaja de la altura.

-Lo que dije. Ofrecerte un trato que no podrás rechazar si quieres que tus queridos chicos del Black Power sigan existiendo.- el fantasma cruzó las manos tras la espalda, mirándole con la cabeza inclinada hacia un lado.

Jay-O respiró a fondo, mirando a sus hombres. Los que estaban allí podrían curarse y volver a salir a las calles. Podían reunir a la banda y atacar a aquellos hijos de puta de los AKG. Para morir en el intento. O podían esperar a que los latinos vinieran de nuevo a por ellos sin que los Bloods tuvieran la fuerza suficiente para enfrentarse a ellos. Vio rabia en los ojos de sus chicos. Odio. Ganas de ir a sacarles las tripas a los latinos de los cojones, de reventar sus refugios, de hacer volar por los aires las tiendas de sus familias.

Y sólo había una manera de poder conseguirlo. Miró directamente a la Cosa.

-¿Qué tenemos que hacer?

El fantasma se lamió los labios, saboreando la victoria como si fuera un filete.

-A medio plazo, dejar que yo decida vuestros movimientos.- se acercó un paso a él-. A largo plazo, servirme como soldados. Pero ahora mismo –se inclinó hacia él, susurrando- sólo tienes que quedarte muy quieto…

Y gritar.

OOO

¡BANG, BANG, BANG!

Qhuinn despertó de un sueño comatoso con un rebrinco al oír los golpes contra su puerta, a punto de caerse de la cama. Por un momento se quedó sentado sin saber ni qué hora era, ni dónde estaba ni quién mierda le estaba golpeando la cabeza con un leño.

Coño, no… Sólo era alguien picando a la puerta y su resaca jodiéndole la vida.

-¡Qhuinn, deja de meneártela!- el vozarrón de Rhage no hizo nada para aliviar el martilleo en sus sienes- ¡Reunión en el despacho en diez minutos!

-¡YA VOY, JODER!- gritó, con la voz ronca-. Un poco de piedad para un borracho…- murmuró para sí.

Puso los pies en el suelo, tambaleándose, y esperó unos segundos a que su sistema de equilibrio se reordenara para bizquear hacia el reloj. Joder, ya eran las…. ¡Grrrrrr! El ruido de las persianas metálicas levantándose para la noche acabó de hacerle papilla el cerebro. Era la maldita hora de ponerse en marcha para lo que fuera. Dio un paso para coger el pote de aspirinas que ya tenía perenne encima del escritorio, se tropezó con las sábanas caídas y estuvo a punto de darse de morros en el suelo.

-La madre que me parió… -se cogió al escritorio, estabilizándose un momento, para luego engullir un par de aspirinas de golpe, sin agua.

Gracias al cielo que había tenido el destello de inspiración de ducharse a medio día, cuando el calor y la mierda que había en su cabeza le tenían insomne. Trasteó en el armario en busca de ropa limpia, se aseó en el baño e incluso amenazó a su mano para que no temblara mientras se afeitaba. Desangrarse en la pica del lavabo sería el epitafio más denigrante que podía tener. Nueve minutos después salía por la puerta de su habitación intentando caminar medio agachado mientras acababa de ajustarse las correas de la pistola y la daga a las pantorrillas. Ni puta idea de lo que les iba a deparar la noche.

Impacto directo contra algo duro con olor a colonia.

-¡Cristo!

Levantó la cabeza de golpe, llevándose la mano a la nariz dolorida… para encontrarse cara a cara con Blay. Con un Blay enfundado en unos pantalones tejanos azules, una camisa negra abierta en el cuello y una americana negra… peinado con gel. Con olor a Cool Water.

De cita con Saxton.

El mejor encuentro para alegrarse el principio de la noche.

El calor subió desde algún punto de su vientre como una exhalación directo a sus encías, alargándole los colmillos.

-¿Noche libre, Blay?- murmuró, parado en el pasillo. Por un momento, fantaseó con la posibilidad de arrancarle la americana. Luego, los botones de la camisa. Y después…

-Sí.- los ojos azules no se movieron de los suyos ni un milímetro, a diferencia de todo aquel tiempo, como si Blay estuviera sometiéndose a algún examen-. Pero voy a la reunión igualmente.

¿Hacía un calor del infierno o lo emanaba el cuerpo de Blaylock?

Qhuinn apretó los puños al recordar su epifanía de la madrugada anterior. Lo que deseaba de Blay. Sólo… sexo. Y eso era manejable, apaciguable sin tener que joder más a su mejor amigo. O ex mejor amigo. Desvió la mirada.

Justo entonces, Layla apareció caminando por el pasillo, seguramente saliendo de la habitación de Payne. La Elegida levantó casualmente la mirada, topándose con él, y sonrió, sonrojada. No había podido darle a Blay lo que quería de él y, ahora que estaba con la zorra de su primo, Qhuinn nunca tendría lo que quería porque Blay había dejado de desearlo. Pero podía darle a Layla lo que esperaba… después de ocuparse de su “pequeño problema” en cuanto tuviera ocasión.

Caminó hacia ella con pasos pesados, como si aún tuviera aquella especie de conexión rara tirando de él hacia atrás, hacia Blay, de pie a su espalda. A la mierda con todo.

-Layla.- saludó, para luego cogerle delicadamente la cara entre las manos e inclinarse para besarla. Mierda, la hembra era tan frágil y lo que hervía en sus venas era tan animal que tuvo miedo de romperla sólo con sus deseos.

Cuando se separó, la Elegida se mordió el labio, mirándole con estrellitas en los ojos. Que a Qhuinn le daban más miedo que una horda entera de restrictores.

-Sire.- enlazó las manos, nerviosa, y bajó la mirada con un aleteo de pestañas, sin saber qué hacer.

-¿Has venido a ver a Payne?

Ella asintió.

-Y a servir al sire Tohrment. No sabía… no sabía si estaríais… por aquí.

Dale con el “vos”. Como si lo mereciera.

-No sé lo que tendré que hacer esta noche.- mentira podrida, había algo que sí sabía que iba a hacer, costara lo que costara-. Pero, si estás por aquí cuando vuelva, podemos… vernos.

-Os esperaré… sire.

La sonrisa de Layla tomó un punto sensual al momento. Joder, era hermosa. Como un maldito ángel rubio hecho para pecar. Blaylock pasó a su lado golpeándole el hombro con brusquedad, la vista al frente y los pasos duros en el suelo del pasillo, sin mirarle.

Qhuinn sintió ganas de arrancarse la piel para poder escapar de sí mismo.

Se despidió de Layla a toda prisa, entrando en el despacho del Rey tras la estela del olor a colonia de Blay, con la sensación de que estaba desarrollando algún trastorno múltiple de personalidad. Frunció el ceño al ver la concurrencia.

El despacho era como una apretada lata de sardinas llena de cuerpos enormes. Wrath estaba sentado en aquel horrible sillón tras el escritorio, flanqueado por George y la reina Beth, su imprescindible ayuda con el papeleo. La Hermandad en pleno hacía lo posible por acomodarse en la estancia, incluido un recuperado Tohrment, Phury –venido directamente desde su rancho- y, como artistas invitados, Revhenge, John, Xhex, Blay y él.

A aquel ritmo, tendrían que celebrar las reuniones en el gimnasio.

-Cierra la puerta si puedes, hijo.- indicó el Rey, identificándole perfectamente a pesar de estar totalmente ciego- ¿Estamos todos?

-Al completo.- Tohrment les miró como si pasara lista a los reclutas.

-Bien, para los que se han levantado tarde… ésta va a ser una noche complicada. Los humanos han montado un lío de mierda en las calles.- el ceño de Wrath indicaba que odiaba que los jodidos humanos obstaculizaran sus asuntos-. Tohr, ponles al día.

-La cosa es sencilla en su origen: al parecer hay una guerra de bandas en ciernes.- puso las manos sobre las caderas-. V tiene pinchada la frecuencia de la poli. Todavía no hay pruebas concluyentes, pero parece que esta tarde una banda, los no-sé-qué-kings…

-Almighty Kings and Queens.- apuntó Butch, afincado en una esquina junto al Hermano de ojos blancos.

-Gracias, poli. Esos han atacado el lugar de reunión de otra banda, los ¿Bloods?- Tohr consultó con la mirada al irlandés, que levantó los pulgares-. Más de diez muertos, heridos a mansalva y la policía de Caldwell muy excitada.

-¿Y a nosotros qué mierda nos importa? Tenemos nuestra propia basura de la que ocuparnos.- Zsadist retrajo el labio arruinado y sonrió cuando Rhage chocó el puño con él.

-Importa porque los Bloods buscarán venganza y eso quiere decir tiros en cualquier esquina, sangre en las calles y el cuerpo de policía en pleno ahí fuera intentando evitarlo.- Butch no sonreía.

-Esta noche no salimos de patrulla. Nadie.- sentenció el rey.

-No jodas.

-¿Arresto domiciliario?

-Y una mierda.

Por el coro de quejas que se levantó, parecía que Wrath les estuviera castigando con no jugar con la Xbox en vez de con impedirles salir a matar. Qhuinn apretó las mandíbulas, ignorando la mirada de John. Tenía que salir, tenía que desfogarse de alguna manera o… sus ojos se cruzaron con los de Blay. El pelirrojo tenía la misma expresión de “mierda” que él.

Algo de bueno tendría el confinamiento: Blay no podría irse a follar con Saxton

¡Yupi! Que te jodan, primo.

-¡Silencio!- Wrath sólo tuvo que alzar un poco la voz para que los gritos se convirtieran en juramentos entre dientes-. Esto es un lío humano que tienen que solucionar los humanos. No necesitamos que nos pillen en fuego cruzado. Si mañana las cosas se han calmado un poco, saldremos a patrullar, veremos. No tenemos ninguna pista de los restrictores, así que hoy bien podemos quedarnos en casa para no jugárnosla.

-Mary tenía que ir al Refugio esta noche.- masculló Rhage. Parecía el puto conejito Tambor de “Bambi” con la bota contra el suelo.

-Yo también.- Blaylock se separó la americana, acalorado.

Ya, claro. Al Refugio. Ahora llamas así al picadero de Saxton.

Qhuinn se dio la vuelta, dando una pequeña patada en el papel pintado de la pared con la punta de la bota. Si no salía aquella noche de allí le iba a dar algo, así que…

-Tengo que ir a la clínica de Havers. A ver a Eckle.- prácticamente lo ladró por encima del hombro, sin mirar a Blay ni a John.

-Claro, y yo a comprarme bragas de encaje, no te jode.-Hollywood se puso en pie, sin poder dar dos pasos en el despacho repleto-. Si ellos salen, yo también.

-Callaos todos de una soberana vez.- Wrath dio una palmada sobre la mesa y Beth le puso la mano en el hombro, intentando calmarlo-. Fritz llevará a Mary al Refugio circulando por calles principales. Blay, tú irás con ella en el coche. Qhuinn, han llamado de la clínica: Eckle parece que está limpio, así que esta noche se irá a casa. Si quieres saber mi opinión –el rey no se interrumpió para que él pudiera contestar-, no tienes que molestarte por ese imbécil, pero entiendo que es tu elección. Puedes ir a verle, si quieres. Los demás- movió la cabeza por toda la habitación, como si pudiera freírles con los ojos ciegos- plantáis vuestros culos en la mansión esta noche. Además, para acabar de amenizar la velada, llegan los nuevos reclutas. Tohr y Phury serán sus primeros instructores. A los demás no os quiero cerca de ellos hasta que os calméis, ¿está claro?

El aire de cargó de la resignada electricidad estática de quienes no podían hacer otra cosa que cerrar el pico. La primera en salir golpeando la puerta fue Xhex, cabreada como una mierda. El jodido marco de madera tuvo que demostrar su resistencia cuando todos fueron saliendo del despacho con los mismos golpes gentiles.

-Wrath, Butch.- Blay interrumpió la retirada del poli-. Tengo algo de parte de Marissa. La institutriz que da clases a los niños del Refugio, Martha, ha desaparecido.

Aquello llamó la atención de Qhuinn, que se puso al lado de Blay.

-¿Martha?

-¿La conoces?- el rey inclinó un poco la cabeza en su dirección mientras George le lamía la mano.

-Sí, fue profe de mis hermanos y mía durante unos años. Es… buena persona.- de hecho, de las pocas que le había mirado sin hacer la señal del mal de ojo, que la Virgen la bendijera. Jodía como la mierda que le hubiera podido ocurrir algo- ¿Qué ha pasado?

Blaylock le disparó una mirada fugaz para luego encogerse de hombros.

-Nadie lo sabe. Hace dos noches que no va al Refugio, no contesta al móvil. Su hellren dice que salió de casa como siempre, a buscar su coche al garaje. Me pasé por allí, el coche seguía aparcado y no había ni rastro de ella.

-¿Pudo haberle hecho algo el mismo hellren, quizás?- intervino Wrath.

-Supongo que es posible, pero Marissa conocía bien a Martha y dice que eran una pareja feliz.- Blay tenía el ceño fruncido, el tono decidido.

El rey suspiró y repiqueteó con los dedos sobre la mesa.

-Siento decirlo, Blaylock, porque está claro que aprecias a la hembra, pero no hay nada que haga suponer que es asunto nuestro. Y, tal como están las cosas de revueltas en las calles, no es momento de andar metiendo las narices por ahí.

-Muy cierto.- el poli se remangó las mangas de la camisa, sofocado-. Al menos, no es trabajo para guerreros de la Hermandad.

Blay apretó la mandíbula.

-Tiene razón, señor, pero, si nosotros no intentamos ayudar, ¿quién lo hará?

Wrath giró la cabeza hacia él y guardó silencio un momento.

-En realidad, tienes una idea, ¿no es verdad, chico?

Blay se puso rígido y bajó la cabeza.

-No… no del todo, señor. Quiero decir… ¿qué puedo hacer?- murmuró-. Es sólo que Marissa y yo hemos estado hablando mucho sobre la necesidad de tener algo parecido a un cuerpo de policía para la raza. Pero no creo que yo pueda ayudar mucho al respecto.

-En realidad, podrías hacerlo todo.- Wrath sonrió y apoyó la mano sobre la que Beth tenía en su hombro-. Mi leelan y yo también hemos estado pensando en ello. Estudia el tema, Blay. Preséntame una propuesta. Diseña un cuerpo de policía civil para los vampiros y veremos qué se puede hacer. Butch…

-¿Jefe?- el irlandés sonreía como un cabrón.

-¿Algo en lo que puedas ayudar al chico?

Butch palmeó en la espalda a Blay.

-Claro. Puedo sacarle todos los reglamentos del cuerpo de policía: leyes, organización, estructura de los mandos. Y eso sólo para empezar.

Qhuinn parpadeó, con la sensación pegajosamente familiar de estar contemplando la acción de la vida desde detrás de un cristal. Podía ver en la cara de Blay la sorpresa de que el rey en persona le confiara aquel proyecto, como si ni él mismo se creyera capaz. El muy idiota. Blaylock era un macho de valía que podía hacer lo que le saliera de los cojones.

El pecho se le dilató con una sensación cálida. Orgullo. Alegría por que Blay contara con la confianza del rey.

Aunque contrastara como la mierda con su condición de estúpido mantenido inútil.

Qhuinn se giró, dispuesto a salir por la puerta sin hacerse notar, cuando Wrath le llamó. Contempló al rey por encima del hombro.

-Hijo, vuelve aquí en cuanto tu hermano esté a salvo en su casa, ¿de acuerdo? No quiero riesgos.

-Descuide.

Como si lo que le carcomía por dentro no fuera ya riesgo suficiente para él.

OOO

-Ten cuidado, leelan, ¿sí?- Rhage cogió la cara pequeña de Mary entre sus manos, mirándola con la preocupación en los ojos-. Dile a Fritz que te traiga aquí en cuanto hayas acabado las clases en el Refugio, ¿vale?

Mary se puso de puntillas para besarle en los labios, sonriendo un poco.

-Lo sé. Lo he entendido. Hoy no es una buena noche para estar fuera.- acarició el pecho de su hellren con las palmas-. Pero es una ocasión especial, hoy damos el alta a Ahna y a su hija. Marissa y yo hemos estado trabajando muy duro en ese caso. Además, con Martha desaparecida, alguien tiene que dar clases a los niños.

Al momento, bajó la mirada, intentado que Rhage no viera lo que había allí. Un intento inútil, porque su guerrero podía estar normalmente en la inopia de las emociones de los demás, pero no de las suyas. Le levantó la barbilla con cuidado.

-¿Estás segura de que… estarás bien? ¿Tratando con los niños?

Fingió una sonrisa.

-Me gustan las criaturas, Rhage, y di clases durante muchos años. No es nada nuevo.- cuando él estuvo a punto de seguir hablando, le puso un dedo en los labios-. Voy a llegar tarde. Intenta estar tranquilo, ¿vale? Te llamaré a media noche para que sepas que estoy bien.

-Por favor.

Mary se colgó el bolso del hombro y mantuvo el rostro sonriente hasta que Rhage la despidió en la puerta de la mansión, donde la esperaban Blaylock y Fritz, impecable con su uniforme de chófer para la ocasión.

En cuanto se sentó en el asiento trasero del Mercedes, con la cara girada hacia la ventana, cerró los ojos, dejando que la máscara resbalara. A su lado, Blaylock parecía sumido en su propio mundo interior y no la molestó en todo el trayecto.

Había intentando que Rhage no se diera cuenta de la profundidad del pozo en que se sentía metida, pero era difícil ocultar algo a un guerrero vinculado contigo. Sobretodo cuando ambos compartíais el mismo deseo.

Un deseo estéril. Como ella.

El familiar puño que tenía preso su estómago apretó de golpe y Mary se pasó la mano por el vientre: seco, yermo y vacío. Como siempre estaría. Daba igual cuantas veces hiciera el amor con Rhage, daba igual que él tuviera la potencia suficiente como para dejar embarazadas a una legión de hembras. A ella no, nunca. Los tratamientos contra el cáncer habían destruido su capacidad para albergar vida y, al igual que su útero, toda ella se sentía como si se estuviera transformando en una vasta extensión de tierra baldía.

Dios, había visitado todas las clínicas ginecológicas de Caldwell sin que Rhage lo supiera, mintiéndole con que asistía a clases extras de su curso como Asistente Social. El veredicto era unánime: la quimioterapia había acabado con su capacidad de ovular.

Nunca podría ser madre.

Mary se encogió en el asiento, intentando disimular su expresión cuando Blaylock la miró un momento, como si hubiera presentido su desazón.

Una noche en que ella se había deshecho en lágrimas, habían hablado de la posibilidad de que Rhage concibiera con una Elegida, pero su guerrero se había negado en redondo, asegurando que sería incapaz. Y, para qué engañarse, a ella le mataría saber que su hellren se estaba acostando con otra, que una extraña le estaba dando lo que ella no podía y que se añadía a su incapacidad para alimentarle.

Hacía que Mary se planteara si había justo amar a Rhage por encima de las barreras raciales, si no había sido una egoísta por imponer a un guerrero lleno de vida como él una esposa humana e incapaz de darle hijos. Hacía que, por primera vez, pusiera reparos a hacer el amor con él.

No se sentía digna.

Y luego estaban… los bebés. Su vida se había llenado de ellos como el recordatorio diario de lo que no podía tener. Estaba Nalla, a quien cuidaba como si fuera de su propia sangre y que le hacía llorar a solas en el lavabo de su habitación cuando se la devolvía a Bella y a Zsadist. Ahora estaban los niños del Refugio, algunos de ellos criaturas que habían venido al mundo fruto de la violencia, no deseados, cuando ella daría lo que fuera por poder abrazar a  su propio cuerpecito cálido y aspirar aquel olor a galleta que era propio de todos los bebés.

Había niños por todas partes. Menos en su vida.

-Mary, ¿estás bien?

La humana apretó los ojos un momento, recomponiéndose, antes de girarse hacia Blay. No podía dejar que los demás vieran su debilidad; ella se había convertido en la psicóloga oficiosa de la mansión, la que ayudaba a los demás a preservar su estabilidad mental. Siempre tenía que aparecer como el pilar de fortaleza o los demás no confiarían en ella para ayudarles. Era una ironía que la cuidadora necesitara tanto como cualquiera ser cuidada. Sonrió sólo con la comisura de los labios.

-Estoy bien, sólo… pensaba.

-Ya. A veces los pensamientos se nos comen vivos.

Blaylock le dedicó una de sus sonrisas dulces, que delataban una comprensión más allá de su edad, pero no la presionó, bendito fuera el chico.

El Refugio tenía un aspecto festivo aquella noche, en honor a la primera hembra que lo abandonaba, dispuesta a iniciar una nueva vida con otra identidad, un trabajo y una vivienda, aunque fuera humilde. Nada demasiado rígido ni estruendoso, porque ninguna de las mujeres maltratadas que acogía Marissa estaba cómoda con ser el foco de atención. Sólo unos pastelitos hechos por las mismas mujeres, refrescos para los niños, algunos globos para que las criaturas disfrutaran y mucha informalidad.

Mientras intercambiaba abrazos y palabras de ánimo con las internas, Mary espió a Blaylock de reojo. El pelirrojo era el único macho presente en el Refugio y, por lo que sabía, el único que las hembras toleraban -apreciaban, de hecho- y a quien los niños adoraban. Las mujeres confiaban en él, en su hablar pausado y en su fuerza protectora, distinta a la brutalidad que habían conocido, y las criaturas querían llegar a ser como él. Mary se preguntó si Blay era consciente del efecto que causaba, de la manera en que calmaba a los demás sólo con su presencia. Del potencial que tenía de mejorar el mundo allá por dónde pasaba.

Por la manera en que sonreía, tímido, agachando un poco la cabeza, lo más probable es que no tuviera ni idea.

-Mary…

Una voz suave a su espalda la hizo girarse, para toparse con una hembra bajita y rubia que sonreía con vacilación… y con los enormes ojazos azules de una criatura de meses, que se mordía los puños regordetes. Tragó saliva para obligar a bajar el nudo en su garganta.

-Ahna, te veo contenta.- saludó, reprimiéndose de acariciar las mejillas sonrosadas de la niña.

-Estoy muy nerviosa.- le hembra se mordió el labio y acomodó a su hija contra su cadera-. Es la primera vez que voy a estar sola en una casa después de… después de llegar aquí. Va a ser difícil.

-Fritz te llevará a tu nuevo apartamento, estarás bien. Y tendrás varios días para adaptarte antes de empezar a trabajar.- Mary extendió la mano para apretarle el brazo a Ahna-. Llámanos cuando lo necesites. A cualquier hora, ¿de acuerdo? Aunque sólo sea para hablar.

-Tienes mi teléfono, también.- Blay apareció a su lado, las manos en los bolsillos de los tejanos, hablando con voz suave-. Si necesitas ayuda, lo que sea, puedes llamarme. Que tampoco te dé vergüenza hacerlo si necesitas alimentarte, ¿vale?

Ahna se sonrojó como una amapola, asintiendo, y su bebé rompió el momento gorjeando con alegría mientras extendía las manos hacia Mary.

-Te está pidiendo que la cojas, te quiere mucho. Como todos.- susurró la hembra.

Mary alargó la mano, dispuesta a tomar a la niña en brazos, pero acabó por acariciar sólo sus manitas. Estuvo a punto de echarse a llorar cuando la criatura le apretó un dedo con fuerza, riendo encantada ante su hazaña de coordinación y mostrando con orgullo sus dos primeros dientes.

-Cuídate, Ahna…- murmuró para soltar la mano del bebé y escurrirse entre la multitud.

No prestó demasiada atención al resto de la pequeña fiesta. Se limitó a permanecer en un rincón bebiendo Coca-Cola y asintiendo de vez en cuando a la conversación de Marissa. Sonrió como un autómata cuando las hembras acompañaron a Ahna y su hija al Mercedes de Fritz, que se deshizo en reverencias como si estuviera a punto de llevar a una princesa a su castillo, mientras Blay cargaba las dos únicas maletas de ambas e indicaba la dirección al doggen. El pelirrojo se incorporó un momento, con la mano en la puerta del maletero, y escudriñó los alrededores con el ceño fruncido, pero no pareció percibir nada amenazador.

Mary tampoco.

Lo único que era capaz de sentir era el polvo de su interior carbonizado por la quimio. Y se odió por sentir envidia de una hembra que sólo había conocido palizas por el simple hecho de que sostenía entre sus brazos lo que ella, que tenía un hellren que la adoraba, no tendría jamás.

OOO

Lash se apoyó contra la verja de hierro que rodeaba la casona victoriana que acogía el Refugio, contemplando, invisible, el espectáculo lacrimógeno de la comitiva de hembras, Marissa y Mary incluidas, despidiendo a aquella otra con un crío en los brazos. Y Blaylock, mira por dónde. Ése era como otra hembra. Encoñado de su primito Qhuinn desde que tenía edad para que se le levantara la polla, sino desde antes, estaba seguro. Y Fritz, el criado de la Hermandad, haciendo de chófer para la zorra aquella que se marchaba.

Había que joderse. El Refugio era como la central de contactos de la NASA si querías encontrar a un vampiro que estuviera en los puestos más bajos de la jerarquía de la raza o en lo más elevados.

Blay, Blay, Blay…

Quién iba a decir que aquel aprendiz de madre Teresa de Calcuta también echaba una manita en el Refugio. Pero qué conmovedor era todo. Lash iba a tener que coger como costumbre traerse un paquete de pañuelos de papel cada vez que pasara por allí. Para las lágrimas de ternura que se le escaparan.

Sabiendo que nadie le veía, a pesar del receloso de Blay, hizo el gesto burlón de llevarse una mano a la oreja mientras el Zanahoria indicaba a Fritz la dirección de la hembra con el bebé.

Oído cocina. Segundo plato en camino. Y con postre.

No es que un bebé tuviera mucha sangre dentro, pero qué demonios. Uno tenía que experimentar.

El Mercedes negro brillante arrancó con suavidad y Lash siguió observando cómo Blaylock se despedía de las hembras. Las mujeres entraron de nuevo en el Refugio, vigiladas por las cámaras de seguridad, mientras Blay giraba una esquina, se aseguraba de que nadie le veía y se desmaterializaba.

Vaya, vaya.

Era una pena que Lash estuviera tan centrado en su plan. Si no, habría disfrutado rajándole la garganta a Blay como su querido Qhuinn se la había rajado a él.

Un momento…

Iba a rajarle la garganta a Blay.

En cuanto tuviera toda su maquinaria en marcha y su provisión de hembras vampiro-restrictores bien asegurada. Sí, señor. Tenía a sus veinte primeros pandilleros-restrictores recuperándose de la inducción en aquel taller clandestino y, con la que estaba liando la poli humana, desplegándose en las calles como “Los Hombres de Harrelson”, era mejor que no se movieran de allí todavía.

Primero tenían que fortalecerse. Y él tenía que descansar para poder inducir a más miembros de la banda mientras los chicos de la Hermandad de la Daga Negra acababan con la competencia de los AKG , cortesía de Eckle, si es que el estúpido imbécil recordaba sus órdenes y hacía la llamada que tenía que hacer aquella noche.

Luego él iba a coger a aquella linda hembra que acababan de despedir del Refugio entre lágrimas de emoción, arrancarle el corazón del pecho y convertirla en su segundo plato. Veríamos qué hacía con el tierno bebé.

Y, cuando tuviera aquellos pasos asegurados, vigilaría el Refugio hasta ponerle las manos encima a Blay.

A fe que iba a disfrutar arrancándole la tráquea y viendo cómo se ahogaba en su propia sangre como él había hecho un año atrás.

OOO

A veces, la vida te pone en las manos más cosas de las que puedes manejar.

Blaylock se materializó justo en la esquina de la calle en la que vivía Saxton, suspirando. No había tenido el valor de explicarle a Marissa el encargo que le acababa de hacer Wrath; mejor dicho, con el que le acababa de aplastar Wrath. Primero tenía que digerir él mismo lo que se le venía encima por haber abierto la bocaza. Y reflexionar si le decía al rey que no tenía ni el talento ni la capacidad para crear un jodido cuerpo de policía o bien si esperaba a que la cosa fuera obvia por sí misma.

Aunque la idea le atraía…

Mierda, Blay nunca había llevado la iniciativa en nada. Ni en su vida con sus padres, ni en sus relaciones ni en sus proyectos. Los únicos momentos en los que había tomado una decisión firme en algún sentido había sido cuando les había dicho a sus padres que quería luchar y cuando había entrado en la habitación de Sax aquella noche hacía tres meses.

No estaba acostumbrado a que los demás esperaran cosas de él porque no estaba acostumbrado a que los demás se dieran cuenta de que existía.

Patético, ¿verdad?

Aunque había tomado otra decisión últimamente: sacarse de la cabeza su deseo por Qhuinn. No volver a morder de esa manzana envenenada. Blay le dio una patada a una lata de refrescos arrugada sobre la acera mientras caminaba hacia casa de Saxton. Joder, se había puesto tan caliente en su habitación y le cabreaba tanto que fuera por la misma maldita persona que, por supuesto, se había morreado con Layla justo delante de sus narices. Para que a Blay le quedara bien claro que el beso de la noche anterior no había tenido nada que ver con el amor, ni siquiera con el deseo, sólo con el “porque-me-sale-de-los-huevos”.

No le iba a dejar que Qhuinn le anulara por completo de nuevo.

Picó al timbre, sabiendo que llegaba antes de la hora a la que habían quedado. Golpeó el suelo con la punta del pie mientras esperaba a que Saxton le abriera la puerta, con las manos apoyadas en ambos lados, la cabeza gacha. Aquel maldito estado de nervios perenne que llevaba desde hacía la Virgen sabía cuánto volvió a cogerle por los huevos, mezclándose con la ira, con el miedo a la responsabilidad que le había caído encima y con aquella cosa que le mantenía la sangre al punto del hervor justo desde la noche anterior.

Levantó la cabeza cuando Saxton abrió la puerta con aire despistado, todavía en un elegante batín de seda negra, en contraste con el pelo rubio. Su amante sonrió al momento, pero el gesto se le congeló un poco. Probablemente al no entender la expresión que debía llevar en la cara. Ni él mismo lo entendía.

-Blaylock, qué sorpresa. Llegas antes de lo esperado.- a pesar de la imprevisión, la voz de Saxton era pura miel espesa, como siempre- ¿Ansioso por verme?

-Sí…

Algo apretó el botoncito de “ignición” de Blay. Algo oscuro y que no quiso pararse a examinar demasiado de cerca. Entró en la casa, rozando el cuerpo de Sax y cerrando la puerta tras él. Dio un paso hasta que su amante tocó la cómoda de madera del recibidor. Los ojos grises se abrieron, sorprendidos, y Saxton echó los brazos hacia atrás, apoyándose en el mueble mientras le recorría con la mirada de arriba abajo.

Blay le besó con una fuerza que no sabía que tenía y Saxton se dejó hacer, pillado totalmente desprevenido. Cuando se separaron, los ojos grises se habían oscurecido; Saxton estaba de acuerdo con el plan improvisado.

Blay se quitó la americana. La tiró encima de una silla Luis XVIII.  Luego le cogió las manos a su amante, llevándoselas a los botones de su camisa mientras susurraba contra sus labios.

-Hazme el amor. Duro. Por favor…

Hazme olvidar.

OOO

Mierda, podía estar muerto, pero las heridas dolían como una maldita perra.

Carlos se enfundó la pistola en la cintura de los tejanos antes de dejarse caer en la silla de aquel piso franco, cortesía de una de las familias de los AKG, mientras Felipe reía como salido de “El Exorcista”, maldito fuera.

-¡Esto ha sido la bomba!- el tipo besó la cruz de oro que llevaba colgada del pecho-. Qué mierda que no podamos salir a celebrarlo.

El Rey Sol le dedicó una mala mirada de reojo antes de girarse hacia el chico que les había dejado el piso, a ellos dos y a varios restrictores más.

-Gracias. Puedes largarte. No armaremos jaleo esta noche, los maderos no sabrán que estamos aquí.

El chaval chocó nudillos con él y salió cerrando la puerta. Ya se oían los primeros coches patrulla recorriendo despacio las calles. Carlos chasqueó la lengua y se miró el brazo: las heridas estaban empezando a cerrarse, pero no lo bastante rápido para su gusto.

-¿Seguiremos la fiesta mañana?- Felipe aún estaba con el subidón.

-Puede. Si la poli deja de hacer ver que sirve para algo y despeja las calles.- miró hacia la ventana roñosa-. Deberíamos golpear a los Bloods antes de que se reorganicen o necesitaremos convertir a más de los nuestros.

Y, aunque el Omega era un dios ansioso de sacrificios, también exigía resultados para respaldar nuevas inducciones. Como la cabeza del líder de los Bloods para avalar que sus chicos habían acabado de jugar a guerras humanas y podían remangarse para volver a luchar en su puta guerra.

A ver cómo explicaba Carlos a los suyos que tenían que ir a sacarse los hígados contra vampiros de más dos metros de altura.

OOO

Qhuinn contempló las luces de neón de los pubs y las discotecas que se sucedían ante él con el ceño fruncido mientras caminaba por la acera retumbando las botas, como un león marcando territorio. Alguien había colgado banderas arcoiris en varias farolas, dejando bien clarito que aquel lado de la acera –literalmente- era coto homosexual. No fuera a ser que los heteros que salían de marcha en los locales de la acera de enfrente cruzaran la calle por error.

¿Había algún lugar intermedio para él? ¿Una especie de reserva para bichos raros?

Un par de gays con mucha pluma y mucho “o sea” pasaron casi rozándole, comiéndoselo con la mirada. Les ignoró y siguió caminando mientras los hombres se apartaban a su paso, siguiéndole con los ojos. Qhuinn inspeccionó la multitud que entraba y salía de los locales o que charlaba ante las puertas como si fuera el puto amo del lugar. En realidad, era la primera vez que se internaba en el reducto gay del centro de Caldwell.

Había cruzado la línea de sexos de vez en cuando, dejándose llevar por la situación en cualquier orgía que surgiera ¿Se lo proponían? Aceptaba. Ningún problema. Tíos, tías… cuando todo era sexo anónimo, ¿qué mierda importaba la diferencia? Pero siempre había sido algo espontáneo, al calor del momento. No una cacería premeditada como ahora.

No con el propósito específico de desahogar esa parte de él que seguía en llamas a pesar de haberse matado a pajas en su habitación.

Sólo aquella vez, nada más, se dijo. Entonces, cuando tuviera la bestia domada, podría acudir a Layla, no antes.

Un destello captado por el rabillo del ojo le hizo girarse con el corazón retumbando ¿Era posible que él estuviera allí? Qhuinn se detuvo de golpe, ajeno a los murmullos cuando un par de tíos chocaron contra su espalda. Había un chico joven apoyado en una esquina que desembocaba a un callejón oscuro; uno de aquellos gays de gimnasio que, por muchas pesas que hicieran, nunca tendrían los músculos de un guerrero de verdad. Qhuinn sólo veía en gamas de grises, pero el pelo de aquel tipo debía ser algo más claro que el de Blay.

Caminó hacia él como una bala, contundente y decidido.

Serviría. Sólo por aquella noche, serviría.

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Saxton extendió la mano hacia la mesita de noche en su habitación subterránea para coger la pitillera de oro y encenderse un cigarro, exhalando hacia el techo, con la vista prendida en las decenas de bocetos de hombres desnudos que adornaban su pared, cuidadosamente enmarcados. Su particular Galería del Coleccionista.

¿Era el momento de añadir uno más, antes de que la situación potencialmente peligrosa se volviera devastadora para él?

Escuchó el sonido del agua correr en el baño mientras Blaylock se aseaba después de haber hecho el amor. Aquella noche no habían compartido la ducha, él se había metido primero y ahora lo hacía Blaylock. Había algo en el ambiente entre ellos, una especie de burbuja de presión que siempre había estado ahí pero que parecía que hoy alguien hubiera inflado hasta alcanzar el tamaño de un globo aerostático lleno de malas vibraciones.

Tomó una calada larga y soltó el aire despacio. No había que ser un lince para darse cuenta de que algo había prendido la mecha en su amante. Blaylock solía ser tímido en la cama la mayoría de las veces, o sensualmente concienzudo si se deshacía de sus inhibiciones, pero nunca… desesperado. Esa era la palabra. Desesperado por provocarle, por sentirle, por recibir lo más fuerte posible.

Por borrar con él algo que le había hecho sentir mal.

Algo que le había hecho Alguien. Saxton apostaría un par de décadas de su vida al respecto.

Y dolía. En lo más hondo de su corazón dolía que Blaylock, de entre todas las personas, le hubiera utilizado aunque, conociéndole, no hubiera sido premeditado. Saxton le había dado lo que quería, le había hecho el amor dándolo todo durante varias horas. Pero en su fuero interno sabía que para Blay no había sido suficiente, sólo un parche.

Lo sabía porque él no era Qhuinn.

Sacó una llave plateada de un cajón del escritorio y abrió un pequeño compartimiento, después de comprobar que la ducha seguía corriendo. Apagó el cigarro en el cenicero bruñido y cogió el papel color sepia de encima de una pila, rozando con cuidado las líneas dibujadas para no correr el carboncillo. Un esbozo de Blaylock tal como solía observarle a veces, desnudo en su cama, con la cabeza apoyada en la palma de una mano, los músculos abultados y el pene rozando sensualmente un muslo, le miró a medio hacer. Saxton ojeó las ceras de colores, especialmente la amarilla y la roja. Tenía en mente cómo sería el dibujo una vez acabado, la belleza de Blaylock en blanco y negro, los músculos sombreados para resaltarlos, con sólo dos notas de color: sus ojos azules y el cabello cobrizo.

Quizás debería acabarlo aquella misma noche. Quizás debería decirle a Blaylock que lo suyo había sido hermoso mientras había durado pero que, como todos los sueños, debía acabar. Saxton era bueno con las frases elegantes de despedida. Sí, quizás era el momento de alejar a Blaylock de su vida antes de que llegara a dónde nadie había llegado desde hacía años y causara un daño irreparable.

Sólo que el mero pensamiento le arrancó una punzada justo en el órgano que quería proteger: su corazón.

Demasiado tarde. Había sido un idiota y ahora lo estaba pagando: no podía alejarse de Blaylock.

Lo que había comenzado con un flirteo casual había acabado en una primera vez de Blaylock en su cama que había llegado directamente al centro del corazón de Saxton. El pelirrojo era un ángel, no sólo por fuera sino también por dentro. Demasiado parecido a cómo había él mismo en algún momento de su juventud antes de que el presunto amor de su vida le dejara bien claro cómo funcionaba la vida real: la información es poder, conoce los recursos de los demás, úsalos en tu beneficio, exprime lo que puedas de las personas y del mundo y luego olvídalos.

El baño de realidad le había transformado en el hijo de puta con una incapacidad crónica para el compromiso que era ahora. Con buenos modales, eso sí.

Pero Blaylock… El agua de la ducha dejó de correr y devolvió el boceto al cajón, cerrándolo de prisa con llave. Blaylock no sólo le hechizaba por cómo era, también le hacía sentir conectado con esa parte de sí mismo que creía que había perdido.

Así que era incapaz de alejarse de él. Había utilizado todas sus malas artes para conseguir una de las mejores casas para sus padres, aunque no estaban en el escalón más alto de la glymera. Había presionado a los anteriores ocupantes humanos con las deudas, ahogándolos y acosándolos hasta que habían decidido vender ¿Eso lo convertía en un hijo de perra cruel? Puede, pero quería ver sonreír a su amante, era así de simple.

Blaylock no le amaba, no se engañaba al respecto. Lo suyo había empezado siendo tres en la misma cama: ellos dos y la sombra de Qhuinn. Tenía la esperanza de que, tras aquellos meses juntos, la sombra se fuera difuminando hasta desaparecer pero, después de aquella noche, más bien parecía que cada vez era más corpórea.

Le aterraba. Porque quería decir que Blaylock podía acabar alejándose de él para siempre y eso no podía soportarlo, no ahora, no cuando Saxton… se había enamorado de él.

Ahí estaba. Saxton, el seductor, el frío y elegante abogado coleccionista de amantes, se había enamorado.

Por un momento, odió la sensación. Odió lo vulnerable que le hacía -otra vez- ante reacciones como la de Blaylock aquella noche, utilizándolo aunque fuera sin querer.

Pero, cuando su amante salió del baño, el pelo cobrizo mojado, la piel pecosa sonrosada por el vapor, vestido sólo con los tejanos, se rindió. Le amaba… y, a lo mejor, aún no era demasiado tarde para conseguir que Blaylock le amara a él, por estúpido que sonara.

Miró al otro vampiro de perfil, con una sonrisa cálida en los labios.

-¿Mejor?

El pelirrojo asintió y bajó la vista a sus pies desnudos, metiendo las manos en los bolsillos como hacía cada vez que se sentía inseguro.

-Saxton, respecto a lo de antes, a cómo te he…

-Ah-ah-ah.- caminó hacia Blaylock para ponerle un dedo en los labios y luego enlazarle la cintura, acercando sus cuerpos-. No me des explicaciones. Por algún motivo, me necesitabas así. Sólo estoy agradecido de haber estado aquí para poder dártelo.

Y, como siempre con su amante, todo lo que salía de sus labios era la pura verdad. Los ojos azules lo estudiaron un momento y Saxton pudo ver que lo que había puesto a Blaylock de aquel humor seguía agazapado en algún lugar, sólo que algo más amansado.

-No sé qué he hecho para que estés conmigo.- murmuró el chico, acariciándole la espalda por encima de la camisa.

-Ser como eres. No necesitas más.- otra verdad como un puño. Sonrió, decidido a cambiar de tema antes de que todo se le fuera de las manos- ¿Aún quieres que vayamos a cenar a ese pub con música en vivo o tienes… otros planes?

Más de aquella mirada peculiar, resguardada.

-¿Te enfadarías mucho si te pidiera cambiar de planes?

-¿Cuándo me enfado contigo?- bien, hora de graparse la boca, Saxton– ¿Qué tienes en mente?

Blaylock rebulló, cambió el peso de un pie a otro y se mordió el labio.

-¿Hay algún… local gay en Caldwell?

Saxton enarcó las dos cejas de golpe. Aquel era un giro de la conversación que nunca habría esperado.

-Varios.- contestó, con prudencia-. La comunidad gay de Caldwell no es muy extensa, pero hay unos cuantos locales con la bandera arcoiris en el centro, justo en la acera contraria a las discotecas hetero de alto standing ¿Por qué lo preguntas?

Blaylock se deshizo de su abrazo y se dirigió a la cama para coger la camisa que Saxton había recuperado del recibidor. No le miró mientras se la ponía y la abrochaba.

-¿Te importaría que fuéramos? Sólo a echar un ojo.- se encogió de hombros y soltó una risita nerviosa-. No pienso buscar… contactos. Sólo… bueno, supongo que necesito saber si realmente me siento bien en ese ambiente.

-¿Esto tiene algo que ver con que tus padres no sepan que eres gay?- Saxton lo contempló apoyado contra una cómoda, estudiando los movimientos felinos del guerrero.

Blaylock se sentó en la cama para calzarse. En aquella ocasión, llevaba su pistola y una daga sujetas a las pantorrillas con correas, disimuladas, como cada vez que vestía de civil. Después de ajustárselas y de abrocharse los zapatos, apoyó los brazos en los muslos y levantó la cabeza hacia él.

-Es posible. Creo que estoy en un momento en que necesito afirmarme. Y coger fuerzas para cuando tenga que decírselo.- meneó la cabeza, esparciendo gotitas-. O para saber que, al menos en algo de mi vida, estoy tomando la decisión correcta.

Saxton permaneció en silencio un buen rato, debatiéndose entre la necesidad de preguntar más y el impulso de respetar a Blaylock, de no presionarle para sacarle nada, de aceptar que su amante se abriera a él al ritmo que deseara. También había algo más. El barrio gay de Caldwell era su coto de caza particular, el lugar donde Saxton había empezado a explorar masivamente su sexualidad cuando había decidido que cogería lo que le viniera en gana sin remordimientos ni complicaciones. Estaba lleno de hombres -humanos, sobre todo, pero también algún vampiro- que le conocían. Y lo que pudieran decirle sobre él a Blaylock, lo que pudieran minar la imagen que su amante tenía de él, le preocupaba.

Pero aquello formaba parte del proceso de intentar ganarse el afecto de Blaylock, ¿verdad? Que le conociera tal como era, a riesgo de que lo espantara.

-Si no quieres, lo entiendo, ¿sabes?- Blaylock se puso en pie, desviando la mirada.

-Está bien. Creo que hoy no me pondré corbata, entonces.- Saxton saltó a la actividad, remangándose la camisa gris y colocándose el reloj y la cartera-. No hace falta ir con traje a esos sitios.- cogió algunas monedas sueltas y se las metió en el bolsillo del Zegna, se puso colonia y se giró hacia su amante con una sonrisa- ¿Vamos?

Blaylock lo miró con sorpresa y luego sonrió, un gesto radiante, dulce y luminoso que dejó a Saxton con la sensación de que alguien había atado cascabeles en su corazón.

Sólo por eso, ya valía la pena arriesgarse.

OOO

-Te lo voy a preguntar una vez más, chico. La última, así que mide tus palabras.- José de la Cruz acabó de desenvolver un chicle de nicotina mientras uno de los patrulleros mantenía sujeto a aquel traficante de tres al cuarto- ¿Dónde se reúnen últimamente los AKG?

-No… sé… nada.- el chaval intentó respirar con la cara aplastada contra el capó del coche mientras el agente le sostenía las manos tras la espalda.

De la Cruz meneó delante de sus narices la bolsita con polvo blanco que le había sacado del bolsillo.

-Puedo imputarte por esto, hijo. Vender crack es delito. También te puedo empapelar por posesión y, si analizo esta mierda y encuentro que está más adulterada de lo normal, te meto un puro por atentar contra la salud pública. O bien puedo tirar esta mierda a la alcantarilla y hacer ver que no he visto nada si me contestas a esa pregunta.- se separó la americana, luciendo pistola sobaquera y mancha de sudor en la camisa. Puto mes de julio- ¿Qué me dices?

-¡Me matarán si les delato!

-Sólo si se enteran de que nos lo has dicho tú. Y de mi boca no saldrá una palabra.- sacó otro chicle. Las conversaciones telefónicas con su mujer tenían aquel efecto en él, sobre todo cuando ella estaba cabreada. Parecía que tuviera ojos observando si fumaba a escondidas. Así que se metía chicles de nicotina como quien engulle caramelos de fresa.

El agente sacudió al chico contra el capó, para mayor énfasis.

Dios, las calles de Caldie estaban llenas de aquella mierda: adolescentes que vendían papelinas los fines de semana o a las puertas de los institutos para pagarse sus propias dosis de drogas de diseño. Y casi todos ellos las compraban a las bandas.

-¡Está bien! ¡Hablaré! Pero si mi madre se entera de que… vendo, me cortará los huevos.

-Conservarás tus tristes pelotas pegadas a tu polla, no te preocupes. Suéltalo.

-Están en un edificio en construcción. Delante del río.

El chico escupió la dirección con la cara deformada contra el capó y De la Cruz asintió hacia el agente.

-Suéltalo.- se acercó hacia una boca de alcantarillado y tiró la bolsita, sacudiéndose las manos-. Largo. Si te vuelvo a pillar vendiendo mierda te arrastro a comisaría para ficharte, ¿entendido?

El chaval no se quedó a darle las gracias por el gesto. Salió corriendo como una gacela. De la Cruz lo observó marchar con las manos en las caderas. No es que él fuera el policía más honesto del mundo, pero hacía su trabajo. A veces había que saber cuándo detener a alguien y cuándo trabajárselo como confidente. Y era fácil presionar a chavales como aquel.

-¿Cuáles son las órdenes, detective?- el patrullero siguió al crío con la vista un momento antes de girarse hacia él.

De la Cruz se dirigió a su propio coche camuflado.

-Llama a central. Pide seis patrullas acordonando ese edificio cagando hostias. Tenemos que pillar al jefe de los latinos y meterlo en el calabozo por su propia seguridad.

El agente enarcó las cejas.

-¿Protegemos a los pandilleros, señor?

De la Cruz abrió la puerta del coche, resoplando de calor.

-No, protegemos a la ciudad. Si tenemos al líder de los AKG en comisaría, los Bloods no se atreverán a atacar. Si está suelto, los Bloods le buscarán y correrá la sangre por las calles. Y eso, agente, es malo.

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Tenía que haber algo malo en él.

Algo más a parte de lo que ya sabía, porque, joder, no era normal que después de lo que había follado aquella noche siguiera notando aquellas víboras de “quiero sexo” correteando bajo su piel. Y tampoco era normal que se sintiera como la puta mierda a pesar de que haber sido el foco de atención de todos los gays de ¿Babelia? Qhuinn miró el cartel de neón cuando salió por la puerta de la discoteca. Sí, eso.

¿Con cuántos había follado en aquel cuarto oscuro? ¿Cuántos se la habían chupado? Ni zorra idea, sólo sabía que no había tenido el sexo suficiente como para calmarse.

¿Quizás no lo has tenido con la persona adecuada?

Cállate, perra.

Mierfantástico, ahora tenía discusiones con su conciencia. Aspiró el aire de la noche, tan caliente como el de un puto horno, suspirando por una ducha que le diera la falsa ilusión de estar limpio. Como siempre, se había engañado. Sus actividades de aquella noche no le habían desfogado, sólo le habían puesto los nervios más a flor de piel y le habían hecho sentir como una basura con patas indigno de acercarse a nadie normal, menos a una Elegida blanca y virginal.

Qhuinn se pasó las manos por la cara, agotado de repente. Lo mejor sería que desmaterializara su culo de vuelta a casa y… Su móvil empezó a sonar en el bolsillo de los pantalones. Un milagro que no lo hubiera perdido entre los cuerpos calientes de allá dentro. Contestó sin mirar, apoyándose contra un coche aparcado.

-¿Qué?

-¿Señor Qhuinn?

La voz engolada de lord inglés le hizo enarcar una ceja.

-¿Havers?

-Sí, señor, el mismo. Veréis… Eckle, vuestro hermano, hace un buen rato que insiste en hablar con vos. No tiene teléfono, como recordaréis, dado que ingresó ligero de equipaje.

Una buena forma de decir en un pijama manchado de sangre. Qhuinn frunció el ceño mientras empezaba a mover el muslo convulsivamente.

-¿Hay algún problema con él, le ocurre algo?

-Oh, no, señor. De hecho, ahora mismo le estoy preparando los impresos para el alta. Estará en su casa en cuestión de una hora. Pero, al parecer, no hay todavía línea de teléfono en la mansión y desea fervientemente comunicarse con vos. Se ha mostrado muy… agitado al respecto.- Havers carraspeó, como hacía siempre que quería insinuar que había algo más de lo que decía-. Dado que teníamos  vuestro número de móvil de las veces que habéis sido tratado aquí…

-Vale, Havers, pásamelo.- lo último que necesitaba ahora era la cháchara del buen doctor. Bien pensado, tampoco necesitaba una mierda hablar con su querido hermanito.

-Le paso con la habitación, señor.

Hubo un crujir en la línea, una musiquilla estúpida de espera y luego la voz de Eckle, temblorosa. Sólo con oírlo, el estómago se le arrugó.

-¿Qhuinn?

-¿Qué pasa?- mierda si le iba a hacer la pelota. Clavó los ojos al frente, en la pared de la discoteca, como si estuviera dándose el placer de mirar a su hermano directamente a la cara, cosa que casi no había hecho nunca.

La amenaza de una bofetada siempre le había disuadido cuando era niño.

-Tengo… algo que explicarte. Algo… raro.– un suspiro tembloroso-. Creerás que estoy loco pero, ¿te suena de algo una especie de edificio abandonado a medio construir? Se ve el río y delante hay una… una explanada con coches desguazados. Creo… creo que se reúne gente allí. Suena música… repetitiva.

El cuerpo entero de Qhuinn se quedó rígido y su mano apretó el teléfono como si estuviera asfixiando una muy mala sensación. El puto edificio que habían inspeccionado la noche anterior ¿Cómo coño…?

-Puede ¿Por qué lo preguntas?

Un susurro de ropa, como si Eckle estuviera saliendo de la cama. Pasos nerviosos.

-Porque… porque lo he visto.

Las tripas de Qhuinn se hicieron un nudo.

-¿Qué mierda quieres decir con “visto”? Te despertaste ayer en casa y llevas todo el día en la clínica, ¿cómo…?

-Porque lo he soñado.- siseó Eckle con rabia, pegado al teléfono-. Lo he visto mientras dormía. Un edificio como el que te acabo de describir. Y algo más… En el sótano.

Aquel goteo de pistas estaba empezando a volatilizarle los nervios.

-Explícate desde el principio. Del todo. No estoy entendiendo una mierda.

-No sueles hacerlo.- susurró con veneno-. Te digo que lo he soñado. Estaba ese edificio, había gente dentro que escuchaba música y se veía el río. Y había… una trampilla. Metálica. Para bajar a un sótano o algo. Olía a sangre, Qhuinn, a sangre humana. Y también estaba esa… peste, ese olor a muerte. A restrictor. Salía del sótano. -añadió muy rápido-. Haz lo que quieras con esto. No sé de dónde ha venido, no sé…. por qué yo. Se supone que te ganas la vida acabando con esas cosas, ¿no? O eso deberías haber hecho hace tres meses. Supongo que ahora serás un maldito cobarde y preferirás hacer ver que no te he advertido.

Qhuinn aspiró tanto aire que su nariz se dilató. Un mal presentimiento subió por su espalda, erizándole el vello de la nuca ¿Era posible que su hermano, su superficial, “llevo-un-palo-en-el-culo” hermano, tuviera visiones del enemigo? El único ser sobre la tierra que Qhuinn conocía con aquella habilidad era el Hermano Vishous.

-¿Desde cuándo tienes esos sueños?

-Nunca los había tenido.- la voz de Eckle tenía un tono peculiar. Como si ahogara el miedo y el odio. Tenía sentido, supuso-. No hasta ahora. No hasta que… me he despertado después de tres meses hechizado.

Por Lash. Por el hijo del Omega. Por el enemigo ¿Sería posible que su hermano tuviera alguna conexión?

-¿Vas a hacer algo esta vez o no, Qhuinn?

El murmuro de Eckle se volvió de cianuro y él apretó las mandíbulas.

-Vete a casa. Pide el alta de la línea de teléfono otra vez. Ya te llamaré.

Qhuinn colgó el móvil y se quedó mirando la pantalla con los dientes tan apretados que le dieron punzadas; el asco que venía sintiendo por sí mismo aumentado un par de grados gracias a su hermano y mezclado con una sensación tenebrosa en la glándula que regulaba sus instintos de guerrero.

Mierda santa… Podía ser mentira. No, no podía serlo porque Eckle no había visto jamás el edificio que le había descrito. Pero John, Xhex, Blay y él lo habían inspeccionado la noche anterior y no habían encontrado una mierda, sólo un lugar de reunión de alguna panda humana… que escuchaba música. Como el grupo con el que se habían cruzado justo al salir del edificio.

Guardó el móvil en el bolsillo y se pasó las dos manos por el pelo. Joder, joder, joder… Ellos se habían retirado temprano, cuando aún quedaba mucha noche por delante ¿Y si luego el Omega había practicado una inducción allí? ¿O…?

Sus giros mentales a velocidad de centrifugadora quedaron suspendidos de golpe cuando su visión periférica detectó algo: el color de pelo apropiado entre los corrillos de hombres que charlaban en la acera. Qhuinn parpadeó para asegurarse de que no tenía visiones.

Blay…

Incluso viendo en gama de grises, habría reconocido aquel pelo en mitad de una multitud. Blay estaba allí, en pleno barrio gay de Caldwell, plantado a diez metros de él, en la misma acera, las manos en los bolsillos de los tejanos y la cabeza gacha, preocupado. Quizás… Qhuinn se separó del coche como un resorte y echó a andar hacia el pelirrojo, apartando a los humanos a su paso.

Quizás Blay sí que había sentido algo con aquel beso. A lo mejor se había estado sintiendo como él todo el jodido día y quizás también había ido allí a buscar con lo que desahogarse porque la cosa seguía quemándole la piel igual que a él…

Claro, y quizás los cerdos volaban.

Qhuinn se detuvo en seco. Saxton. El hijo de perra de su primo, siempre tan elegante, hablando a Blay en voz baja, con la cabeza muy cerca de la pelirroja. Saxton había traído a su amigo a aquella mierda de barrio que no necesitaba pisar porque estaba a putos kilómetros por encima de todo lo que se movía allí.

Saxton había hecho algo que había disgustado a Blay.

Y, primo o no, se las iba a pagar.

Ajeno a los humanos que iban y venían a su alrededor, Qhuinn retrajo el labio superior, enseñando unos colmillos largos como los de un perro rabioso. Apartó a dos tipos de dos manotazos, ignorando los gritos ahogados. Durante un instante, creyó que su vista se había arreglado de golpe.

Porque aquello debía ser a lo que se referían con “verlo todo en rojo”.

Ni Saxton ni Blay le vieron llegar. Para cuando el hijoputa de su primo levantó la mirada desorbitada, Qhuinn lo había cogido de la camisa y le había estampado la espalda contra un coche. Pegó la nariz a la suya, dejando que los colmillos alcanzaran su máxima extensión.

-Sea lo que sea lo que le hayas hecho, maldito cabronazo de mierda -sacudió a Saxton- vas a pedirle perdón. Ahora. O por la Virgen que te parto el cuello.

OOO

Blaylock tardó cinco largos segundos en reaccionar. El primero, para entender qué cojones era lo que sus ojos le decían que estaba viendo. El segundo, para darse cuenta de que aquella fiera era Qhuinn y, en el segundo número tres, que estaba a punto de desnucar a Saxton. Segundo número cuatro: rodeados de humanos. Y, en el segundo cinco, procesó que Qhinn lo estaba haciendo en su supuesta defensa.

El muy hijo de mil zorras metomentodo.

Blay se abalanzó sobre la espalda de Qhuinn, pasándole los gruesos brazos por delante para oprimirle la garganta y separarle de su primo a pura asfixia.

-¡Suéltalo! ¡Estúpido gilipollas, suéltalo, es tu primo!- Qhuinn siguió empotrando a Saxton contra el coche- ¡Hay humanos!- ni puto caso¡NO ME HA HECHO NADA, IMBÉCIL! ¡ERES TÚ EL QUE LA ESTÁ JODIENDO!

Qhuinn soltó a su primo al momento, no sin antes darle otra sacudida contra el coche. Tal como estaban, con Blay a la espalda de Qhuinn, no veía su cara, pero distinguió perfectamente la furia en los ojos de Saxton.

-Puede que no sea un guerrero, primo.- escupió el rubio con un susurro-. Pero si no te disculpas conmigo encontraré la manera de amargarte la vida, puedes creerme.

Vale, fin de la guerra fraticida. O primicida. Blaylock arrastró a Qhuinn dos metros lejos de Saxton, obligándolo a quedarse apoyado en el capó del pobre coche mientras su amante se recolocaba la camisa, furioso como no le había visto nunca. Blay se giró hacia el corrillo de gays que observaban la escena como si no hubieran visto una pelea con testosterona de por medio en su vida.

-No pasa nada. Todo está controlado.- hizo una mueca con los labios en imitación de una sonrisa que no estaba dispuesto a lucir. No a menos que los humanos quisieran tener una panorámica completa de sus colmillos.

Esperó a que los tipos volvieran a circular, comentando entre sí, para girar la cara hacia Qhuinn.

-¿Qué mierda haces aquí? ¡¿Y qué crees que estás haciendo, joder?!

Qhuinn lo atravesó con la mirada, luego la desvió hacia Saxton y vuelta hacia él.

-Te vi. Estabas… triste… o alguna mierda… y él… -volvió a mirar a su primo de reojo como si tuviera dagas arrojadizas en los ojos.

-Espera un momento…- por la Virgen, aquello tenía que ser una broma- Apareces no se sabe de dónde. Me ves en mitad de la calle. No tienes ni puta idea de lo que está pasando y ¿casi le partes el cuello a tu propio primo?- su voz salió aguda y soltó un jadeo incrédulo- No eres nadie para meterte así en mis asuntos, ¿me oyes? ¡Nadie!- ahora fue él quien se acercó a un palmo de Qhuinn- Discúlpate con Saxton. Ya.

Blay estuvo seguro de que Qhuinn, el testarudo de Qhuinn, se negaría. En lugar de eso los ojos dispares volvieron a tener aquella mirada acosada que había visto cuando le había partido la cara la noche anterior, mezclada con algo que hizo que su temperatura corporal rompiera el termómetro. Se miraron a los ojos un largo momento. Luego Qhuinn se giró hacia Saxton con la misma fluidez que si alguien le estuviera obligando a mover la cabeza a la fuerza.

-Perdona.- mordió las palabras como si fueran cuero reseco.

-La próxima vez, pregunta antes de hacerte el machito, primo.- Saxton se apartó el pelo de la cara-. Y asegúrate de que rescatas a una dama en apuros, no a Blaylock. Él no necesita un caballero andante que le saque de ningún problema, por si no te habías dado cuenta. Estás haciendo el ridículo.

Aquí sobras. Esa parte flotó en el aire.

Muy bien, Qhuinn se merecía el rapapolvo, cierto. Pero no que le humillaran. A Qhuinn, nunca. Blay pensó que estaba desarrollando un trastorno bipolar cuando se volvió hacia su amante con toda la intención de poner las cosas en su sitio y…

-Vámonos.- Qhuinn se separó del capó del coche y le cogió de un brazo, tirando de él.

¿Es que el puto mundo se había vuelto loco?

-¿Qué? ¿A dónde?

-Asuntos de la Hermandad.- Qhuinn apenas movió los labios al hablar, de tan apretados que los tenía.

-Te estás inmiscuyendo en la noche libre de Blaylock.- Saxton acudió para ponerse a su lado.

-Es Blay, primo. Deberías saberlo, ya que tienes tantas confianzas como para darle por…

-¡Basta los dos!- Blay se sacudió la mano de Qhuinn y se puso entre ambos, sintiendo las ondas de presión que emanaban los dos vampiros. Cuando estuvo seguro de que ambos mantendrían la puta boca cerrada unos segundos, se giró hacia Qhuinn- ¿Qué pasa?

-Te lo explicaré por el camino.- su amigo seguía con los ojos en llamas fijos en Saxton.

-Si quieres que me largue a trabajar en mi noche libre después de que nos lo hayan prohibido expresamente vas a tener que darme más detalles.- Blay se cruzó de brazos, las cejas pelirrojas fruncidas-. Además, si es asunto de la Hermandad, ¿por qué no les llamas a ellos?

-Porque no puedo. No aún.

Qhuinn volvió a arrastrar la mirada hacia él, clavándolo literalmente en el sitio con sus ojos. Nadie que no le hubiera conocido desde antes de que le salieran los dientes de leche podría haberse dado cuenta, pero Blay lo hizo. Debajo de la furia, había un “por favor”… y miedo.

-Blaylock, sólo quiere fastidiarnos la noche.- Saxton chasqueó la lengua a su lado.

Qhuinn seguía mirándole con los labios apretados. Apelando al mismísimo tuétano de los huesos de su larga historia en común. Al cabo, Blay asintió.

-De acuerdo.- levantó las manos-. Voy contigo.- levantó un dedo de advertencia-. Pero, si me voy a meter en un lío, quiero todos los malditos detalles por el camino, ¿estamos?

Alivio. Había alivio en aquellos ojos aunque Qhuinn no dijera una palabra. Y el cabreo de Blay subió como la puta espuma al darse cuenta de que, probablemente, era el único sobre la faz de la tierra que podía interpretar tan fácilmente sus expresiones.

-Blaylock…- el tono de Saxton tenía una advertencia.

El pelirrojo suspiró, reprimiendo las ganas de tirarse del pelo. Caminó hacia Saxton, sintiéndose curiosamente rígido. Como si alguien le estuviera taladrando agujeros en la nuca.

-Tengo que ir con él. No bromea, Sax, sea lo que sea, es serio.- lo miró con fuerza, intentando que su amante entendiera que, a pesar de todo, no importara cuánto pudiera cabrearle Qhuinn ni cuánto la jodiera, había momentos en los que no podía dejarlo solo-. Te llamaré cuando esté en casa, ¿vale?

Los ojos gris claro miraron por encima de su hombro y luego volvieron a su rostro.

-Hazlo, por favor. No me quedaré tranquilo hasta saber que estás bien.- murmuró, y Blay supo que lo decía de corazón.

Saxton le enlazó la cintura, atrayéndolo por sorpresa hacia él, y lo besó con delicadeza. El calor que recorrió a Blay de pies a cabeza podría haber sido de gratitud por su comprensión, de incomodidad por que le estuviera besando delante de Qhuinn o… de rechazo.

El gruñido que resonó justo a su espalda hizo que Blay rompiera el beso y se diera la vuelta con un sobresalto.

Por. La. Virgen…

Qhuinn tenía los puños tan apretados a los lados que la camiseta de manga corta dejaba ver todos los músculos y los tendones de su brazo en tensión, como gruesas cuerdas. Sus pectorales se habían hinchado tanto que pudo distinguir los piercings de los pezones bajo la tela. Tenía los ojos entrecerrados, el ceño fruncido y estaba a punto de retraer los labios otra vez.

-Te llamo luego.- Blay se despidió a toda prisa de Saxton y se plantó delante de Qhuinn, cogiéndole de los brazos con toda la intención de sacarle a rastras de allí-. Vámonos ahora mismo.

-No me toques con las manos con que le has tocado a él.- siseó el moreno, la punta de los colmillos tocando el labio inferior, antes de darse media vuelta y jugar a los bolos con los humanos de la acera, apartándolos con su cuerpo mientras echaba a andar.

Genial. Blay se apretó el puente de la nariz con una mano, intentando obligar a su sangre a circular a la velocidad normal en vez de a incendiarle las venas ¿A qué venía exactamente aquel numerito posesivo? Qhuinn nunca había querido nada con él, nunca le había visto como suyo, jamás había hecho otra cosa que no fuera jugar con sus sentimientos ¿Y ahora saltaba en plan “no le toques”?

Hijo de la gran puta.

OOO

Las New Rocks de Qhuinn se estrellaron contra el asfalto con tanta fuerza como habría querido estamparlas contra la cabeza de Saxton. El muy… La imagen de su primo mirándole para luego meterle la lengua en la boca a Blay estaba haciéndole humear el cerebro, derritiéndole la poca cordura que le quedaba, y lo único que había impedido que le abriera la garganta allí mismo era recordar lo que le había dicho Blay: “no eres nadie para meterte en mis asuntos”.

-¡Qhuinn!- el pelirrojo se puso a su altura, emanando tanta ira como él. Cuando no paró, Blay le cogió del brazo, lo detuvo y le dio media vuelta a la fuerza hasta que quedaron cara a cara- ¿Dónde mierda vamos? Ya puedes empezar a contarme de qué va esto o me largo.

El corazón le golpeaba contra las costillas. Tan fuerte que pensó que se le rompería alguna. Bajó los ojos a la boca de Blay; sus labios aún estaban rosados, seguramente no sólo por ese beso sino por muchos más que le habría dado su primo aquella noche. Qhuinn empezó a temblar como si tuviera la malaria, la fiebre amarilla y el cólera todo junto. Le costó varios segundos que sus dientes dejaran de chocar unos contra otros poder hablar.

-Eckle me ha llamado.- una respiración-. Dice que ha tenido un sueño o no sé qué mierda de visión.- otra respiración. Muy bien, chico-. Ha visto el edificio en construcción donde estuvimos ayer. Sangre de restrictor.

Los ojos de Blay estaban fijos en su pecho subiendo y bajando. Qhuinn se clavó las uñas en las palmas para evitar detonar como una jodida bomba. Luego el pelirrojo le miró a los ojos. Tenía los labios entreabiertos.

-¿Una… visión? ¿Desde cuándo tu hermano… -por alguna razón, Blaylock tuvo que tragar saliva-… tiene visiones?

Distancia. Tenía que poner distancia con Blay. Qhuinn se obligó a caminar hacia una calle estrecha. La rehostia. Un tío estaba de rodillas chupándosela a otro. Había olvidado que estaban en el puto barrio gay. Oyó la respiración de Blay a dos mil por hora. La suya cogió el mismo ritmo. Pasó de largo de la pareja, hablando por encima del hombro, en busca de un lugar donde nadie les viera para desmaterializarse. Si es que podían concentrarse.

-Nunca las ha tenido.

-Mierda, ¿nos vamos a meter en plena zona de bandas sólo porque tu hermano diga que lo ha soñado?- la voz de Blay sonaba ronca tras él- ¿Quieres parar, joder?

Qhuinn se detuvo y se dio la vuelta, los gemidos de la pareja en la lejanía poniéndoles los nervios más de punta. Allí sólo había una farola al principio de la calle. Lo demás era oscuridad.

-¿Qué? ¿Vas a venir o no?- Qhuinn casi se atravesó el labio. Sus colmillos seguían extendidos.

-Wrath nos dijo que no saliéramos. Y menos que nos metiéramos en un barrio de bandas con la policía en pleno patrullando.- el pecho de Blay oscilaba bajo la camisa. Llevaba dos botones abiertos. Debajo, piel pecosa-. Tú deberías estar en la clínica de Havers, ¿qué mierda haces aquí?

-Y tú en el Refugio, ¿qué cojones haces aquí?- oh-oh, peligro. Qhuinn podía notar sus neuronas a punto de desconectar del raciocinio- ¿Saxton no te complace lo bastante y tienes que buscar algo más?

-¿Layla no te complace lo suficiente y has de venir aquí?- Blay tuvo los huevos de acercarse un paso más hacia él.

-¿Celoso?- algo en él se iluminó, como una llamita de esperanza.

Dios, eran como dos extremos de una pila, caminando el uno hacia el otro.

-¿Lo estás tú?- Blay tenía las mejillas sonrosadas, los ojos casi transparentes en aquella penumbra- ¿Por qué no preguntas lo que realmente quieres?

Yyyyyyyyy… clic. Raciocinio desconectado.

Toda la mierda que Qhuinn llevaba toda la noche, o muchos meses, sintiendo, explotó hacia fuera por sus poros. Enlazó a Blay por la cintura y lo arrinconó contra la pared de ladrillo, sus labios rozando los pálidos del pelirrojo.

-¿Te gusta como te besa, Blay?- murmuró, acariciando la piel blanca de la boca de su amigo con el piercing de su labio. Ni falta que hacía precisar quién- ¿Te gusta que te bese dulce, como a una niña?- inhaló el aliento de Blay en su boca y jadeó-. Veamos si no reaccionas a esto…

Las manos de Qhuinn fueron directas a las nalgas de Blay, apresándolo con toda la fuerza de que era capaz, y lo estrelló contra su polla al mismo tiempo que metía la lengua en su boca, devorándolo.

El gemido de Blay fue erótico como el mismo infierno.

Sus pollas se pusieron duras al mismo tiempo.

Blay permaneció un momento como estaba, pegado a su cuerpo, inmóvil. Hasta que las manos del pelirrojo se movieron de golpe a su espalda, ciñéndolo, y la lengua de Blay entró en el baile tan frenética como la suya, hambrienta, ansiosa.

Qhuinn no supo si gimieron o rugieron. Sólo que tenía razón. Blaylock aún le deseaba. Y, que la Virgen le perdonara, él también. Podía follarse al barrio gay entero, pero seguiría sin saciarse. El único que conseguiría calmar a su bestia era quien tenía jadeando en su boca.

Completamente desconectado del entorno, succionó su lengua, gruñendo cuando las manos de Blay se movieron frenéticas por su pelo, su cuellos y sus hombros mientras le lamía los colmillos como si también se hubiera quebrado la compuerta de su restricción. Qhuinn empezó un vaivén con sus caderas, rozando la polla de Blay con la suya. Tan duros… El pelirrojo rompió el beso, tirándole del pelo con un gemido gutural que fue directamente a sus pelotas y ocultó la cara contra su cuello, boqueando por su vida.

Qhuinn estuvo a punto de correrse en los pantalones.

-Joder, Blay…- jadeó con los ojos cerrados-. Aún me deseas…

Era una expresión de alivio. Un “gracias a los dioses”. Un “voy a follarte hasta darte lo que necesitas de mí y en ese momento seré el macho más feliz del jodido universo”.

Pero Blaylock se quedó de piedra en sus brazos en cuanto lo oyó.

En el mismo momento en que las sirenas de la policía empezaron a aullar en la calle principal del centro.

OOO

Los coches patrulla estacionados en la explanada frente al edificio en construcción del distrito fluvial encendieron los focos a la vez, iluminando la noche. De la Cruz detuvo su vehículo y se bajó desviando los ojos para no deslumbrarse. Los primeros patrulleros que habían llegado al lugar, algunos con perros rastreadores, ya estaban identificando a los latinos que pululaban por la zona.

Pocos. Demasiado pocos.

Si aquello era el cuartel general de la banda, sólo había un puñado de explicaciones a por qué no estaba rodeado por un auténtico ejército de AKG, según su experiencia en el campo: por que su jefe les hubiera ordenado dispersarse para no llamar la atención de la poli; por que se hubieran trasladado a otro lugar, o por que estuvieran intentando que el edificio pasara desapercibido.

Todas las opciones eran jodidamente igual de malas, reflexionó mientras sacaba su arma y le quitaba el seguro, acercándose a los agentes.

La primera porque significaba que los AKG tramaban algo más gordo que lo de aquella tarde y no estaban interesados en enfrentarse aún con la poli. La segunda, porque no tenían ni idea de a dónde cojones más podrían haber ido y no conseguirían detener a su líder a tiempo de impedir un baño de sangre en las calles. Y la tercera, porque quería decir que estaban escondiendo algo muy, muy gordo en aquel edificio y no querían que nadie le pusiera la vista encima.

De la Cruz asintió, dando la señal a los agentes para que empezaran a rodear el inmueble. Hora de descubrir cuál de las opciones era la correcta.

OOO

Blay jadeó toda su humillación, su frustración y su vergüenza en un gemido antes de separarse a la fuerza de Qhuinn. Estaba tan duro debajo de los tejanos que se notaba mojado. Tenía la respiración tan acelerada que pensó que le daría una arritmia. Inhaló aire con un temblor, contemplando incrédulo a un Qhuinn que parecía tan a punto de pringar los pantalones como él, respirando por la boca entreabierta en el callejón en penumbra, con la polla tensando el cuero.

La primera cosa en que pudo pensar fue: “Cristo, es lo más hermoso que he visto nunca”.

La segunda salió de su boca como una lanzada.

-Me has… usado. Otra vez. Sólo para salirte… con la tuya.

Los ojos de Qhuinn se abrieron como platos.

-¿Qué…? ¡No! Blay, yo…

Los dos gays que se la habían estado mamando unos metros más allá pasaron correteando al lado de ellos y uno ellos señaló hacia atrás con el pulgar.

-¡Chicos! Tendréis que ir a follar a casa. La pasma acaba de tomar la calle, están parando a todos.

Blaylock parpadeó cuando el jodido mundo real se le vino encima mezclado con una avalancha de sensaciones. La poli. El cuerpo de Qhuinn contra el suyo, ardiendo. El hermano de Qhuinn. Aquella lengua caliente en su boca. Los posibles restrictores. El deseo que casi les había hecho acabar follando en un callejón. Las bandas humanas.

-Me voy… a casa.- la voz casi no le salió. Algo debía tener que ver el nudo en la garganta.

Empezaron a oír el ruido de las emisoras de los coches de la policía aparcados en la calle principal. Al parecer, los chicos de negro pretendían peinar toda la puta ciudad de Caldwell aquella noche.

Qhuinn se puso delante de él. Si no lo conociera más, Blay habría pensado que le estaba implorando con la mirada.

-Ven conmigo, Blay. Por favor.- se pasó la mano por el pelo y sus pectorales se movieron bajo la camiseta-. No puedo… no puedo pedírselo a nadie más. No puedo ir a la Hermandad con lo de Eckle sin… comprobarlo antes. Por favor…- Qhuinn tragó saliva tan fuerte que Blay lo oyó-. Por favor… no me acercaré a ti… si no quieres. Pero… tengo que ir a ese edificio. Luego hablaremos, ¿sí?

Blaylock estuvo a punto de desmaterializarse de vuelta a la mansión. A punto de decir cosas muy crueles.

-¡Registrad el callejón! No queremos pandilleros en las sombras.

La voz del policía desde el principio de la calle cortó en seco sus pensamientos. Tenía un segundo. Maldijo por lo bajo y asintió hacia Qhuinn, fundiéndolo de una mirada tan asesina como era capaz de ofrecer.

Los dos se disolvieron en el aire justo cuando la policía irrumpía en el callejón…

…sólo para tomar forma en unas sombras aún más espesas. Blay cerró los ojos un momento para ajustarse a la sensación y cuando los abrió, sólo distinguió la enorme figura de Qhuinn, de espaldas a él, con una mano en la nuca, arriba y abajo. Miró a derecha y a izquierda. Estaban en el callejón anexo al edificio en construcción… Sí, allí estaba la pequeña puerta lateral que daba acceso a la planta baja y por la que habían salido la noche anterior. Alargó la mano hacia el pomo de metal, harto del puto mundo, de él mismo y de todo.

-Vamos. Terminemos de una v…

No llegó a acabar la frase. Qhuinn se tiró encima de él, quitándole la mano de la puerta y arrastrándolo a las sombras más densas, tapándole la boca con la palma. Blay estuvo a punto de partirle las costillas, más que hastiado de… El moreno se llevó un dedo de la mano libre a los labios, pidiéndole silencio, luego se dio un par de golpecitos en la oreja y señaló hacia la puerta que Blay había estado a punto de abrir.

Música. Salía música de dentro. Tan amortiguada desde donde estaban ellos que, con la sangre aún bombeando en las sienes, Blay no lo había oído. Si hubiera abierto la puerta, se habría dado de morros con los miembros de la banda que se reunían allí. Mierda, Qhuinn tenía un sentido del entorno que le daba tres patadas al suyo. Asintió para indicar que había entendido, notando el calor de la mano de Qhuinn contra su boca. En todo el jodido cuerpo.

Un estrecho haz de luz barrió una parte del callejón y Blay empujó a Qhuinn, aplastándolos a ambos contra la pared del lado más oscuro. Un par de sirenas de coches de la policía resonaron a pocos metros de ellos. Se oían voces que discutían. La pasma debía estar identificando pandilleros en masa y registrando los edificios de aquella zona, en la fachada fluvial de Caldwell. Tenían el tiempo contado si querían entrar allí a echar un vistazo y no sólo por la poli.

Blay tenía la sensación de que iba a quedarse sin fuerzas en cualquier momento. Sin fuerzas para seguir negando lo que Qhuinn le provocaba. Sin fuerzas para alejarse de él. Sin fuerzas para evitar hacer lo que realmente quería.

A pesar de estar los dos pegados desde las rodillas al pecho, sus entrepiernas aún duras juntas, en un jodido callejón oscuro de mala muerte, Qhuinn no volvió a ir a por él. Permaneció como estaba, con los brazos quietos a ambos lados del cuerpo. Blaylock se notó tan cansado que estuvo a punto de apoyar la cabeza en su hombro.

A punto.

-Blay…- el susurro de Qhuinn alborotó el pelo por encima de su oído y Blaylock tembló.

-Si dices que lo sientes otra vez, te vuelvo a partir la cara.- murmuró.

-No lo siento. Yo no.- Qhuinn parecía tan cansado como él. Los brazos del moreno le ciñeron la espalda con cuidado, sin avasallar, y Blay supo que estaba perdido. A un Qhuinn agresivo era capaz de alejarlo a pura rabia. A un Qhuinn que parecía tan agotado de luchar contra lo que fuera como él, no. El moreno soltó una risa amarga contra su cuello-. Dios, mírame, me he pasado la noche follando y estoy a punto de estallar. Por ti.

Las manos de Blay se cerraron sobre la camiseta de Qhuinn y apretó los ojos cuando el pecho se le partió en dos. Así era Qhuinn: podía decirte lo que habías estado muriendo por oír toda la vida -que le deseaba- y que había estado follándose todo lo que le había pasado por delante al mismo tiempo. El moreno se pegó un poco más a él, mientras la sirenas de la policía aumentaban en número y en volumen, y Blay notó el piercing que llevaba en el labio rozándole el cuello. Estaban sudados. Los dos. Hirviendo. Abrió la boca para respirar, pero sólo le salió un jadeo. Qhuinn tembló en respuesta y sus manos grandes se movieron por toda la espalda de Blay.

Aquel era otro de sus momentos decisivos. Otro de aquellos instantes donde la frase correcta podía prender la mecha.

Y los dos se carbonizarían porque ni Qhuinn le amaba ni Blay quería amarle si es que aspiraba a sobrevivir.

Separó la cabeza del hombro de Qhuinn. Sus narices se rozaron. Ambos abrieron la boca. Qhuinn se lamió el labio inferior. Blay prácticamente se tuvo que vendar el corazón para poder hablar.

-Tengo a Saxton, Qhuinn… -susurró, acariciando los labios del moreno con los suyos-. Él me da lo que necesito. Sin remordimientos.

Qhuinn aspiró bruscamente por la nariz. Soltó su abrazo y se separó como si Blay le hubiera metido un hierro al rojo por las tripas.

Justo como se sentía él.

Unos eternos segundos después, el moreno se agachó para sacar la daga y el arma de las correas que llevaba atadas a las pantorrillas, disimuladas bajo los pantalones de cuero. Cuando se incorporó, no le miró y su voz salió fría.

-Acabemos con esto.

OOO

La planta baja del jodido edificio estaba desierta a pesar de la música que resonaba desde una minicadena, según pudo ver Qhuinn en cuanto se coló por la puerta metálica, la S&W en la mano derecha y la daga en la izquierda. No era de acero ennegrecido, como las que usaban los Hermanos, pero serviría para enviar de vuelta al infierno a cualquier restrictor que se encontraran.

Qhuinn no necesitaba hundirse uno de aquellos filos en el pecho para saber lo que se sentiría. Con sólo percibir a Blay tras él tenía la sensación de llevar algo atravesado.

No es momento de pensar. Estás entrando en la puta guarida de una panda de matones humanos. Puede haber restrictores. La maldita policía tiene media docena de coches patrulla aparcados justo delante.

No. Pienses.

No. Sientas.

Muévete.

Tomó aire en silencio, entrando en el edificio agazapado. Había varios sillones desvencijados, probablemente rescatados de algún contenedor de las basuras. Plásticos que tapaban los huecos donde debería haber ventanas. Cojines tirados por el suelo. Banderas en el amarillo y negro de aquella banda. Restos de hamburguesas y cajas de pizza. Mucho olor a marihuana flotando en el aire.

Y, debajo de aquel aroma, otro más dulzón, infinitamente más peligroso, mezclado con un perfume de notas metálicas.

Olor a sangre humana y de restrictor.

Apretó la mano en torno a las armas, deteniéndose tras un montón de cajas. Blay se acuclilló justo detrás de él y Qhuinn tuvo que reunir lo poco que le quedaba de fuerza de voluntad para concentrarse en lo que tenían que hacer. Sus ojos dispares escudriñaron el vasto espacio mientras los gritos y las sirenas aumentaban de volumen en la calle. Sonaron dos disparos. Mierda, la cosa se estaba calentando.

Localizó la trampilla que daba acceso al sótano del edificio, probablemente lo que la promotora pretendía que fuera un aparcamiento antes de quebrar o lo que mierda que la había obligado a dejar aquello a medio construir. El olor venía de allí. Tal como había dicho Eckle.

Blaylock debía estar igual de impaciente que él por salir de allí –y por perderle de vista-, porque se puso de pie, decidido a abrir la trampilla. El susurro de unas zapatillas deportivas alertó a Qhuinn en el momento preciso.

El moreno se incorporó de su escondite tras la pila de cajas a tiempo de interceptar a un humano vestido con los colores de la banda que llegaba corriendo de la calle, probablemente buscando dónde esconderse de los polis.

Ni siquiera le vio.

Qhuinn le hundió el pomo de la daga en la nuca, dejándole sin sentido como a un puto conejo. El tipo se desplomó a sus pies. Oyó más pasos corriendo y se giró hacia Blay, ignorando las zarzas que le pincharon en el alma al hacerlo.

-Abre la trampilla. Yo paro lo que venga.- volteó la daga en la mano.

El pelirrojo asintió. Se miraron dos segundos. Luego salió corriendo medio encogido.

Qhuinn no perdió el tiempo. Dejó que los dos latinos siguientes pasaran corriendo de largo del montón de cajas hasta que frenaron en seco al ver a Blaylock.

Golpe con la culata del arma.

Golpe con la daga.

Dos cuerpos más al suelo.

Al menos, Wrath no podría cortarle las pelotas por matar humanos.

¡Clanc!

El estrépito metálico de la trampilla del sótano al rebotar cuando Blay la abrió estuvo a punto de darle un tic nervioso. Vio al pelirrojo coger la daga entre los dientes para dejarse una mano libre y bajar. Corrió como un gamo mientras los faros de la policía se colaban por las ventanas y la puerta sin tapar del edificio, iluminándolo como en alguna escena de “Prison Break”, y se precipitó por la abertura, cerrando la trampilla sobre él.

-Por la Virgen…

Jadeó varias veces para recuperar el resuello, acuclillado en unos estrechos escalones de hormigón, intentando hacerse a la idea de lo que veía. En cuanto el aire entró en sus pulmones, estuvo a punto de vomitar.

Blay estaba ya al pie de las escaleras, con los brazos flácidos a los lados, contemplando alguna puta escena salida de “Hellraiser”.

El enorme espacio subterráneo sólo estaba iluminado en una esquina por decenas de velas que creaban sombras nerviosas en las paredes. Alguien había construido una especie de altar: una gran mesa recubierta con un paño negro donde había depositado más velas. Un póster de tela enganchado en la pared con chinchetas, con los colores negro y dorado de aquella panda de basura humana ponía el detalle kitsch.

Qhuinn se tapó la nariz con un brazo, sin soltar sus armas, y bajó despacio por los escalones resbaladizos hasta detenerse junto a Blay. El pelirrojo estaba blanco como un espectro.

Había vasijas dispuestas en una ordenada fila sobre el altar improvisado al nuevo dios de la banda. Veinticuatro.

Y sangre por todas partes. Empapando el suelo poroso de hormigón. En las paredes. En los escalones por donde habían bajado. Sangre roja de humano en grandes cantidades, como si… como si hubieran desangrado a dos docenas de personas, les hubieran arrancado el corazón, lo hubieran guardado en una jarra de cerámica y hubieran reemplazado la sangre de sus venas por mierda oleosa negra, que se mezclaba en charcos estancados con la sangre humana.

Exactamente así… como si el Omega hubiera inducido a veinticuatro miembros de una de las bandas humanas más peligrosas de Caldwell.

Exactamente… como su hermano había soñado.

-Dulce Virgen en el Fade…- el murmullo de Blay no podía ser más adecuado.

El sonido de los disparos justo encima de sus cabezas les dio tal susto que los dos se volvieron, armas en mano, apuntando a la trampilla metálica cerrada. La única salida del sótano.

La poli. Cortándoles la salida, porque no podía desmaterializarse a través de una pared ni a través de una trampilla de hierro. Qhuinn se obligó a calmar su respiración a pesar de las arcadas. Cabía la posibilidad de que los polis humanos detuvieran o dispararan a los pandilleros que encontraran arriba y se largaran, sin oler la sangre de allí abajo. Bajo ningún concepto podían permitir que la pasma encontrara aquella mierda que sacaría a la luz la guerra entre dos razas no humanas.

Un perro ladró en la planta de arriba. Luego otro. La poli había traído a sus superagentes K-9. Rastreadores.

-¡Aquí hay algo!- un policía gritó justo al otro lado de la trampilla- ¡Detective, los perros han encontrado algo!

-¡Abridla! ¡Vamos a bajar!- una voz masculina de acento hispano.

Muchos pies correteando, disponiéndose alrededor de la trampilla.

Qhuinn se giró hacia Blay, con los ojos desorbitados, tropezándose con los de su amigo a punto de salirse de sus órbitas.

¿Cómo mierda iban a salir de allí?

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87 comentarios to ““Amantes liberados”, parte 1 del capítulo 2, “Mentiras para alejarme de ti””

  1. JennyVamp Says:

    OMG OMG OMG!!!!!!

    ¡¡¡¡¡¡MIERFANTASTICO!!!!!!!!

    Me pondre a leer de inmediato este capi del fic mi Vane. Espero mucha tension de este par y mas si has puesto cosas de mi V *ojitos*

    (Recuerda la batalla que tenemos para ver quien se queda con el buenazo de V :P)

    Besotes

    JENNYVAMP 😉

    • *aparece con ojitos de borrego y estrellitas de dolor alrededor dela cabeza* Nena, ¿no te doy ni un poquito de pena? Digoooo… por dejar que me quede con V, porque con una ex del boxeo no puedo ^^;; Vaaaaaaa, un ratito al menos^^

      Mucha tensión entre Qhuinn y Blay la hay, sip, y estallará a lo bruto en la parte 2 o en la 3, según las que acabe teniendo este capi.

      ¡¡¡Besotesssss!!!!

  2. Oh Vane, muchísimas gracias por tu esfuerzo, acabo de encontrarme con esta primera parte del capitulo 2, aunque tendré que esperar a mañana para leerlo porque si no no me levanta nadie de la cama mañana.
    Un besazo, ya te contaré.
    Gracias otra vez.

    • ¡De nada! Con calma y a tu ritmo. Ya sé que era mala hora (y día) para colgarlo por esta mañana había que madrugar, pero así ya me quedaba con la sensación de empezar a semana con los “deberes” hechos. Y el capi está ahí para leerlo al ritmo que se quiera cuando apetezca^^

      ¡¡Besotess!!

  3. Voy a empezar a leer yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!

    Gracias Vaneeeeeeeeeeeeeee

  4. Oh Oh Oh G-E-N-I-A-L!!!! Estaba super ansiosa por saber q andaba pasando x esas cabecitas (Quinn y Blay)
    En este momento dejo todo para leer el capi…
    Gracias Vane por tu esfuerzo, seguro q quedo estupendo como todo lo q escribis… T mereces tu descanso, xq ya cumplist con lo prometido.
    Un beso y gracias otra vez idola!!!

    • ¡¡Gracias a ti por leerlo!! Estupendo no sé si me ha quedado, pero que me ha chupado las neuronas y la energía, eso sí. Así que, con permiso, vegetaré unos días, veré series de TV atrasadas y veré pasar las nubes para descansar antes del bonus de VUTCH.

      ¡Gracias otra vez!

  5. OMG………………………..COMO DICE JENNYVAMP:
    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡MIERFANTASTICO!!!!!!!!!!!!!!
    Termine recién de leerlo, esta la raja, pero, ya estoy ansiosa por leer el próximo capitulo *agarrando la cabeza*, como nos dejas así *digo gritando*.
    Bueno ya relajada, Vane te felicito y ya estoy esperando lo próximo de V y Butch y lo de Qhuinn y Blay.
    Un abrazo desde Chile

    • *salta de la silla* Ay, joder, ¿ya estás ansiosa por el sigueinte? ¡¡¡PIEDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAD!!!! Déjame descansar primero, por la Virgen… n.n

      Y lo siguiente será el primer bonus del VUTCH, la sesión en el ático, a ver si un poquito de sexo duro me despeja la cabeza ;P

      ¡¡¡Un abrazo desde España!!!!

  6. Morireeee *mordiendo se las uñas* me dispongo a leer *guiño*

    Ya dejare mi super comenratio luego jejeje

  7. honestamente, con la mano en éste corazón mío, próximo a una taquicardia, y aún incrédula de que lo puedas hacer mejor, vas tú y me sorprendes gratamente(aunque ésta palabra es un eufemismo para lo que siento).
    intenso en emociones, sensaciones y expresiones al limite, con una calidad en las tramas y las conversaciones, en las frases correctamente elegidas…., me ha fascinado las escenas de B/Q, en solitario y juntos, sus pensamientos, sentimientos y sensaciones, se te meten en la piel como si fuera conmigo en primera persona( que más quisiera). estos dos queman, son material altamente inflamable, mental y fisicamente, se abrasan el uno al otro, y nosotros somos daños colaterales( sonrío con satisfación, y sigo con mi cara de no me lo puedo creer). las escenas donde se masturbaban pensando el uno en el otro….uuuffff. sin respiración nena , me has dejado sin oxígeno, por poco me pongo a hiperventilar, así de buena eres. y las que salen juntos que decirte…., son autenticamente ellos, tal cual al menos yo me imagino la personalidad de estos dos idiotas enamorados hasta las trancas el uno del otro, y sus vanos intentos de querer engañarse así mismos, menos mal que la naturaleza es sabia y a las hormonas no hay quien las desvíe cuando han elegido camino, por fortuna para estos dos. toda la trama que has desarrollado para estos dos en este capi, para mí ha sido perfecta. lo siento por saxton pero se va ha dar de bruces con un muro inamovible y poderoso,como es Q y el amor que siente por B. (aunque a veces me dan ganas de pegarles a estos dos y otras de abrazarles Q/B). las escenas de los malos, te vuelvo a decir que consigues lo que la ward nunca ha hecho, no sólo me las leo con atención sino además las disfruto, porque son buenas y creibles. que decir de nuestro V, es maravilloso, como se descuide eckle se lo quita del medio, y sino lo liquida B, el caso es que este gilipollas no salga vivo, y de paso le hacemos un favor a la humanidad. de la cruz me encanta, cuando leo algo de él, siempre pienso este tipo me cae muuyyy bien, ojalá se encuentre con B sería muy interesante.
    resumiendo que no quiero cansarte, bajo mi humilde opinión ha sido un capi bueníiiiisimo, rayando la perfección, tiene de todo, y mucha calidad,ingenio, y buen hacer, que destila por los cuatro costados. te aseguro que por lo menos a mí es imposible que me guste más de lo que lo ha hecho. ´CHAPO AMIGA MIA, me quito el sombrero, y me postro a sus pies, tiene mi eterna devoción , admiración. gracias , gracias….,tienes alma y cerebro de escritora, eres como el buen vino, mejoras con el tiempo. y no se te ocurra decir que no te mereces que te diga todo esto, te aseguro que no son halagos o cumplidos, simplemente la verdad de lo que pienso. descansa que bien te lo has ganado, no me extraña que te haya costado, lo que verdaderamente me alucina es que escribas cosas tan buenas en tan poco tiempo(aunque a nosotras se nos haga largo). simplemente nos dejas con hambre de más, nos has vuelto insaciables,siempre queremos más, que agridulce sensación, para una lectora voraz. felicitaciones , si algo te habías propuesto para este capi, no sólo lo has cumplido sino superado con matrícula de honor. perdona si me he extendido mucho, queria que supieras todo lo que me haces sentir con lo que escribes,y darte las gracias porque haces mi vida más feliz. un abrazo de tornillo, y un beso en la frente( le remueve el pelo con la mano y la mira con cariño). esta es mi vane, que descanses y hasta pronto o hasta que tu puedas.

    • *aparece con una manta enrollada alrededor de todo el cuerpo, que sólo deja salir las manos, para escribir la respuesta, y unas enormes gafas de sol. Susurra* Me has dejado muerta de vergüenza lo que no te puedes imaginar con tus piropos, hija, de verdad. No sé si lo merezco (SÍ, estoy en mi derecho de dcirlo :P) pero me lo tomaré como una muy buena compensación por los dolores de cabeza (literales) que me ha provocado esta parte.

      Como muy bien has dicho, Q y B queman, pero no sólo físicamente sino también mentalmente y nosotras (me incluyo) somos daños colaterales: escribir sobre ellos destroza. Son agotadores, supongo porque son como dos globos hinchados con tanta presión que vibran. Estallarán en la última parte de este capi, no si en la 2 o en la 3, según las que acabe teniendo.Pero quema escribir de ellos con este nivel de presión^^ Una vez que estallen y se alivie un poco, destrozará por la tristeza, pero espero que sean…más manejables.

      Tod@s sabemos que Saxton va a acabar sufriendo pero creo que el proceso será bueno para él (en serio), para Qhuinn y para la relación de ambos com primos, pero les va a llevar su tiempo.

      Au, los malos son muy divertidos, aunque en esta ocasión están duplicados y eso hace sudaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar (aunque el Hijísimo es el más malo de todos^^). No sé si al final de este capi 2 o en la primera parte del 3 tendremos el primer combate masivo todos contra todos *se le derriten las neuronas*

      Y Vishous… *risita* Sí, si nos descuidamos mata a eCkle y un imbécil menos en el mundo, mira por dónde. Lo que Eckle le hace a Qhuinn le recuerda demasiado a lo que ha recibido él toda la vida (sus tatuajes son como llevar el gesto contra el mal de ojo grabado en la piel). Y V no está de muy buen humor, así que…

      En cuanto a De la Cruz, le estoy cogiendo mucho cariño^^ Aunque aún no puedo decirte si se encontrará con Butch porque no lo sé 😀

      *vuelve a susurrar desde debajo de su manta* ¡¡Muchas gracias de nuevo por tus palabras!!! Te aseguro que no me las tomo para que el ego me llegue al techo sino como una palmadita en la espalda para compensar el esfuerzo que ha representado esta parte y para intentar mejorar en la siguiente ¡¡Y para seguir escribiendo!!! *resumiré, prometo que algún día de mi puñetera vida aprenderé a resumir ^^;*

      *se vuelve a poner bien el flequillo mientras ´sonríe roja como Blay* ¡¡¡Gracias, sí que voy a descansar un poquito!! ¡¡Besoteesssssss!!!

  8. Noooooooooooo *grito histerico* quiero mas!!!!!!!!

    En serio que no tengo palabras… la segunda escena de callejon me mato… ahora si me disculpas ire a llorar a un rincon *me volteo y me voy a una esquina a llorar, volteo a ver a vane con mirada resentida… en varias ocaciones*

    Como los entiendo a ambos *mas sollosos* que fuerte blay, yo me hubiera rendido en ese momento. Lo siento no puedo escribir mas

    Fan/defensora #1 de baly

    • *se le encoge el ombligo al ver las miradas resentidas* Aing, no me odies Monika… ¿y si te prometo un final feliz con todo de color de rosa* ¿Me perdonarás? ^^;

      *alarga caja de pañuelos* Lo sé, los dos sufren, yo también me pongo en su piel y me dan ganas de matar al otro, al que sea. ¿Sabes lo que necesitan? Hablar un poco. Pero de verdad. No para herirse, sino escuchándose. Pero eso no toca hasta al menos el capi 3…

      *huye de nuevas miradas resentidas mientras ondea la bandera de “I love Blay too”* ¡¡Besoooooooooooooooooooooooooss!!!!

  9. Realmente para cualquiera sería muy natural el desear ir tras las pecas preciosas de Blay ¿quién podría culparle a uno?… incluso teniendo a Wrath como apetencia indiscutible *sonrojo culposo*. La trama se desliza tan suave que lleva de la locura al arrebato; del calentón a la ternura.

    Vane, gracias por seguir atreviéndote en cada línea.

    Besos de Grey Goose 😉

    • Quita, que igual me pillo la botella de Goose directamente porque el café ya no me despeja un pimiento… =.=

      “La trama se desliza tan suave que lleva de la locura al arrebato; del calentón a la ternura.”

      O.O

      Dios mío, qué frase tan bonita. Os superáis, podemos hacer un recopilatorio de frases preciosas^^ Muchas gracias, de corazón. Intento que este capi 2 sea una montaña rusa emocinal, con los chicos tapando las brechas que van saliendo en sus máscaras como buenamente pueden´, así que, cuando exploten, creo que acabaremos todos agotados^^

      … y prometo que intentaré sacar a Wrath al despacho en algún momento antes de que se nos apolille *guiño*

      Besos comatosos…^^

      • *Ojos llenos de estrellas*

        No me prometas eso que muero de emocióoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooon

  10. waaaa lo ameh!! con todo y que llevo horas leyendo mujer xD ME ENCANTA ESO… cada vez que leo tengo el susto de que se acabe.. cuando veo la publicidad me pongo a llorar.. xD

    WOOOW que capitulo!! estoy impactada.. fue demasiado perfecto.. tanta tension tanta sensualidad.. deox que intensidad de parte de esos chicos eh toy que muerooo…

    odio que Qhuinn la cague tanto -.- que no puede controlar lo que dice? xD y Blay affz Blay mi niño lindo tan tierno pero tan salvaje.. affz estoy enamorada y sin palabras.. que bonita forma de irme a dormir..

    weno vida espero la otra parte para terminar de morir.. me tienes muriendo lento la verdad.. pero weno tomate un descanzo relajatee.. piensaa cura la fracturas que tienen tus dedos llama a tu psicologo a que te ayude con los problemas mentales que te causo escribir este cap.. yyy regresaa pronto sii? *-*

    amo tus escritos Vanee soy tu fan xD me hare un combo con camisa, taza, gorra, y una banderita que tenga tu nombre y tengo una foto tuya!! wiii.. hehehehe

    bueno ya me voy a hacer otras cosas.. tal vez a trotar aunque son las 12 de la madrugada.. es que leer esto me dejo activa y electrica. xD

    chauu me voy.. I love you chicaa eres grandeee!! *levanta los brazos con las manos puesta en la señal de ROCK!* lo max uhhhhhh
    bye!! besosss

    • *levanta los brazos haciendo cuernecillos con los dedos, rollo AC/DC* Yeah, gracias^^

      Capi tenso, sí, y aún se va a tensar más antes de que que ¡¡¡PAF!!

    • Sorry, se me ha colgado el comment a media respuesta. Decía que aún se va a tensar más entre los chicos hasta que estallen y queden hechos pedacitos… pero pedacitos más gestionables (Espero).

      *carcajada* Qhuinn NO puede controlar lo que dice porque es un macho vinculado que está negando que lo está, así que por un lado dice lo que siente y por otro intenta enmascararlo por el bien de Blay (no nos olvidemos de eso) ¿Resultado? Desastre asegurado. Llegará un mometno en que empezarán a hablar, gota a gota, y a escucharse, pero primero tienen que …. detonar ^^

      *muerta de la risa* Quita, que me acabo de imaginar mi cara en una taza… SEguro que me sentaba mal el café ;P Sí, necesito descansar unos días antes de volver a teclear NADA en absoluto. Creo que me duele más la cabeza que los dedos, si tengo que ser sincera^^; ¡¡¡Y no te vayas a correr a medianoche, que te van a mirar raroooooooo!!!! *guiño*

      ¡¡¡Un besote y muchas gracias!!!

  11. wow aki si escriben rapido eh?.. mientras redactaba mi comentario se me adelantaron como 5 xD hahahahahaha asi te queremos Vane!!

    • ^^ Esto va por franjas horarias. Cuando cuelgo muy tarde (en hora española), lso primeros comments que recibo son de lectoras de Latinoamérica, porque por la diferencia horaria es más temprano. Luego, al día siguiente, suelo recibir más de españolas, que han esperado para leer para no acabar a las tantas de la madrugada XD

  12. Hola!!!

    Comentario rapido, luego regreso a dar una opinion más larga…..
    1. Creo ke es el capitulo maaaas laaaargo ke has escrito mujer… tarde una hora y cuarto para leermelo… xD (por lo mismo ia no me dejo tiempo de comentar como es debido… u_u )
    2. Amo a Q y B.. pero demonios… me sacan de quisio… y por lo que se ve las fans de Q vamos a tener el corazón en un puño por un tiempo… T-T, hombre, al pobre le llueve sobre mojado…
    3. Una palabra… H O T… y pensar ke solo estaban solitos… en definitiva me voy a kemar cuando lea como será cuando ellos esten juntos.. xD
    4. Que final… de verdad me voya a kebrar la cabeza tratando de decifrar como demonios van a salir de ese embrollo en el ke se metieron Q y B…
    5. Como siempre te luces vane… uno tiene espectativas altas y tu siempre las superas… tomate unos dias de descanso ke creo ke te hacen falta y conciente a tu cerebro…

    Besos y nos veremos luego… Ciao!!!!!

    • ¡¡¡TRanqui!!!!!! Cada uno comenta cuando puede^^

      1. Sí, es la parte más jodidamente larga que he escrito y sé que eso no es bueno. Lo que pasa es que este fic tiene mucha más trama que otros y, para más INRI, el equipo de los Malos Malosos está triplicado. Y, además de los personajes principales (QHUAY), resulta que están sus “parejas oficiosas” (Layla y Saxton) que necesitan de sus escenas, y, además, hay subtramas por ahí *suspiro* ¡¡¡¡Cómo demonios resumo eso!!!!! ¡¡¡NO SÉ!!!

      2. Qhuinn nos va a poner el corazón en un puño a todas y yo también lo estrellaría contra la pared a ver si reacciona. Y a Blay también, qué mierda.

      3.^^ Ellos dos juntos es posible que lo leas a lo largo de este mismo capi 2 y yo también creo que saltarán no chispas, llamas directamente. Pero también creo que no nos gustará ^^;

      4. *risita* Veremos cómo salen del lío (y en qué estado) en la próxima parte del capi ;P

      5. Muchas gracias por tus palabras y también por poner el listón de las expectativas alto. Ayuda (y mucho) a devanarse los sesos y a intentar darle a las cosas una vuelta de tuerca más para intentar que os guste^^ ¡Ayuda a esforzarse por mejorar! A mi cerebro pienso consentirlo de la mejor forma posible: no haciéndole trabajar y dándole una dosis de Supernatural y mi querido (y apetitoso) Dean Winchester esta misma noche^^

      ¡¡¡Muchas gracias y un besoteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!

  13. MaRe-CuSaKu Says:

    OMG !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Que digo?????…………estoy sin palabras, jajajajajaja
    mucha tension, mucho de todo

    llore, reir, proteste y no se que mas cosas; pero ahora no tengo mi buena y acostumbrada dosis de quejas, comentarios, etc

    Solo dire que me encanto, como todo lo que escribes y espero por la conti, aunque ya advertiste que se viene uno de los bonus !!!

    Estamos platicando
    …Un beso enorme

    • ¡¡¡Mare, mi corazóoooooooooooooooooooooooon!!!!! Tía, que me había saltado tu comentaio para responder, la madre que me aprióooooooooooooooooooooooooooooooooo…. *le pide a V que la fustigue un rato* Lo sientooooooo, ha sido un líoooooooooo…

      Me alegro de que te gustara y, si esta parte venía cargadita de tensión, con la siguiente ni te cuento. Ya la estoy escribiendo, alternándola con el bonus de “AR”, no sé qué es lo que tendré escrito antes^^

      Nena, tú que preguntabas por el libro de QHUAY, pásate por el blog de Daggher para leer la traducción del último chat de la Ward. El deprimente resumen es que… sólo tendrán una historia corta. Nada más. Mejor nosigo que me vuelvo a calentar =.=

      ¡¡¡Nos hablamos y perdona de nuevo por el traspapeleo con el comment, joder!!!! ¡¡¡Besazooooos!!!

  14. Oh mierda !!! ME e quedado así O.O
    En cuanto e empezado a leer no e parado me parece que ni e pestañeado.

    Dios Vane cuantas veces te tengo que decir que eres la puta ama porque lo eres dios escribes de puta madre y haces que una se sienta dentro de la historia con los hermanos,la sangre, la batalla y el joputa Lash.

    Vale emmm eckle se llama así no ¿? bueno me da igual espero que al supuesto hermano de Q se lo carguen cuanto antes por joputa,simplemente por eso.

    Ya me imaginaba yo que el hijisimo del mal iría con la otra banda ( lo comente en el otro cap. creo ) Pero no me puedo cree que le tio vaya a por la madre y el bebe. El tio es muy pero que muy retorcido.

    Aunque el baby se salvara y encontrara a unos nuevos papis muyyyy chulos por fi 😦
    Más que nada que la pobre Mary me da una pena que dios y su gigantón rubio es un cielo con ella.

    Me parece a mi que me estoy yendo del tema acabo de desayunar y el café no me a echo efecto.

    Saxton va a luchar por Blay y eso es una putada porque me caía mal pero ahora como que se que le van a romper el corazón y da pena pero como le joda mucho la vida a la pareja le rajo las bolas.

    Y bueno vamos a lo que interesa : Qhuinn y Blay!
    Se están haciendo más daño por no decirse las cosas y mal interpretar las que se dicen porque vamos si se digieran que se desean mutuamente se aclararían muchas cosas como que Qhuinn no lo hace por ser un cabrón y madre de dios estoy deseando leer el siguiente capitulo porque ahora estoy con la cabeza a mil imaginando lo que pasara y lo que no y eso es una mierda de rallada.( y sip una de las imágenes de mi imaginación es esos dos follando como conejos, por si no se sabía)

    Estoy deseando leer el extra de V y Butch, aún echo de menos su historia. T.T

    Descansa Vane en tus días sabáticos de escribir y espero leerte pronto.

    Un besazo y un gran gracias por el capitulo.

    • Y yo después de escribirlo me quedé así: =.=; (ojillos entrecerrados y dolor de tarro) ¡¡¡Pero me alegro de que te haya gustado!!!!^^

      Aaaah… Eckle es adorablemente odiable (?) La verdad es que aún no sé si acabará el fic vivo o muerto. Tengo dos posibles escenas en mente con cada una de esas posibilidades XD Y sí, el Hijísimo estaba claro que iría a por su banda, no iba a ser menos. Aunque tiene un plan a tres lados en mente…

      *sonrisa muy, muy lenta* Ah, eres la primera que nombra a Mary… Una de las subtramas del fic es la historia de su problema para tener hijos con Rhage, sí *asiente* Así que mejor cierro la boca ahora mismo.

      *pega un salto* ¿Así que le rajas las bolas a sAxton? Qué miedo das, mujer 😀 Pobre hombre…

      Sí, Q y B se están´haciendo aún más daño del que tocaría por hablar a medias, sin decirlo todo. Pero lo hacen porque tienen miedo e intentar resguardarse. Tal como lo veo, para que estén tan agotados como para hablar con cierta sicneridad primero tienen que estallar a lo bruto, romperse a lo bestia esa máscara que se han puesto, si no se aferran a ella y no hay manera.

      ¿Los dos follando como conejos? Los verás en este mismo capi, puede que en la siguiente parte si es que sólo tiene 2 o bien en la 3 *guiño*

      ¡¡¡Descanso unos días y me pongo con ese extra de VUTCH!!!! Yo también les echo de menos…^^

      ¡¡¡Besazo y de nadaaaaaaaaaaa!!!!

  15. ¡Hola guapa! Pedazo de capítulo por dios, ayer no lo pude acabar porque se me hicieron las tantas y aún me quedaba la mitad, pero esta mañana me lo he podido terminar. Ays, ¿por qué lo bueno dura tan poco xD? Siempre que acabo un capítulo y no hay otro, me siento como una yonki con la necesidad de tener su próximo chute YA, pero sabiendo que aún le queda bastante tiempo para tenerlo y desesperándose sin saber que hacer para conseguirlo u-u. Es que Vane te has lucido, tanta tensión sexual en el capítulo me ha dejado realmente en ebullición, lástima que siempre lo estropee la bocaza de Qhuinn xD. ¿Cuándo hablarán con el corazón en la mano estos dos? Ays, si es que no se puede ser tan bobos y tan achuchables a la vez.
    ¿Se reencontrarán Butch y Jose de la Cruz? Realmente estaría bien, y sería como un paso hacia la cooperación mútua entre los vampiros y los hombres para luchar contra los restrictores, ¿no? A nuestro nuevo poli Blay le vendría muy bien su ayuda ;P. Y vaya, no pensaba que fueras a incluir la historia de Mary/Rhage por conseguir tener un bebé. Me pregunto que habrás pensado para solucionarlo, ¿adoptar uno ^^?, ¿la pequeña de Ahna…?*mueve sugerentemente las cejas*

    Bueno guapa, ahora a descansar que te lo mereces con creces y cuando te recuperes nosotras estaremos ya esperándote por el siguiente, que nos toca bonus VUTCH ¡¡¡¡yupiiiiii!! xD

    Por cierto, ¡¡gracias por pasarte por mi blog^^!!

    ¡Un enorme beso!

    • *se desploma* ¿Tan poco? Aing, espero que sea ironía *guiño* Muuuuucha tensión sexual, cada vez más, y más malentendidos por no ariesgarse a hablar claro, sí. Estallará pronto, y luego los dos chicos (y creo que yo, en el proceso) acabarán recogiendo sus propios pedacitos ^^;

      Aún no sé si Butch y José se reencontrarán (lo que sí sé es que Q y B se encotnrarán con él). Pero barajo algo parecido a lo que dices: cooperación para luchar contra los restrictores porque la guerra ahora es distinta. Veremos a ver…

      Sip, la historia de Rhage y Mary con el bebé está en el fic… ¡¡¡pero no pienso decir nada al respecto!!! ;P Sólo que me va a encantar torturar un poco emocionalmente a Rhage, es demasiado asquerosamente feliz y eso atenta contra mis principios.

      ¡¡¡Gracias por dejarme descansar!!! Mañana empezaré a escribir el bonus de VUTCH^^ ¡¡¡Y de nada, gracias a ti por recomendarme en tu blog!! ¡¡BEsotesss!!!

  16. Vane has estado sublime. Gracias por estos ratos

  17. Para empezar siento si repito algo en mi comentario pero no tengo tiempo para leer a mis compis asi que comencemos…

    Que sepas que los dolores de cabeza y el sufrimiento has valido la pena mucho, pero mucho, mucho, mucho. Te has metido en la cabeza de ambos de una manera que me sorprende que no tengas trastorno de personalidad multiple porque primero meterte en la piel de Butch en la cabeza de V (eso provoca colapso cerebral fijo) y ahora en el corazón de Blay y el pellejo de Quinn es impresionante seguir manteniendo tu propia personalidad. Pero como tengo cosas que decir de cada situación voy a hacer un croquis

    1º Saxton…que sepas que me estoy encariñando muchisimo con él. El personaje se está volviendo más “humano” con más sentimientos y el culpable de todo eso es Blay. Yo pensaba que “la zorra” era incapaz de sentir nada profundo pero le entiendo perfectamente teniendo en cuenta lo que es capaz de despertar Blay en todo el mundo. Me gusta y ahora que esta enamorado, enamoradisimo diría yo me va a dar cierta penita que no puede estar con la persona que lo hace sentirse bien después de mucho tiempo *mi corazón acaba de dividirse en un trocito más y Sax acaba de situar su vivienda en él…”Hola Sandy, el mes que viene te pago la renta”

    2º Mary…me ha roto el corazón directamente. La pobre se siente fatal, se siente culpable cuando es la luz de Rhage, cuando le ha hecho ser feliz consigo mismo…por favor ruego que Mary deje de sentirse así *poniéndome de rodillas* no hagas sufrir a la pobre Mary que ya lo ha pasado lo suficientemente mal, por favor, por favor, por favor…

    3º Trama de personajes malotes…super currado, muy bien narrado, muy creible, y muy excitante…con esta trama vamos a disfrutar mucho lo presiento y vamos a pasarlo mal ¿verdad? también es un presentimiento que tengo…bueno tiempo al tiempo pero me encanta porque siempre todo desemboca en mucho amor *un suspiro romanticon delata mi parte cursi*

    Y los niños para lo último…

    4º Blay…el mi pobre sufre muchisimo. Esta luchando contra el mismo, se quiere engañar pensando que ya no ama a Quinn, incluso pretende negar el deseo que siente por él y eso lo mata; pero luego busca consuelo en Sax y se siente peor porque hace daño a este último y cuando está bien con Saxton aparece Quinn y se da cuenta que todo se reduce a él y…es frustrante!!! Los sentimientos de Blay son tan fuertes, tan limpios que resulta impensable como es posible que nadie, Quinn, se de cuenta de la magnitud de ellos. Sax si lo sabe pero tiene esa esperanza, que el mismo Blay posee, de que todo ese amor se borra con el tiempo…ERROR!! que alguien se de cuanta que eso no va a suceder nunca por favor!!!!!* las teclas de mi ordenador me estan suplicando que deje de teclear con tanto impetu, calmate Sandy, calmate*

    5º Quinn, le mataría, le reviviría, le mataría y le volvería a revivir. Solo deseo…no se lo cree ni él!! busca cualquier cosa tras la que esconderse para no reconocer lo que realmente es y todavía es peor porque el sabe lo que siente, lo sabe de maravilla y mas leyendo esa autoconsolación que se ha dado el mismo imaginando cosas como la de “descansar sobre su pecho y decirle, decirle…” TE QUIERO, TE AMO, TE ADORO!!!! Dan ganas de patearle el culo y más cuando se vuelve loco cuando ve a Blay con Sax y hace las cosas que hace. Pero en esta parte le doy un punto a favor cuando por una vez no se ha echado atrás y ha dicho que no se arrepentía de lo que ha hecho al besar a Blay peroooooooo sigo queriendo matarle porque no ha insistido cuando a visto que el otro sentía lo mismo por él *obviando el comentaria sobre Sax que lo ha dicho para…no se para que lo ha dicho la verdad*

    Bueno en resumidas cuentas con estos dos es frustrante y ver como se atraen el uno al otro, como cada vez que están juntos se ve que su destino, que ellos estan hecho para estar el uno con el otro pero por las comidas de tarro de cada uno no hacen mas que separarse…lo dicho frustrante.

    El capitulo ha sido perfecto, sigues escribiendo igual de bien o mejor y es una gozada poder llegar a casa saturada de trabajo y poder descansar leyendo lo que has escrito. Tengo ciertas ganas de ir hasta tu casa y ponerte a escribir mientras te hago yo las tareas y te doy masajes en las sienes y la espalda y todo lo que quieras con tal de que puedas escribir. Tengo ganas de leer de nuevo cosas sobre V y Bucth ya que en esto que vamos de historia no han salido mucho *aunque visto lo visto no se si quiero que salgan teniendo estas escenas de Quinn y Blay ;P)pero teniendo en cuenta como ha terminado esta parte del capitulo…buff es una dura decisión pero bueno…con tal de leerte pronto me da igual lo que sea. Aunque te concedo días de descanso porque los mereces mucho.

    Un besazo!!!!Y siento la largura del comentario pero me he quedado muy bien después de decirte esto porque también nosotras nos lo tenemos que currar y devolverte todo tu tiempo!!

    • *riéndose como una desquiciada* ¿Y quién dice que NO tengo trastorno cerebral múltiple?^^ Por eso he tardado en ponerme con el bonus de “AR”, porque soy incapaz de saltar tan rápido de las cabezas de VUTCH a las de QHUAY y vuelta a las de VUTCH. Necesitaba “asentarme” un poco en las de QHUAY primero (que son más agotadores que VUTCH, por cierto).

      *se lee toda la explicación. Pestañea. Gira el teclado del ordenador havia ti* Nena, ¿quieres escribir la siguiente parte? ¡Porque lo has explicado de maravilla! Te paso la trama y le das a la tecla ;P

      1. Con Saxton te ha pasado lo mismo que a mí: de odiarlo justo cuando acabé de leerme LM he pasado a tenerle cariño ¡¡Lo que hace la refelxión!!! Y parece, según el último chat con la Ward, que Saxton demostrará cuánto quiere tanto a Qhuinn como a Blay en Lover Unleashed, así que moriré feliz. Sip, Blay tiene esa capacidad para hacer que las personas que están cerca de él mejoren. ¡¡¡Pero no se da cuenta!!

      2. Mary va a sufrir como todo hijo de vecino^^ La verdad es que me sabe muy mal por ella, pero la situación de querer tener hijos y no poder es muy jodida. Sé de qué hablo. Y Rhage también tiene que estar sufriendo, espero poder escribir alguna escena al respecto.

      3. LA trama de personajes malotes es un quebradero de cabeza monumental para cuadrar sus acciones-contracciones =.= ¡¡¡Y están triplicados!!! Argh. Pero la verdad es que me divierto mucho con ellos ;D En el capi 3 tendremos el primer “Todos contra todos” con balas zumbando, heridos por todas partes y venga a correr.

      4. ¡¡¡No puedo decir nada de Blay que no hayas dicho tú ya perfectamente!!!! Es así. Y Qhuinn sí que se daba cuenta de cuánto le quería Blay, pero lo alejó para no hacerle daño (¡¡Idiota!!) Ahora cree que Blay ha dejado de amarle. Creo que Saxton es quien tiene las ideas más claras de cuánto ama BLay a Qhuinn, para su desgracia.

      5. *risita* Qhuinn te provoca la misma sensación que a mí ¡¡¡También le mataría y luego le reviviría porque es muy difícil vivir sin él!!! Sí, se está engañando, pero porque tiene PÁNICO de admitir que ama a Blay. Eso echaría por tierra sus planes de futuro a los que aún se aferra. Y admitió que deseaba a BLay porque estaba exhausto emocionalmente. Así es cuando se entienden este par: cuando ya no tienen fuerza para agarrarse a sus coartadas. Por eso digo que primero neesitan estallar, destrozarse del todo para luego poder empezar a hablar.

      ¿Que no han salido mucho V y Butch? ¡¡Pero si son los Hermanos que más salen en este fic, de momento!!! Y tendrán varias conversaciones con los chicos también.

      ¡¡¡Muchas gracias por tus palabras!!! Ahora toca el bonus, a ver si descanso el cerebro con algo de porno (?!). La siguiente parte del QHUAY… uffffffff, sólo pensarlo me agoto^^

      No sientas la largura del comentario, si yo no consigo resumir una maldita línea, tenéis todo el derecho a ocupar el espacio que os dé la gana para comentarlo ¡¡¡Y yo agradecida, porque además se aprende mucho de leernos mutuamente las reflexiones!!!! ¡¡¡¡Besotesssssss!!!

  18. Es que realmente te pasaste, exelentes capitulos, los adoro Blay y Qhinn, son la paeja perfecta, gracias por compartir este relato. Sigo atenta a tus actus.

    • ¡¡Me pasé de largo, eso seguro!!!^^ Muchas gracias, yo también creo que Q y B son la pareja perfecta… cuando superen ciertos millones de traumas. Ahora toca el bonus de “AR” y luego volveré con estos chicos. ¡¡¡Graciassss!!!

  19. vane eres una genio!!!!!!!!!!!
    no podrias hacer un capítulo mejor ( a no ser que ya juntaras a Blay y Qhinn…), no en serio, es muy intenso y emocionante desde el primer momento.

    XD eses momento en el que Q le dice a B si lo va a acompañar a ver a su hermano, porque necesita tenerlo cerca…
    Aparte de la mega reación de V contra Eckle me encantó la forma en la que B va a por ese mierda cuando hace sentirse mal a Q, como si fuera un macho vinculado protegiendo a su pareja… que pena que Butch los separara.

    Desde luego lo mejor de todo el capítulo es esa escena de Qhinn, Saxton y Blay, los dos primeros peleando y B sin saber a quien defender, si a su amor verdadero o a su amante…. y despues el beso de Sax para dejarle claro a Q que a pesar de que lo vaja a acompañar ahora B es de el…(sin palabras) pero aun mejora con su charla en el callejon, seguida de ese momento super emotivo en el cual los dos muestran lo que quieren… la gran pena es cuando al fin Q rebela a medias lo que siente y B le dice que el tiene a Sax :(, pense que no podía dejar de llorar en ese momento, xq esa frase no solo rompió por dentro a Q, sinó también a B al decirla. Y todo esto despues de la autoconfesión de Saxton de que está enamorado de B.

    Es sorprendente lo bien documentada que estas sobre las bandas americanas, y el gran juego que estan empezando a dar… peleando entre si pero con un enemigo en común (aunque no lo sepan)

    La incorporación de Jose de la Cruz creo que va ha dar mucho juego tambien, sobre todo si este se vuelve a encontrar con Butch, cosa que parece más que probable dado como acaba este capítulo…

    Finalmente esa incorporación de la historia de Rhage y Mary… ver como ella se siente por no poderle dar un hijo es muy triste, pero lo es aun mas ver como ella cre que no se merece a Rhage …

    Descansa que despues de ver lo largo que es este capítulo y, sobre todo, despues de tantas tramas y puntos de vista no me sorprende que te doliera la cabeza XD

    Ahora a esperar ansiosa el bonus de V y Butch…, espero que en la espera no me deun infarto despues de esto..

    besos guapa

    • *risita* Bueeeeeno, estamos en el proceso de juntar a Q y a Blay y es posible que en la siguiente parte, o en la otra si el capi tiene 3, los veas MUY juntitos… aunque muy lejos emocionalmente.

      Blay saltó al escuchar a Eckle porque, muy, muy, muy en el fondo de su corazoncito ES un macho vinculado a Qhuinn, aunque ni él mismo se haya dado cuenta o quiera admitirlo.

      La escena a tres Q-B-Saxton creo que dejó a los tres destrozados, cada uno por su motivo. Ya veremos las reflexiones de Saxton, pero ahí es cuando se ha dado cuenta de la auténtica profundidad de lo que Q siente por B. Y Qhuinn y Blay tienen una pasmosa facilidad para hacerse cachos mutuamente, por dios…

      *a carcajadas* Argh, qué diver… para caracterizar a las andas me etuve leyendo informes policiales del cuerpo de Nueva YOrk. No me preguntes cómo mierda los encontré, me puse a hacer búsquedas de Google y abriendo aquí y allá di con ellos. Hay libros enteros sobre bandas, aunque he optado por simplificar muchísimo su organización, sus códigos de gestos y colores, sus negocios… Porque el fic ya es bastante complicado como para liarlo con una disquisición sobre bandas.

      De José aún no sé si se va a encontrar con Butch, la verdad. Sí sé que se encontrará con Q y Blay. Y, en cuanto a Mary, ella ya tenía la sensación de no merecer a Rhage cuando empezaron su historia en “Amante eterno” por todas las secuelas que tiene del cáncer en contraste con… bueno, con RHAGE. El amor le hizo superarlo, pero ahora se siente fracasada, estéril, fea e inútil otra vez. Es durísimo ponerse en su piel, sobre todo porque todas sabemos que Rhage la quiere con locura. Es como si a Mary el espejo interno le decvolviera una imagen distorsionada de sí misma.

      Ya estoy más descansada,no hay como darle descanso a las neuronas un par de días^^ ¡¡¡No me acordaba de lo que era ir en el tren simplemente mirando el paisaje!!! XD ¡¡¡¡Muchas gracias y besos!!!

  20. ultrawoman8 Says:

    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡JOOOOODEEEEEEEEEEEERRRRRRRR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Mierfantástico se queda cortísimo, el capítulo ha estado de PUTA MADRE, creo que me estoy volviendo una adicta y tu eres mi camello favorito….GRACIAS, y ahora métete en la cama dos días con el bote de Aspirinas y vegeta todo lo que necesites hasta poder volver a levantar cabeza y darme más de mi droga… =)

    Ahora en serio las escenas de QyB están estupendas, el resto de la trama también pero no puedo negar lo evidente y es que me releí cada uno de sus trocitos. el sexo al unísono con pared de por medio casi me hizo entrar en combustión espontanea… o por dios están tan cachondos que van a acabar con las esquinas de todas las mesas de la jodida mansión… sólo por preguntar ¿el resto de los habitantes de la casa no se dan cuenta de nada de lo que les está pasando?…

    Un besote muuuuuy grande y que sepas que estamos todas encantadas con tu trabajo…GRACIAS DE NUEVO.

    • Vale nena, ¿qué quieres, maría, crack, pastillitas? Pide, pide, que tengo mierda de primera baratita…^^

      ¡¡¡Me alegro de que te gustara!!! Y las apirinas no me hacen efecto =.= Pero el descanso hace milagros, creo que mañana ya empezaré a escribir el bonus de “AR” y, si V me pone problemas, le azoto el trasero 🙂

      Au, así es justo cómo me imaginé esa escena de Q y B: cada uno en su cama, con los cabezales pared con pared, y ellos haciendo exactamente lo mismo. Mmmmmm…. calorrrrrrr…

      Si te refieres a si los demás Hermanos se dan cuenta de que hay algo entre los chicos, la respuesta es “depende”: John, Xhex, y puede que V y Butch sí se dan cuenta. Los demás, de momento, no. Pero se irán dando cuenta… ^^

      ¡¡¡Muchas, muchas gracias!!! Mañana sigo trabajando… (hoy sigo de día sabático) ¡¡¡Besotesss!!

      • ultrawoman8 Says:

        Oh cariño gracias, pero creo que me decanto por drogas más duras…^.^… como esos capítulos que nos regalas al ritmo más rápido que te es posible (si, aunque nos quejemos de que nunca es suficiente, sabemos que no podemos exprimirte más y que vas a velocidad exprés).

        En cuanto he leído en tu mensaje la frase “…si V me pone problemas, le azoto el trasero…” se me ha grabado a fuego una imagen en la cabeza…una fusta en el escenario…la mesa de V… mejor no digo más que se me derrite el portátil…

        Necesito lo próximo que escribas ¡¡YA!!, así que te espero impacientemente. Un besote.

  21. PUM PUM, PUM PUM *eso que oyes de fondo en mi corazón golpeando e intentando salirse de mi pecho*
    Vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaale Vane, lo has bordado, te superas en cada trocito que nos cuelgas, bueno, de trocito nada, este ha sido estupendísimamente largo y bueno.
    Te coio la frase que más me ha gustado:
    -No lo siento. Yo no.- … Dios, mírame, me he pasado la noche follando y estoy a punto de estallar. POR TI.
    Claro que, al igual que Quinn, es un poco ambiguo y no le describe a Blay más que está cachondo por él, no que le necesita como el aire que respira, y Blay así lo interpreta. Por lo demás, la trama es estupenda, Mary por aquí también con su quebradero de cabeza.. Por no repetirme me remito al coment de Sandy que creo describe muy bien lo que yo te pueda decir.
    Tómate los días sabáticos que necesites para recargar pilas y como te ha dicho Sandy también te haría masajes, la comida, ls tareas o lo que fuera para que tuvieras más tiempo para escribir, aunque de momento no va a poder ser, he tenido que dejar de leer para prepararme unas oposiciones, que junto con la casa, el niño, el trabajo fuera, etc… me deja con tiempo cero patatero, aunque para tí lo tengo reservado. Ya estoy ansisosa por leer lo próximo, sea lo que sea.
    Un besazo enooooooooooooooooooooooooooome y muchísimas gracias otra vez.

    • Arg, se me ha borrado el comentario que te tenía escrito *hachazo al PC* A ver, volvamos. Primero, perdón por el retraso y por las respuestas gota a gota, voy haciendo a medida que puedo^^

      Luego te comentaba que esa frase que escoges es de las más reveladoras y que conducirá a cierta “acción” en partes posteriores de este mismo capi. Aunque es “reveladora” hasta el punto que Qhuinn está preparado para admitir en este momento, que es que desea a Blay. Aún no está preparado para darse cuenta de que está enamorado de él. Ni Blay para admitirlo, tampoco. Se han demasiado daño.

      En cuanto a Mary, es la shellan que siento más cercana y por eso me atraía poder incorporar la subtrama de su batalla por ser madre. Además, me da la oportunidad de quitarle un poco la máscara de idiota payaso que suele llevar Rhage para mostrar lo en serio que se puede tomar las cosas que le afectan de verdad. Y encajaba muy bien con otra de las subtramas del fic, así que… *se encoge de hombros* ¡A sufrir todo el mundo!^^

      Bueno, ya estoy en fase de preproducción (¿) del bonus chapter VUTCH, documentándome de ciertas cosas (si alguien me pilla con la pantalla del PC encendida mientras me “documento” voy a tener que dar MUCHAS explicaciones). De momento, puedo decir que el título será “Ya no pueden hacerte daño”. Y el título del segundo bonus, que será el trío vxButcxRhage, será “Deseo y hambre, son el fuego que respiro”. Ambos son versos de la canción “Because the night”, escrita por Bruce Springsteen^^

      ¡¡¡Entiendo tu ritmo de vida!!! ¡¡Mucho!!! ¡¡¡Casi como si fuera el mío propio!!! ;P Sólo que yo he renunciado a preparar opos porque ya no doy más de mí. Muchós ánimos con esas opos, hija, todas mis compañeras están estudiando para ellas y es algo que te sorbe la vida :C

      ¡¡¡Besoooooooooooooooooooosss!!!!

  22. oooOoOOoOo MIERDA SANTA!!!! me va a dar algo lo se ( tengo arritmia por dios !!!) vane te pasate simplemente ( me duele el trasero de tanto saltar en la silla y la sonrita k tengo pegada en la cara es increibleeee ) muy bueno el capitulo; valio completamente la espera…. uiiiii kiero leer mas …..!!!

    gracias y a esperar no mas (prefiero aguantarme las gans de leer; tomate tu tiempo no valla a ser k te explote una aneurisma con el extres jejeje)

    saludos..y cuidate chika… :=)

    • *pone cojín encima de la silla para proteger tu trasero ;D* ¡¡¡Graciaaaaaas!!! La siguiente parte creo que va a ser más aritmiainductora que ésta^^;

      ¡¡¡Espero que no me de un aneurisma, no!!! ;P Ya se me ha ido el dolor de cabeza, así que ya puedo planear nuevas maldades *risita de demoniete*

      ¡¡¡Besotesss!!!!

  23. Hola!!!No pensava poder leer el capitulo antes de tener la niña pero a podido ser. Feliz muy Feliz!!!!.
    M’he a dejado con los nervios a flor de piel! no entiendo como eres capaz de crear lo que creas, es increible!.
    Respecto a Eckle, matalo, haz que muera no tiene perdon por hablar asi a Qhuinn y querer hacerle daño.
    Con respeto lo de Lash genial es tan malo que te da hasta rabia, pero me encanta, es malisimo!!!!.
    Lo de Mary es muy tierno es un sentimento que creo que es muy dificil de explicar y tu lo as clavado, se me an puesto los pelos de punta y me emocionado mucho ( llorando), ( esto es lo que tiene estar enbarazada!!). Espero saber algo mas de esto pk de aqui puedes sacar una trama preciosa, con muchos sentimentos y ternura por parte de ella y de Rhage.
    Como hablar de Qhuinn y Blay… es algo k terminara siendo genial, pero que ahora te hace comer las uñas por ver lo gilipollas que son los dos, ninguno se salva cada uno por su lado. aunque tengo que decir, que en esta última parte el la que Qhuinn y Blay es tan el callejon apunto de estrar en el edificio, habria pegado ujn par de ostias a blay. Ya ser que el pobre a sufrido mucho con la del Qhuinn, pero… es que el estava tan tierno… si ya ser que por la boca muere el pez y que la cajo con decir ” que avia follado toda la noche…”pero se lo dijo con toda la sinceridad del mundo.
    Con el final me as dejado con ganas de no parir para poder leer mas. Jejejejeje…
    El final a sido genial para tragar trankilizantes asta que vuelas con la segunda parte.!!

    Espero que te recuperes pronto del cansascio,y que pronto podamos leer el Bonus del atico y prontito la otra parte del capi.

    Muchos Besos y hasta Pronto. Abrazos.

    • Tranquila, ¿eh? Tú, sobretodo, tranquila. Nervios cero, no vayamos a tener todas un susto y vivamos un parto online ^^; Lo primero es ánimo y que todo vaya muy, muy bien porque, echando cuentas, no creo que pueda colgar el bonus antes de que tengas a tu niña en brazos.

      *risa* Creo que voy a abrir una recogida de firmas: ¿Cuántas queréis que Eckle muera o cuántas que viva? (es broma, si por vosotras fuera, lo matábais fijo :P) Lash es muy malo. Del todo. Más malo que CRuella Devil. Sip.

      Lo de Mary entiendo muy bien que te haya emocionado. A mí también escribirlo porque hasta cierto punto la entiendo de forma muy personal. Su historia va a ser agridulce en este fic. Por cierto, la Ward dijo en su último chat que ya ha acabado de escribir la mini historia sobre ella y Rhage tratando de ser padres (más o menos, de la misma longitud que “Padre mío”) y que su editora lloró al leerla.

      ^^ Yo les daría dos hostias a los dos chicos, la verdad. Qhuinn la cagó al decir que había follado toda la noche, pero le salió del alma. Y Blay puede que la cagara al decir que Saxton le da lo que necesita sin remordimientos, pero también le salió del alma. El problema es que se han hecho mucho daño y los dos tienen pánico a admitir que lo queda de lo suyo sea algo más que deseo.

      Con la segunda parte yo creo que sí me da la arritmia, sí, así que voy a “descansar” antes con el bonus chapter de la sesión del ático… *lanza mirada amenazante a V y a Butch para que no se pongan tontos*

      ¡¡¡Muchísimos besos, abrazos y suerte!!! *envía un bono de un fin de semana en un spa con todos los cuidados incluidos para después del parto, porque todo el mundo le regala cosas a los bebés pero pocos se acuerdan de la pobre madre^^*

  24. mola un monton

  25. Oh dios mio!!!!! No me puedes dejar así Vaneeeeeeeee!!!

    • Lo sientooooooooo, pero tenía que poner el punto final en algún sitioooooooooooooo….^^ (la siguiente parte también será larguísima =.=)

      ¡¡¡Besooooooos!!!

  26. Vane, estoy superliada estos días, pero quería pasar a decirte que he sacado tiempo para leerme el capi y me ha encantado. Todo. Escribes genial, a pesar de las migrañas y de lo mal que se porten a veces estos niños. Tengo ganas de más (qué raro!). Gracias por aligerarnos la vida. Besazo!

    • ¡¡¡Muchas gracias por sacar un “ratito” para leerte semejante tocho de capi!!! Y más gracias aún por pasarte a comentar, que todas sabemos lo que cuesta y más cuando vas de puto culo. ¡¡Encantada de que hayas aligerado tu vida con la lectura!!!

      (las migrañas me las provocaron los chicos. Y las malditas tramas. Y los malos triplicados… =.=) Habrá más, seguro. ¡¡¡Besazooooo, e intenta sacar un ratito para ti misma!!! *se muere de la risa de las veces que se lodicen a ella*

  27. *Inhalando y exhalando para volver a respirar de modo normal* Aún estoy en estado de hiperventilación y shock por las ultimas escenas, pero voy a comenzar por el principio:

    Dos segundos, ¡por dos segundos! sentí casi pena por Eckle, pero luego el muy maldito hizo la jodida ceña esa y ¡bumb!, le odié el doble que antes por eso. Doy gracias otra vez porque V estaba ahí para pararle el carro (Te queremos V!!!)

    Lash… Dios, es todo un personaje. Vane, lo has convertido en el más malo de los malos. Esta completamente enfermo y, dentro de toda su demencia, me causa mucha gracia su estilo y dialogo interno. Es cruel, retorcido… puf, no le falta nada. Es justo lo que debe ser. Le da el toque perfecto de tensión (fuera del romance) y malignidad a la historia. He sentido escalofríos (de los malos) con algunas de sus ideas (especialmente la que involucra a Ahna y a su bebé). Espero que no le resulte… aunque si su plan resulta a medias, puede que Mary se vea indirectamente beneficiada. ¡Que no se coma al bebé, por favor!

    Y ahora, la parte que nos hace abrir ventanas en busca de aire fresco a todas… Ahhhhhh!!! De verdad que después de toda la tensión del capitulo, las escenas finales fueron aún peor!!!… ¡Que beso! Un buen beso puede hacer mucho… mucho *la temperatura “ambiente” en ascenso mientras se recuerda la escena* ¡Tan cerca de llegar a un buen entendimiento!… pero, lo bueno se hace esperar *ojos brillantes de cachorro a la espera de más caps*. “Sólo… sexo” ¿Por qué será que la gente nos gusta negarnos la realidad?

    Vane, ¿Te he dicho ya que eres la más genial de todas y que te adoro?
    pues… Eres genial y te adoro, te adoro, te adoro!!!
    Gracias por el capitulo, que ha estado mejor que una invitación al cine con palomitas (bueno… a la lectura le sumé unas galletitas, aunque… dónde esta el té de tila con Goose?, se le hecha en falta para refrescarnos en “ciertas” escenas… *más grados sumándose a la temperatura interna… -digo- ambiente*)

    Y ahora a la espera del próximo cap y del bonus chapter de V y Butch (ahhh!!! *gritos y saltos en círculos debido a la emoción*). Descansa, Vane, y disfruta de tus muy, muy merecidos días sabáticos.

    Un beso gigante.
    Muchas gracias!!!

    • ¡¡Hola, Alena!!! Perdón por el retraso, entre que voy de culo y el cabreo que llevo por lo de la historia de QHUAY… Que, no sé si ya lo sabéis todas, pero lo de QHUAY al final será una historia corta, como la de “Padre mío” que se incluyó en la Guía. Ahora la Ward está acabando la de Rhage/Mary, luego se pondrá con la de Wrath/Beth y, en algún momento, escribirá una historia corta de Qhuinn y Blay que aún no sabe cuándo se publicará. Todo esto según su último chat, que tenéis traducido en el blog de Daggher (el link está en mi página principal, columna derecha, “Fanblog de la Hermandad en castellano”).

      PArece que en Loevr Unleashed habrá algunas escenas QHUAY, Saxton demostrará cuánto les quiere a ambos y la cosa se resolverá, aquí te pillo, aquí te mato, en una historieta corta. Nada de novela para nuestros chicos.

      Llevo tal mala leche encima que no he tenido humor para ponerme a contestar comentarios, lo siento mucho ^^;

      ¿Pena por Eckle? Mmm… quizás sí, porque en el fondo Lash le está utilizando, pero yo no consigo que me dé ni un poquito de pena, la verdad. Costó que V no lo matara allí mismo (se habría quedado tan tranquilo, la verdad). Y Lash… está psicológicamente enfermo, sí, tiene todas las estructuras morales comunes vueltas del revés pero, claro, él no es común (para empezar su ego es del tamaño del Empire State)

      En cuanto a esas escenas… tendréis más en la siguiente parte. Como…. más o menos lo que estamos esperando pero no de la forma que estamos esperando^^ Lo estoy escribiendo ahora y ando con la caja de pañuelos a rastras. De hecho, estoy alternando escribir la siguiente aprte de “AL” con el bonus VUTCH. Básicametne porque empecé a escribirlo y ya empecé a discutir con Butch, la madre que lo parió *resopla* Así que estoy a cuatro manos, a ver qué acabo antes.

      ¡¡¡Besotesssss!!!!

      • No hay libro??? Que injusto!!! Por qué no hay libro?!!! *Mirada furiosa dirigida a Ward, en algún lugar de EEUU)
        Vane, estoy contigo!!! Esta noticia si que la deja a una de mal humor. Blay y Qhuinn merecían tener su propio libro y no una historia corta.
        Me encanta Rehvenge, pero él, no siendo un hermano, tuvo su libro. Blay y Qhuinn son personajes importantes también, que deberían tener algo más que 100 paginas para contar su historia. Grrrrrrrrrr!!! *dientes rechinando y todo incluido*
        Quiero mi libro de Blay y Qhuinn!!! *brazos cruzados + un puchero* (Ward, amo tus libros, pero ahora mismo no eres una de mis personas favoritas)
        Para colmo sigue aplazando la historia… eso de “para más adelante…” Jmmm… voy a comenzar a creer que sí le esta haciendo el quite a escribir historias no-hetero

  28. No había podido leer, puedes creerlo? después de esperar y comerme las uñas jajaja…
    Dios, Vane… qué puedo decirte q no te haya dicho antes?… Estos chicos me matan, los adoro!! pero son tan tercos y se la pasan pensando cosas q no son… creo q morí con Saxton, va a sufrir verdad? u.u tengo sentimientos encontrados, pq cada vez me agrada más Sax… obviamente quiero a Qhuinn con Blay, pero no me gusta q sufra :(… Eso sí, amé cuando Q se va contra él xD! y luego cuando se besan y él está ahí, AHG!!!!!… quiero más encuentros cercanos!, quiero q dejen de pensar idioteces, quiero q Blay vaya por Qhuinn!!…
    Ohg, pobre Mary me dio bastante penita con eso de los bebes 😦 snif… y luego está Eckle… malditooooooo! lo odio con furia u.u
    En fin… sé q se me olvidan mil cosas q comentarte, pero bueh… me ha gustado mucho, como siempre y la espera valió la pena 🙂
    Un besote enorme para ti Vane, cuidate mucho y espero leerte pronto 🙂

    • ¡¡Hola!!!! Tranqui, mujer, que el capi era tan largo que ya casi da para una lectura semanal ^^; Son tercos, lo son, sobre todo porque no quieren sufrir más (Blay) y no quieren hacer sufrir al otro (Qhuinn). Peeeero.. hay cosas inevitables, ¿no? Habrá más encuentros cercanos, muy, muy, remuy cercanos en la siguiente parte ;D

      ¡¡¡Muchas gracias!!! Ahora ando escribiendo a la vez la siguiente parte y el bonus VUTCH, a ver qué sale antes del horno 😛 ¡¡¡¡Besotessssss!!!!

  29. CaminoalAlba Says:

    ¡Anda, al fin pude! ^^ Leerse una generosa cantidad de capi te ayuda con la enfermedad, sí que sí.

    Bueno, le sigo el hilo a las demás: ¿Las escenas finales? Algo mundial, definitivamente, pero yo aún vislumbro el punto doloroso, aún si la escena es caliente y todo ese rollo que nos guuusta. Blay y Qhuinn tienen un don para prender mecha, sí, pero no dejan a un lado eso que me hace querer caerles a hostias y después, quizá, a abrazos.

    Eckle; me tiene sin cuidado. Obviamente tengo mis disconformes con él, sobretodo la personalidad que le propina a Qhuinn pero, sin embargo, considero que, como todos los demás personajes, el corre con un papel que es necesario para el desarrollo de la historia.

    Lash; ¡Gracias, Vane-Jesús! Él es el primer malo maloso al que no le quiero arrancarle la raíz. Hará de las suyas, por supuesto, pero no sé si podría lidiar solamente con una situación mala ocasional y el resto romance-tristeza, por eso me interesa lo que Lash llevará a cabo, aunque tenga que cogerme de los reposabrazos porque a veces su maldad pegará feo.

    Hablando del resto de los malos, las pandillas y eso (¡no me aprendo los nombres, uish!), te agradezco el ser original y no solo introducir la batalla dada por los lessers comunes, si no también por éstos pandilleros (y que ya me perdí si son lessers o no también, mejor leo de nuevo ambos capis).

    Mary; lo que menos pude anticipar fue leer a Mary agregada en ésto. Pero sí, su asunto con Rhage y el bebé es relevante y, si se les da la medida de importancia adecuada, entonces también queda un subtrama muy bello y que se puede hilar con el resto. Duele un poco ver a Mary así, sin embargo -se enjuaga las lágrimas-.

    Saxton; A él tampoco lo considero prescindible, pues forma parte del desarrollo, e increíblemente tampoco lo quiero fuera de escena muy rápido. Saxton es…Bueno, le agradezco haber reforzado la confianza y autoestima de Blay en sí mismo, sobretodo estar asegurándole que es deseado tal y como es. Gracias a eso, Blay tendrá más actitud (o algo así, me supongo que es así) para enfrentarse a Qhuinn. A éste último, por otro lado, algún día no nos vamos a contener y le caeremos con fuerza. Dudo si tiene el cerebro conectado con la boca y razona sus comentarios, pero en sí le perdono pues todo lo que está sucediendo transcurre de una manera aplastante y, sumado al amasijo que está sufriendo por Blay, creo que está siendo, en comparación con otros (yo simplemente me suicidaría, poniendo como ejemplo (?)), desmesuradamente fuerte.

    Por ahí leí acerca de los bonus, y estoy algo confundida. Algo referente con un trío. Esteeeeee…Bueno, lo dejo en tus manos.

    ¡Vale, no sé si comenté todo lo que quería! Pero apenas tengo tiempillo….En fin, ¡betotototototes y cuidate, ya sabes, tómate el tiempo necesario y preocúpate, más que nada, por el cuidado de tu salud!

    Saludos ^^

    • ¡¡¡Holaaaaaa!!! Caramba, pues para no tener tiempo creo que has hecho toda una tesis doctoral^^ ¡¡¡Debes escribir súper rápido!!! ;D

      Sip, de momento, a estas alturas del fic, las escenas hot entre Q y B tienen ese punto doloroso que, en la siguiente parte, serán un cataclismo doloroso.

      Eckle tiene un papel en el argumento de la historia pero también en la evolución de Qhuinn, ya se irá viendo, y Lash la liará parda. No, no será sólo un fic romántico con una escena de trama o de acción cada 5 capis. La habrá en cada parte. El primer lío masivo con todo el mundo aguantándose las tripas será en el capi 3.

      Duele ver a MAry así, sobre todo porque ya lo ha pasado bastante mal en la vida (de hecho, ha estado a un tris de morirse y el saldo ha sido sentirse muerta para traer nueva vida). Y dolerá ver a Rhage jodido también, pero bueno, quería hacer su historia y encaja con la trama del fic.^^

      Saxton es parte imprescindible del QHUAY, más imprescindible que Layla, diría yo (porque Sax tiene más fuerza y más personalidad para ir a por Blay o no, mientras que Layla tiene la actitud “a la espera de” propia de todas las Elegidas).

      *carcajada* Qhuinn tiene la boca conectada directametne al cerebro, sí, pero a la parte del cerebro llena de confusión, así que suele cagarla con lo que dice. Aún así, tiene esa capacidad brutal de desmontarte de ternura con una sola frase, que espero poder reflejar cuando estos dos empiecen a sincerarse y a hablar con el corazón en la mano. ¡¡Exacto!! En realidad, Qhuinn es de admirar por su fortaleza porque alguien que haya tenido su niñez estaría en un puto psiquiátrico. Sólo hace falta que él se dé cuenta.

      A ver, lo de los bonus: son dos capítulos extra de “Amantes reimidos”, el anterior fic VxButch. Después de recoger vuestros votos, prometí hacer dos, con las escenas propuestas más votadas. El primero será una sesión BDSM en el Commodore entre Vishous y Butch. Y el segundo bonus será un trío VxRhagexButch. Ya digo que son bonus chapters, para satisfacer el andia fangirl, no escenas que crea que sean súper creíbles… Es un regalito para vosotras^^

      Estoy escribiendo a la vez ese primer bonus VxButch y la siguiente parte del QHUAY (que yo creo que moriré o de depresión o de combustión espontánea, aún no lo sé).

      ¡¡¡Muuuuuuuuuuuuuuuuuuchas gracias y un besoooooooooooooooo!!

  30. SelenadagnegrHdn Says:

    Mi diosa escritora! otra vez sorprendiéndome!!!! genial increíble! como siempre!!!Y coincido contigo entre el cerebro y boca de Qhuinn no hay filtro alguno.. vamos el chico no tiene pelos en la lengua!!
    Besotes y nos vemos en el Face!!!

    • ¡¡¡Mi niñaaaaaaaaa!!!!! *te pega un buen achuchón* Cómo me alegro de leerte por aquí, Elegida^^ Y de que te gustara el capi, me fundí el cerebro 😉 Noooooo, Qhuinn no tiene pelos en la lengua, lo cual es su mejor don y su peor maldición al mismo tiempo^^

      Muchísimos besotesssssss, y, por cierto, ahora mismo solicito ayuda para aquello que comentábamos el otro día de las cadenas de Lassiter.

  31. ¡¡Chic@s!! Petición de ayuda general que seguro que nos aclara las ideas a tod@s si alguien tiene datos.

    Veamos, la cosa va de Lassiter, el angelito de la Hermandad del que sabemos (al menos yo) bien poquito. Sabemos que el personaje se originó en el chat de la Ward y que luego saltó directamente a los libros como quien encuentra a Tohrment. No sabemos de qué mitología proviene, porque ni la Virgen Escriba ni el Omega tienen ángeles, sería más bien cristiano. Parece que la Hermandad ya lo conocía (?), parece que su misión es ayudar a Tohr a redimirse y que es su última oportunidad para autoredimirse de su estado de ángel caído (del que no sabemos el por qué). Y parece, y aquí viene el quid de la cuestión, que tiene algún problema pasado con alguna shellan y que necesita unas cadenas (?)

    ¿Alguien sabe algo más de Lassiter, en especial en lo que respecta a esas misterioras cadenas? Y, si alguien sabe algo, ¿puede ofrecer el link a donde ha sacado esa información, para que tod@s sepamos que es creíble? (ej. al chat de la Ward, a su página, a alguna intervención en el foro).

    A ver si ayudamos a una compañera necesitada de datos y, de paso, joder, me aclaro yo que no tengo ni idea de qué pinta Lassiter, de verdad.

    ¡¡Gracias!!

    • Hace un tiempo estuve husmeando en el chat donde Ward introduce a Lassitier. Por lo que capté, él tiene una muy mala relación con V, especialmente. Algo ocurrió en el pasado entre ellos dos y se odian, o por lo menos V lo odia… mucho.
      Se habla de una pareja del ángel, que al parecer esta muerta o desaparecida (eso no lo entendí bien). En las conversaciones siempre intercambian pesadeces y amenazas (incluso más que amenazas). Algunos son los mismos diálogos que Ward puso en la Guía para entendidos de HDN (editados, eso sí, para que sólo aparezcan los comentarios de los hermanos sin las intervenciones de los miembros del foro)

      este es el link de la pág del foro oficial de Ward, en la sección donde esta uno de los diálogos por chat entre V y Lassitier

      http://jrwardbdb.com/forum/index.php?/topic/297-lassiter-and-vishous-i/

      espero que sirva aunque sea un poco… :S
      besos!

      • ¡¡Gracias Alena, ya he pasado la info!! La verdad es que sabemoos muy, muy poco de Lassiter. Es uno de esos personajes que no sabes ni de dónde han salido ni qué pintan, al margen de ser el psicoterapeuta personal de Tohr.

  32. ¿Por qué no aparece mi comentario O___O? Lo copio y lo vuelvo a poner aquí a ver si ahora aparece…

    Vane, sí “tan poco”. Para saciar mi apetito por esta pareja, ¡¡necesito un libro entero de ellos por Vane!! Jajajajaja, que por cierto, no sé si te habrás/os habréis enterado (que ya he visto que sí), ¡¡pero al final la Ward ha decidido hacer una novela corta de Blay y de Qhuinn!! Muy fuerte la verdad la forma de menospreciarlos…¿Es que no se merecen como los demás un libro normal? Es que ni siquiera sabe de quien será el próximo libro después de Manny y Payne, ¡pero no piensa hacerlo de ellos! Pa llorar T____T

    “Rhage, es demasiado asquerosamente feliz y eso atenta contra mis principios.” Qué bueno xDDDDD. Está claro que en esta historia no se salva de una dosis de tortura ni el apuntador xD

    Por cierto, os dejo este PEDAZO de dibujo que ha hecho Anyae de QUAY: http://anyae.deviantart.com/gallery/?offset=0#/d2v77zg
    Y también hay uno de V y Butch: http://anyae.deviantart.com/gallery/?offset=0#/d3110ye

    Y hay más de otras parejas por si queréis verlos: http://anyae.deviantart.com/gallery/?offset=0

    Por cierto, con respecto a Lassiter yo tampoco tengo ni idea que pinta un ángel de por medio en la Hermandad, pero ahora entiendo que pinte tan poco sabiendo que el personaje se originó en un chat…

    ¡¡Un enorme besote!!

  33. Me parece fatal que lo de QHUAY lo haga Ward como historia corta, seguramente serán estúpidas presiones editoriales.

    Menos mal que te tenemos a ti para dejar volar nuestra imaginación y satisfacer nuestros deseos sobre el par. Además, pensándolo detenidamente, difícilmente podría superar tu planteamiento y tu propuesta de QHUAY, así que mejor nos quedamos con la tuya.

    Lo haces realmente bien, te felicito sinceramente.

    Besos.

    • *colorada como una amapola* Muchas gracias, Lea, pero por mucho que me esfuerce un fic sólo es un sucedáneo de la historia original, ¡¡¡¡Y YO QUIERO UNA NOVELA DE VERDAD ORIGINAL PARA QHUINN Y BLAY PORQUE SE LO MERECEN, PUÑETAS!!!! (Esto son los restos de mi cabreo, que de vez en cuando aún salen).

      ¡¡Graciassssss!!!!

  34. ¿Que me estás contando? ¿Nada de novela de Qhuinn y Blay? Pues vaya mierda!!!! (Perdón)
    Pues una vez más la Ward nos va a dejar con las ganas, la verdad es que menos mal que tenemos amantes liberados.
    Habrá que decirle que si el problema es que le da cosa escribir las escenas íntimas, que no se agobie, que escriba la novela que del resto se encarga Vane para completarla, que se le da de perlas. Aunque bien mirado, tiene razón Lea, me quedo con las versiones de Vane.
    En fin, que un besote muy grande Vane, que aunque no comente mucho ni demasiado a menudo, te sigo religiosamente.

    • No hace falta que pidas perdón, que esto es justa indignación *gruñe* Por eso, algunas escenas en Lover Unleashed y, algún milenio, historia corta. Y a cascarla. No sé si le da palo escribir escenas íntimas a ella o si cree que no venderían, pero mira, me presto a escribirlas si me pagan, en plan “negro” 😛 No, en serio, menuda mierda =.=

      No te preocupes por lo de comentar, por agradable que sea la vida nos chupa la sangre más que los vampiros, así que se entiende^^ ¡¡¡¡Un besote!!!!

  35. diosa!!!
    alucino con Qhuinn y Blay, gracias por darle rienda suelta a esta historia, como debe ser contada
    espero con los nervios de punta lo que sigue pasando entre ellos
    eres mi idola vane
    besos

    • ^^; ¡¡Holaaa!!! Gracias por lo de diosa pero nop, no me parezco mucho a una. Bueno, no sé si la historia saldrá buena o no pero, qué mierda, al menos Qhuinn y Blay tendrán mogollón de páginas.

      Tienes un pequeño avance de lo que pasará en la siguiente parte en la respuesta al siguiente comentario^^

      ¡¡¡Besoteeeeeeeees!!!!!

  36. *Dando vueltas por la habitación*

    Antes de irme a dormir, no resisto preguntar… Vane, dinos algo, poco, mucho, regular, pero algo, alguito, me tiro de los cabellos…

    Besos de soda

    • *risita* Ale, para que no digáis que soy mala *silba*, un pequeño extracto de la parte 2 del capi 2 de “AL” (Eel bonus de “AR” aún lo tengo verde para poner un avance):

      “-¡He dicho que te calles!- la voz de Blay sonó como un latigazo y volvió a frotarse los ojos con el dorso de una mano-. Tienes razón. Saxton nunca me besará como tú. Ni me tocará igual. Porque no es tú.- la voz le tembló cuando le miró directamente a los ojos-. Tenías razón en aquel callejón, aún te deseo. Virgen…- soltó una risa ácida, paseando la mirada un momento por el cuarto a oscuras antes de volver a sus ojos. Dio un paso hacia él. Otro. Hasta que estuvieron al alcance de la mano-. Y también tenías razón antes, en mi habitación. Tendrías que haber sido tú. Mi primera vez… tendrías que haber sido tú. Pero no estabas.

      (…)

      Blay parpadeó y la poca luz del cuarto iluminó una lágrima cayendo por su mejilla pálida.

      -Dios, Blay, no… por mí no, nunca.- la voz le salió rasposa y alargó una mano, con la intención de secar aquel rastro hiriente de hasta dónde llegaba su propio fracaso.

      (…)

      -Dámela. La quiero. Ahora.- siseó.

      Qhuinn parpadeó.

      -No te entiendo.

      -Mi primera vez. Contigo. Dámela. Me lo debes.”

      ^^

  37. *con el corazón a mil y calores aficanos* si esto es el avance no me quiero ni imaginar el desarrollo del capítulo¡¡¡

    Te esperamos con ansia.

    • Ay, Dios mío, llevo un lío de comments que no te cuentoooooooo… Um, calores africanos habrá, sip, pero serán… ¿tristes? En fin, a ver si puedo colgar el viernes noche, cuando la familia ME. DEJE. EN .PAZ =.=

      ¡¡¡Besotessss!!

  38. ¡OH DIOS MÍO!
    Que buenos capi’s… solo comento en este, pero ya lei los dos… y me dejaste, como siempre, con ganas de más.

    Es genial… me encanta la fricción que hay entre los dos… jajajaja!

    Gracias Vane por estas historias…
    ¡Muchos besos!

    • n.n ¡¡Me alegro de que te gustaran y de que hayas encontrado tiempo para leer (no esto, lo que sea, significa que estás más libre). Ummmmm… pues fricción habrá de verdad en la siguiente parte 😀

      ¡¡¡De nadaaaaaa, un besoteeeeeee!!!!

  39. Qué!!???
    Cómo eres tan cruel??? jajaja…
    Dejas a estos dos encerrados en el sótano, con la poli y los perros a punto de entrar, con los jarrones de los restictores, la sangría que hay montada, y ellos apunto de una combustión instantánea…
    Me cago de los nervios.
    Y que va a pasar con Mary? Teniendo a Raghe quien necesita algo más, nunca estamos conformes.

    • 😛 Se llama “suspense”, cariño… *se arroja bajo la mesa ante la lluvia de cuchillos* Piensa una cosa: ¡¡al menos no tienes que esperar semanas, la continuación ya la tienes!!!! ;P

      Um, no estoy de acuerdo con que teniendo a Rhage quién necesita algo más. Las personas normalmente necesitamos cosas (proyectos, deseos, sueños) por nosotras mismas. Una mujer sana mentalmente no es feliz sólo por tener al lado un tío estupendo. Si no hace nada más y se pasa las horas haciendo de marujilla en casa, al final el tío estupendo no le compensará. Necesita ser ella también. Mary quiere ser madre no sólo por Rhage sino por ella, es su deseo y su anhelo y verse frustrada en algo tan íntimo jode mucho.

      Pero ya verás qué les pasa a este par de tortolitos^^ ¡¡¡Besoooooooootesssss!!!

  40. Me encanta la historia!!!! genial, la pareja Blay x Quinn es tan tierna y sexy….
    Muy bien escrito, muy llevadera, sabes situar al lector en el escenario, describirlo de manera correcta y no sobrecargada. Sigo leyendo.
    Saludos!

    • Hey,hola, bienvenida por aquí!!! ^^ Me alegro de que la historia te esté gustando por el momento, ya verás que es… um, bastante larga, ojalá no se te haga pesada 😀

      ¡¡¡Gracias y un besoteeee!!!

  41. maians Says:

    WOW!!! Es oficial, estoy enganchada a tu historia!!! Vayamos por partes, me encanta como manejas la tensión entre los chicos, que se puede cortar con un cuchillo, y es absolutamente genial la forma en que escribes los pensamientos de cada uno.

    Me tienes muy intrigada con todo el tema de Lash y el Omega y sus tejemanejes con las bandas callejeras. Has conseguido lo que raramente me pasa con Ward, que me interese mucho la trama de los malos. Por cierto, q cabronazo Lash!!! Da escalofríos!!!

    Las escenas paralelas de ambos masturbándose…. Uffff very hot!!!! Y por cierto muy bien escrito, no ha sido Qhuinn el único q ha hecho una peli en 3D en su cabeza… *se sonroja*

    Y me encanta el trocito que he leído de Rhage y Mary, adoro a esta parejita y me da mucha pena Mary, es una situación muy difícil para una pareja y en particular para la mujer el no poder tener hijos. Por cierto miedo me da Lash espiando en el refugio… ufff

    En fin q sigo leyendo y de nuevo, miles de gracias por escribir tan bien a los chicos 😉

    • Las gracias a ti por leer^^ Ah, Lash y las bandas callejeras…. Se va a liar parda, ya te lo avanzo. Quería intentar construir una trama para que los encuentros y las patrullas no fueran casuales, para que se viera que los Hermanos son guerreros con cerebro y que salen a patear calles con una cosa llamada “PLAN”, igual que los malos. Ya me dirás tú si lo he conseguido o no.

      La historia de Rhage, Mary y su descendencia está contada en este fic, y ya verás que está entrelazada con la trama principal, así que vas a ver bastante de ellos. Fue muy doloroso de escribir, la verdad, pero pensé que, si las lectoras teníamos que sentirnos cercanas a un posible bebé que apareciera en sus vidas, teníamos que sufrir el proceso. Y, vaya, al menos yo lo sufrí para escribirlo, a ver qué te acaba pareciendo.

      Lash creo que es mi pequeño fracaso. Quería que fuera malo, pero MALO, con mayúsculas, de verdad, no simplemente un mocoso malcriado. Y eso creo que sí lo conseguí. Pero intenté buscarle una explicación a su maldad, ya sabes, no justificarlo pero sí explicar por qué es como es aparte de por ser hijo del Omega. Pero no lo logré. Lash es un personaje plano que es malo porque lo es y punto¬¬ En ese sentido, es un poco aburrido,

      En fin, nada, ojalá que sigas disfrutando, ¡¡¡te quedan muuuuuuuuuuuuchas páginas por delante!!! 😉 ¡¡Gracias y un besoteeee!!

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